Fiesta Nacional de Teatro y el desafío de armar un gran festival surfeando la crisis

Miguel Palma, del INT, explicó por qué acotaron el encuentro. Más de $10 millones de inversión.

16 May 2018
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BUENAS PROPUESTAS. “Érase una vez... el lobizón”llegó desde Formosa y se recogió numerosos elogios. Fiesta Nacional de Teatro.-

Rosario está viviendo la Fiesta Nacional de Teatro de una forma especial, luego de 20 años sin ser sede de este encuentro. La responsabilidad de la organización está en manos del secretario general del Instituto Nacional de Teatro (INT, ente a cargo del festival), Miguel Palma. Como teatrista rosarino, conoce en detalle las dinámicas y los espacios de su territorio.

El principal desafío fue concentrar en ocho días las 32 obras en cartel, más una docena de espectáculos invitados y otras actividades. Lo habitual es que la Fiesta se desarrolle en 10 días, pero la reducción se debió, fundamentalmente, a achicar costos en tiempos de crisis.

Mientras que el INT aporta $6,5 millones, otros $4 millones (como mínimo) provienen de los gobiernos de Santa Fe y de la Municipalidad de Rosario. “Estamos haciendo un esfuerzo entre todos, participantes incluidos, para gastar un 20% menos que lo que se hubiese invertido al hacerlo en el tiempo acostumbrado”, explicó Palma a LA GACETA. El dinero que aportan las gestiones locales se destina a los gastos de hospedaje, alimentación, publicidad, cartelería callejera y apoyo técnico, al tiempo que el organismo nacional cubre traslados, cachets de elencos y salas, y demás temas operativos.

A mitad de Fiesta, el balance de Palma es satisfactorio. “Todo se desarrolla según las expectativas, los elencos y el público están felices y las funciones se están haciendo con mucho público y en algunos horarios, a sala llena”, señala.

Mientras que en los últimos festivales lo recaudado (las entradas salen $80) iba a una organización social local sin fines de lucro, esta vez quedará en el ámbito de los teatristas. “Vamos a respetar la tradición y la beneficiaria será la Asociación de Teatro Independiente de Rosario, que reúne a las salas de esta ciudad”, anunció.

En línea con lo que viene ocurriendo en Fiestas anteriores, hay una mayoritaria presencia de dramaturgia de autores locales de cada provincia (así es el caso de las obras tucumanas). “Hay fenómenos muy fuertes, como en la Patagonia. Un ejemplo es Santa Cruz. Viene la propia autora, que no es una actriz sino una dramaturga, Erika Halvorsen, autora de ‘Bisnietas, herederas del viento’. Son parte de un desarrollo que se está viendo en todo el país, por la acción del INT que busca reducir las asimetrías artísticas”, destaca.

Palma reconoce las diferencias entre provincias, pero las relativiza. “No tenemos un librito que llevamos a todos lados, porque lo valioso es lo que cada uno elige para sí mismo, ya que de esa forma no cae en imitaciones, copias, reproducciones o modas. Se consigue así ser lo más independiente posible en un mundo atravesado por la comunicación. Tengo una mirada entusiasta y fanática de lo que se está haciendo”, agrega.

Aparte de los elencos seleccionados de cada distrito, en adhesión se presentan grupos rosarinos. “Es una forma de promocionar la producción de la ciudad anfitriona, para que conozcan lo que se está haciendo”, apuntó.

Como siempre, el criterio de selección entra en debate. “Cada puesta ganadora en cada distrito fue elegida por un jurado de tres miembros, y el trabajo que hacen tiene un esfuerzo muy grande en objetivizar la decisión, no por una opinión individual. Prima el valor intrínseco y colectivo antes que su gusto personal, es una tarea muy profesional y muy fina en la valorización del espectáculo”, plantea.

El secretario del INT reconoce la ayuda trascendental de Santa Fe para el evento, y la vincula con una política de Estado que atraviesa todos los colores políticos. “En distintos roles, con diferentes partidos en el poder y con cambios de funcionarios, la gente que estuvo en Cultura siempre apoyó y acompañó generosamente al Instituto, tanto en la Provincia como en la Municipalidad. Es una actitud a valorar”, señala.

> La fiesta por dentro

- Una jornada con poco para destacar

El balance que dejó una nueva jornada de puestas impulsa a una suerte de replanteo del INT en cuanto a sus asesoramientos técnicos a las obras ganadoras de las Fiestas Provinciales, para que lleguen mejor al encuentro nacional.

- Desde San Luis

Escenas fragmentadas de un grupo terapéutico en acción caracterizan a “Verano en Tennesse”. Contraescenas, voces casi en off, reiteraciones y roles alternados en tiempo y en personajes marcan la creación del grupo Presuntxs Teatro, que evidencia la falta de una mirada externa desde su dramaturgia. Una señal de alarma debió sonarles cuando el público rió y asintió cuando un personaje dice: “no se entiende nada, no se sabe qué pasa, quién es quién”. El texto podría haber sido escrito desde la platea, más allá de las buenas intenciones de la propuesta.

- Desde Catamarca

En la misma línea de conflicto entre estética y contenido se inscribe “El carozo del invierno se llama primavera”, inscripta por el grupo Los Creadores en el amplio campo del teatro danza. En este caso, los sucesivos finales conspiraron con el redondeo de la idea madre (más de una, parece haber habido muchas) y demostraron que cómo terminar una obra es igual de importante que cómo empezarla.

- Desde Mendoza

En “El experimento. Caminar por la línea marcada” el dispositivo escénico montado rompe escenario y platea en dos campos visualmente bloqueados por un plástico negro y en paralelo se desarrollan las acciones en dos ámbitos, que sólo comparten las voces que se cuelan y que imponen un trabajo de imaginación al espectador. En este caso, se quiere contar tanto que se dispersa el foco. Para dejar en evidencia el estado de situación muchas veces conviene en centrarse en un solo caso y desnudarlo íntegramente, con los excelentes recursos estéticos con que cuenta el grupo La Rueda de los Deseos.

- Desde Misiones

El cierre fue con la propuesta “De madres y de niños. Ríos de teatro”. Con el texto y la dirección de Iván Moschner, la propuesta carece de algunos elementos de la técnica del clown. Lo destacado es el planteo político de fondo sobre el desprecio a los clowns, la humillación por la prevaricación laboral, el peso del capitalismo en la toma de decisiones son diferencia de sexo y la angustia de la falta de destino.

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