En Yerba Buena, la Municipalidad se encargará de recolectar la basura

Llamaron a una licitación para comprar camiones recolectores. Desde hace 15 años el servicio es prestado por la misma empresa. ¿Por qué resolvieron no renovar el contrato? ¿Qué opina el empresario desplazado? ¿Cuánta basura producen los yerbabuenenses? Las peculiaridades de una “ciudad verde”.

09 May 2018
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POSTALES. Los residuos -sueltos o en bolsas- se desparraman por todos los sectores de la “Ciudad Jardín”. -LA GACETA / FOTOS DE DIEGO ARÁOZ.-

No es el contrato más glamoroso, pero sí uno de los más caros. En Yerba Buena, la recolección de residuos se lleva cerca del 10 % del presupuesto anual, fijado y ejecutado en unos $ 430 millones en las cuentas de 2017. El Gobierno local ha resuelto asumir esa prestación, después de haberla tenido concesionada durante los últimos 15 años. Es decir que, en unas semanas, el municipio será el que se lleve las bolsas de basuras de las casas.

La novedad ha provocado dos sensaciones, al menos, entre los vecinos: beneplácito y escepticismo. Y ha renovado las quejas. El arquitecto Jorge Camps -de El Corte- dice que el servicio que brinda la actual empresa ha sido, siempre, deficiente. Y que los funcionarios de este período han intentado lidiar con eso. “Hay mucho descontento en la gente”, agrega. No obstante, no cree que la situación vaya a mejorar: “no sé si la Municipalidad podrá hacerse cargo; van a tropezar”. Leonardo Natiello -del loteo El Bernel- repite la palabra “pésima, pésima” cuando se le pregunta por la recolección en su zona. “Pasan cuando quieren”, explica. Nahuel Socci -del barrio Viajantes- sólo cuestiona el método que emplean, que consiste en sacar las bolsas de los canastos y apilarlas en las esquinas. “Hasta que se las llevan, los perros desparraman todo”, describe. Con lo que sí reniega Socci es con el paso del camión verde, de incumbencia municipal. A veces, no circula durante semanas (”la gente no aguanta tener el pasto en la vereda y termina tirándolo en cualquier parte”). Laura Rodríguez -del barrio Marti Coll- resalta que Yerba Buena se ha convertido en una gran ciudad. Y que, día a día, suma habitantes. “En consecuencia, se incrementa la basura”, razona.

Las razones de Campero

Actualmente y todavía, la recolección de residuos domiciliarios es efectuada por la firma Servicios y Construcciones La Banda, del empresario Mario Delfor Criado. A fines de abril debían prorrogarle el contrato. Pero eso no sucedió. Los gobernantes le dijeron que, en adelante, iban a acometer ellos con esa tarea. Y le pidieron que continúe hasta que estuviesen listos. Mientras, llamaron a una licitación para comprar 12 camiones. Calculan que con esa flota les darán pelea a los desperdicios. La apertura de los pliegos se efectuó hace unos días. Hubo dos concursantes que presentaron ofertas: por unos $ 35 millones y unos $ 36 millones, en cada caso.

Hoy, el municipio le paga a Criado unos $ 2,4 millones mensuales en concepto de recolección y traslado hacia la planta de transferencia de residuos sólidos urbanos de San Felipe, al sur de la capital provincial. Ese monto es el que piensan destinar a la compra de los vehículos, pues han solicitado una financiación en 16 cuotas. El parque automotor estará conformado por ocho camiones compactadores; dos recolectores de restos verdes y dos con cajas volcadoras.

Cuando se le pregunta al intendente, el radical Mariano Campero, a qué se debe la decisión, lo primero que contesta es que la ciudad “vive sucia”. Después dice que, así como en diciembre pasado apostó a reducir los índices delictivos con la creación de una guardia municipal, ahora apuesta a asear las calles con su propia cuadrilla. “Con Criado no podemos mantener la limpieza. Hicimos mejoras. Pero no hemos alcanzado la eficiencia. Sus camiones no salen si llueve. Tampoco salen los días no laborables, cuando Yerba Buena se llena de gente. El servicio no está a la altura de lo que se requiere”, declara.

Ni excusas ni atenuantes

La rescisión no ha pillado por sorpresa a Criado. En algunas oportunidades, Campero le había expresado -relata- su intención. “No tenemos nada para decir. Se ha hecho una licitación y la respetamos. Cada gestión tiene sus criterios”, afirma.

Pese a ese nada para decir, añade que cuando la Municipalidad asuma la administración de la basura, se le acabarán las frases con las que, hasta ahora, culpaba a su compañía. “Ya no tendrán atenuantes para que la recolección no se preste conforme a las necesidades. No habrá excusas”, prosigue Criado. El empresario asegura que él destina 16 camiones en dos turnos. Los recorridos se los indican los funcionarios.

