Paenza vuelve a desmitificar el “tedio de los números”

Historias apasionantes en las cuales las matemáticas nos muestran hacia dónde va el mundo

29 Abr 2018
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INTERROGADOR. “¿Por qué las estadísticas de los finales por penales en los campeonatos mundiales de fútbol muestran que el 60,5% del equipo de quienes patearon primero gana?”, es una de las preguntas que plantea Paenza, que retoma su estilo de desafiar al lector con problemas reales.

DIVULGACIÓN

LA MATEMÁTICA DEL FUTURO

ADRIÁN PAENZA

(Sudamericana - Buenos Aires) 

Noticias poco advertidas como la siguiente trae este voluminoso y último libro del talentoso difusor de las matemáticas: en 2016 uno de los concursos literarios más prestigiosos de Japón (Nikkei Hoshi Shinichi) abrió un concurso de novela para autores humanos y no-humanos (máquinas). El jurado no tendría información para discernir quién era el autor de cada novela juzgada; se presentaron 1.450 obras, 11 de ellas escritas por computadoras en forma total o parcial. Pues bien, una novela corta titulada The day a computer writes a novel superó el primer corte del jurado: no ganó pero quedó entre las finalistas.

O esta otra: en 1997 la máquina Deep Blue ganó a Kaspárov, campeón mundial de ajedrez; en 2016 en su laboratorio DeepMind, Google diseñó su programa AlphaGo que ganó a Lee Sedol, campeón del mundo de Go. Todo esto es extraordinario. Recuerdo que en mi lejana juventud, en la década del 60, leí la noticia de una computadora que fue capaz de responder las tres primeras jugadas en un partido de ajedrez con humanos. En menos de medio siglo los avances dan vértigo. Pero Paenza nos trae otra novedad: si en las partidas mencionadas las piezas están a la vista para ambos contendores, ¿podrá diseñarse una máquina para enfrentar una partida de póquer donde las piezas del naipe están escondidas y se recurre al engaño para despistar al adversario? Pues bien, en enero de 2017 el programa Libratus (de Sandholm y Brown) enfrentó en Pittsburgh a los cuatro mejores jugadores de póker del mundo durante 20 días y 10 horas cada día. Resultado: la máquina se impuso en 15 de los 20 días que jugaron. ¿Porque aprendió a mentir y a leer las mentiras de sus adversarios? ¿Hay creación por parte de la máquina para descifrar mentiras y para hacerlas? O más general: ¿podrá una computadora pintar como Rembrandt?

Preguntas como éstas señalan, más que predicciones sobre el futuro de las matemáticas, su dirección de desarrollo. En casi 400 páginas, a lo largo de 57 artículos, Paenza –muy conocido por su programa televisivo Alterados por Pi- retoma en parte su estilo de desafiar al lector con problemas reales cuya solución lo invita a encontrar antes de proponérsela él mismo hacia el final del escrito. Lo ha hecho antes con éxito en sus libros Matemática… ¿estás ahí? o Detectives y estrategias, por ejemplo.

Surgen preguntas del tipo ¿Por qué es imposible resolver el juego Tetris? O ¿Por qué las estadísticas de los finales por penales en los campeonatos mundiales de fútbol muestran que el 60,5% del equipo de quienes patearon primero gana?

Números y recreación

El volumen, desde ese género de preguntas y una copiosa información atinente, procura mostrar el lugar fundamental que ocupan las matemáticas y la lógica en el hábito exigente del pensamiento correcto dentro de la historia de los avances en nuestro conocimiento y modificación de la realidad en beneficio del progreso. Insiste en contraponer el estilo aburridor en que se enseña la disciplina, con fama de accesible solo a pocos por complicada y hasta innecesaria, ofreciendo un muestreo de la matemática desde juegos que casi siempre tienen una solución inesperada por el lector. Sostiene el autor, precisamente, que “muchísima matemática seria tiene su origen en la matemática recreativa”.

Libro estimulante este último de Paenza, recomendable, en especial para que profesores de matemáticas ensayen modificar su modo de enseñanza, si no lo hicieron. Hallarán aquí excelentes recursos para retomar el espíritu de la disciplina.

© LA GACETA

Jorge Estrella

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