La fotografía económica parece que será la misma que la de 2017

01 Abr 2018
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Empieza el segundo trimestre. Con el viene la cosecha gruesa que durante la presente campaña soportó una importante sequía. Por este fenómeno, habrá una reducción de ingresos que oscilará entre los U$S 3.500 millones y U$S 4.500 millones. De esta forma, una de las consecuencias de la sequía será el empeoramiento de la balanza comercial. Hay que tener en cuenta, que el año pasado alcanzó un déficit de U$S 8.500 millones y para este año se proyecta por encima de los U$S 10.000 millones.

En este marco, el año pasado, el complejo sojero (poroto, harina, aceite de soja y biodiésel) generó divisas por más de U$S 17.000 millones. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 43% de las exportaciones de la Argentina de 2017 proviene de la producción de granos y su industrialización (harinas, aceites, biodiesel y otros subproductos). Es decir, que cuatro de cada 10 dólares de exportación fue generado por las exportaciones de granos, harinas, aceites, biodiesel y otros subproductos.

Con datos del organismo estadístico nacional, el año pasado, las exportaciones argentinas alcanzaron los U$S 58.364 millones. Al considerar las exportaciones de los complejos oleaginosos (soja y girasol) y de los complejos cerealeros (maíz, trigo, cebada, arroz y sorgo), se llega a un total de U$S 25.300 millones. En este contexto es claro que la sequía tendrá un impacto en las exportaciones. En este marco lo destacable es que el precio internacional se mantiene estable, por lo que lo que es un dato importante para compensar, en alguna medida, la pérdida de volumen de soja y maíz.

El caso tucumano

En paralelo, en Tucumán empieza el mes previo al inicio de la zafra azucarera y ya arrancó la campaña citrícola.

¿Qué puede esperarse de la campaña que se aproxima?

Por el lado de los precios, se espera una campaña similar a la del año pasado.

En el mercado interno, el precio de la bolsa de azúcar de 50 kilogramos se mantuvo en torno de los $ 500, lo que fue un alivio para el sector productor.

Asimismo, hace pocos días desde el Ministerio de Energía de la Nación se anunció un incremento en el precio del bioetanol hasta $ 16,161, lo que es un dato positivo para el sector alcoholero.

A estas perspectivas se suma el restablecimiento del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), por parte de los Estados Unidos, para varios productos que ingresan desde Argentina, entre ellos, la frutilla. Se trata de un importante factor para estimular las exportaciones a ese país.

Al hecho de que los precios internacionales para los productos de exportación de la provincia se mantengan estables, se suma la suba del dólar, que en lo que va del año subió alrededor del 10%, se trata de un estímulo para el sector exportador.

Presión fiscal

La contracara, sigue siendo, la elevada presión fiscal y el incremento en los costos de producción, Con lo cual, si bien, el contexto internacional ayuda, el efecto en el período de mayor dinámica del comercio internacional, tanto en el plano provincial como para el país, aún prevalecen dudas sobre cuánto pueden contribuir las exportaciones para motorizar la economía.

Por lo tanto, el derrame por el lado del comercio internacional viene bastante acotado, y por ello para la expansión de la economía, el gobierno sigue apostando a la obra pública, que en el segundo semestre se recupere el salario real. Con esta estrategia, se buscará revitalizar el consumo y procurará, al mismo tiempo, alentar la inversión con distintos instrumentos. Estos, no obstante, aún se mostraron muy tímidos para destrabar un proceso de inversión que incremente la capacidad de producción de la economía. En este sentido, 2018 será muy similar a lo que sucedió el año pasado.

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