La prestadora Servicios y Construcciones La Banda llegó formalmente a Yerba Buena en 2003, cuando obtuvo la concesión durante la gestión del otrora intendente Jorge Bernabé Lobo Aragón. Desde entonces, el pliego se ha ido renovando de forma automática y cada tres años. Las últimas extensiones las hizo otro ex jefe municipal, el peronista Daniel Toledo, en 2015, 2012 y 2009. En aquellas prórrogas se mantuvieron las condiciones contractuales originarias, excepto por la cantidad de servicios, que se fueron ampliando. Cada servicio es un recorrido del camión, desde que arranca con la caja vacía hasta que allí dentro no cabe ni una bolsa más (de supuesto).

Esta modalidad también es objetada por Campero, quien considera que se debería pagar por peso. Otra particularidad es que Criado proporciona los camiones y los choferes. Los recolectores que corren al costado de los vehículos son empleados municipales.

Entre 2014 y 2015, Criado fue destinatario de fuertes críticas de los yerbabuenenses por la prestación. Al mismo tiempo, Toledo era cuestionado por sus opositores políticos debido a que el contrato no fue puesto nunca -decían- a disposición del Concejo Deliberante.

Experiencia de Tafí Viejo

Cuando se le requiere su opinión a Javier Noguera -el intendente peronista de la ciudad de Tafí Viejo, donde la recolección corre por cuenta de la Municipalidad- aduce que, en general, el método es provechoso. “Nosotros creemos que el servicio debe prestarse por administración. Es un trabajo que requiere dedicación”, apunta.

El principal razonamiento de Noguera es que buena parte del presupuesto se va en la basura. Desde esa perspectiva, piensa que conviene brindar y controlar el servicio con recursos propios. Al involucrarse otros sindicatos -describe- como el de los camioneros, se hace difícil introducir cambios que pueden resultar estratégicos, pues participan interlocutores con otros intereses.

Los números

Que buena parte del presupuesto se emplea en la gestión integral de los residuos sólidos urbanos no es un mero decir. En el caso de Yerba Buena, los gastos no acaban en esos $ 2,4 millones mensuales que se le abonan a Criado (casi $ 29 millones al año). La basura representa una erogación de otros $ 2 millones por mes, debido a que se destina alrededor de $ 1 millón en servicios extras y $ 1 millón más para la disposición final, según cifras aportadas por la intendencia. Eso asciende a unos $ 24 millones más anuales. Es decir que el municipio gasta unos $ 50 millones por año.

Según los cálculos de las autoridades, el distrito es habitado por más de 100.000 personas. Esa población produce alrededor de 1.400 toneladas de residuos domiciliarios por mes. Además, se recogen unas 1.600 toneladas de verde y de otros restos, como escombros.

Esos residuos de podas y de jardinería son trasladados en camiones especiales. Los levantan de los frentes de las casas, de las platabandas y de las calles. Y los llevan a al vivero municipal o al vertedero de verde que funciona frente al loteo El Bernel.

Cuenta Claudio Graña -director de Medio Ambiente- que el municipio ha sido dividido en ocho zonas, y a cada una se la ha destinado un camión. Empero, admite los cuestionamientos de los residentes debido a las irregularidades en las frecuencias. “Es un tema complejo”, explica. Y la complejidad radica en el volumen. “Los recorridos están organizados. Pero a veces, un solo vecino saca tanta basura que te rompe la agenda”, dice.

Según la ordenanza que regula la extracción de residuos verdes, existe relación entre los metros cuadrados de una propiedad y la cantidad de metros cúbicos que pueden depositarse en las veredas.

• 4254593 |  Ese es el número al que se puede pedir el camión verde.

relleno
En 2009, los intendentes del área metropolitana de Tucumán, integrada por los municipios de Alderetes, Banda del Río Salí, Las Talitas, San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y Yerba Buena, crearon el Consorcio Público Metropolitano, un organismo con el que buscaban resolver en forma conjunta el destino de los desperdicios. Hoy, ese consorcio se encarga de la transferencia, del transporte y de la disposición final de los residuos, que se efectúa en Overa Pozo. Allí la basura se trata tal como llega: se aplasta y se entierra. Sobre eso se echa más basura. Y se sigue el mismo proceso, hasta intentar taparla por completo. El método se llama relleno sanitario.
> Relleno
En 2009, los intendentes del área metropolitana de Tucumán, integrada por los municipios de Alderetes, Banda del Río Salí, Las Talitas, San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y Yerba Buena, crearon el Consorcio Público Metropolitano, un organismo con el que buscaban resolver en forma conjunta el destino de los desperdicios. Hoy, ese consorcio se encarga de la transferencia, del transporte y de la disposición final de los residuos, que se efectúa en Overa Pozo. Allí la basura se trata tal como llega: se aplasta y se entierra. Sobre eso se echa más basura. Y se sigue el mismo proceso, hasta intentar taparla por completo. El método se llama relleno sanitario.


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