“Después de seis años hicieron el control posterior”, declaró Brito

10 May 2018

El acusado, Miguel Ángel Brito, pidió hacer uso de la palabra ayer al tribunal para referirse a los dichos de Federico Carlos Coroleu Astorga, ingeniero fiscal del Tribunal de Cuentas (TC), y a otros hechos suscitados en las últimas jornadas del juicio en su contra.

“Veo que todos están queriendo zafar un poco de sus responsabilidades”, manifestó el imputado, con relación a los proveedores, funcionarios y demás testigos que pasaron por la sala de debate. Y señaló que, según se desprendía del testimonio de Coroleu Astorga, se podría haber dado que el TC no realizara un control concomitante o posterior sobre los proyectos que se ejecutaban bajo su administración. “Esto es un error gravísimo del Tribunal de Cuentas”, afirmó Brito. Y señaló que la obra de la pista de salud que ahora se le reprocha data de 2010, cuando la actualización de la auditoría fue en 2015. “Después de cinco o seis años, hicieron el control posterior”, manifestó Brito.

Las juezas Alicia Freidenberg (presidenta), Stella Maris Arce y María Elisa Molina lo escucharon. Pero a la vez, el tribunal le advirtió que no debía “alegar” sobre las pruebas, sino dar su versión.

El acusado señaló luego que el Tribunal de Cuentas “no puede eludir su responsabilidad”. “Que venga un ingeniero fiscal a decir, suelto de cuerpo, que ‘eso no se hacía’ (los controles concomitantes o posteriores)... En la DAU hay una delegación física del Tribunal de Cuentas, y el personal que está allí para mí ‘son’ (Miguel) Terraf, (Marcelo) Vidal y (Sergio) Díaz Ricci (los integrantes del TC)”, añadió.

Brito insistió: “si se hubieran hecho los controles posteriores, no estaríamos acá”.

“Si yo sabía que la cosa funcionaba como dijo Coroleu Astorga, no asumía ningún cargo en la Administración Pública. Se supone que mis espaldas están cubiertas por ellos. Si no han controlado, quiere decir que me estaban ‘descalzando’ a mí”, expresó el ex director de la DAU en el alperovichismo.

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