Un canario también puede ser el mejor amigo

Son criados en cautiverio y, por lo tanto, se adaptan perfectamente a la vida doméstica.

24 Abr 2018 Por Lucía Lozano

¿Quién no recuerda a Tweety, el archifamoso canario de la familia de los Looney Tunes? El pajarito dulce, tierno e inocente, pero lo suficientemente inteligente y astuto como para engañar a Silvestre. Fue con esa imagen que muchas casas se llenaron de canarios en otras épocas. Pero hoy es la creciente vida solitaria la que está poblando los patios de las casas y los balcones de estas aves, según cuentan los canaricultores. 

Los canarios son las aves mascotas más populares en todo el mundo. Se adaptan a la vida doméstica. Son activos y su canto alegra el hogar. Hay quienes apuntan que pasar con ellos un ratito al día es la mejor dosis antiestrés. Además, requieren de cuidados mínimos. Y se los puede dejar solos durante largos ratos sin sentirse culpables por eso.

Sin embargo, antes de elegir un canario como mascota hay que tener en cuenta que son animales delicados. Por ese motivo consultamos a varios canaricultores qué es lo fundamental que debemos saber para alimentarlos correctamente, preparar su hábitat y evitar situaciones que puedan perjudicarlos. Participaron de la entrevista los expertos José Luis Lazarte -de Canaricultores Roller Asociación Tucumana (CRAT)-, Guillermo Abel, Juan Manuel Pérez, Agustín Leal, Raúl De Marco y Julio Madkur.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la higiene es la norma número uno para que se mantenga sano al canario, señalaron.

“Mucha gente quiere adquirir nuevas experiencias manteniendo animales diferentes a los perros y a los gatos. Gran parte de esas personas eligen un pájaro. Entre los más solicitados se encuentran los canarios. Primero porque llevan criándose en cautividad desde hace muchísimos años, por lo que han demostrado adaptarse perfectamente al ambiente cautivo. Además, son muy fáciles de cuidar y su alimento se consigue en cualquier parte”, enumera Madkur. Según los canaricultores, los canarios transmiten ternura, alegría y motivan a sus dueños a ocuparse de ellos, criarlos y cuidarlos. Aquí sus consejos:

1. La jaula

Dónde vivirá la mascota no es un detalle menor. Recomiendan una jaula de unos 40 centímetros de ancho y 25 de alto. Cuanto más grande sea, mejor; especialmente si queremos que tenga un buen espacio para entretenerse. ¡Sí, los canarios juegan y mucho! El habitáculo debe tener rejilla para que sea lo más higiénico posible y, también, incluir un comedero, un bebedero y si es posible una bañera. Una alternativa es ponerle cada día un recipiente con agua para que se bañe. Si hay muchos mosquitos, conviene envolver la jaula con un tul.

2. Higiene y alimentación

Lo ideal es lavar al menos dos veces por semana el comedero, el bebedero y la bañera, utilizando agua y detergente. La alimentación puede ser de lo más variada: la clásica es la mezcla preparada de semillas para canarios o el alpiste, el mijo y la avena (con un kilo al mes es más que suficiente). Pero además se les puede dar frutas y verduras: lechuga, zanahoria y manzana, por ejemplo.

3. Dónde ponerlos

El lugar ideal para colocar la jaula es donde no haya corrientes de aire ni temperaturas altas. Hay que tener cuidado de no dejarlos en la noche debajo o cerca de una luz. Lo ideal es guardarlos adentro de la casa de noche, en sitios con una temperatura que no baje de los 10 grados.

4. Dales cariño, no caricias

Los canarios son animales muy sensibles. Por eso, no hay que acariciarlos. Esto les causa mucho estrés. Se recomienda hablarles, así ellos se acostumbran y se adaptan rápidamente al hogar. También los estresan los viajes largos, los traslados inadecuados - en cajas o en bolsos- y la presencia de perros o de gatos (aquella frase amigable de Tweety: ¡Me parece haber visto un lindo gatito! es solo ficción).

5. Cuidado con las señales de enfermedad

Hay que estar atento a estas señales: cuando no come, no canta o sus plumas se caen, lo mejor es consultar un veterinario porque podría estar enfermo.

6. Entretenimiento

Los canarios necesitan divertirse. Una buena idea es, por ejemplo, utilizar juguetes en los que se esconde la comida, por ejemplo trozos de madera rellenos de alpiste. También les gustan los juguetes que les sirvan para trepar o hamacarse.

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