Cartas de lectores
29 Marzo 2018

A FAVOR DE LA JUSTICIA

Sábado de noche lluviosa, perfecta para ver televisión. Programa hemicentenario, donde comen a cuerpo de rey un ministro de la Nación, una ex modelo devenida en periodista, un barbado y parcial opinador, y una señora de larga cabellera con una “V” por apellido, todos alimentados por una anciana y respetada ex actriz. Tema principal y casi excluyente: los jueces y la justicia. Todos, todos, contestes en criticar a los jueces y a la justicia por extensión. Y aquí empieza la noche a perder su perfecta calma. Y el televidente comienza a preguntarse cosas. ¿Pueden estas personas opinar con tanta ligereza sobre fallos judiciales, sean cuales sean, y favorezcan a quienes favorezcan? ¿Se ayuda con ello a la Justicia, o se socava así su necesaria y fundamental autoridad? Nieto, hijo, hermano y padre de abogados, se rebela el lector contra esa nefasta “moda”, que casi exige un absurdo: el juzgar a los jueces. ¿Puede alguien en su sano juicio (perdón por ser redundante) pensar y decir que integran nuestro Poder Judicial un grupo de ociosos, corruptos, prevaricadores e ineptos hombres y mujeres, sin excepción? ¿Se puede, impunemente, denostar a la Justicia y sus administradores, sugiriendo coimas o intereses espurios ante cada fallo contrario a lo que estos escribas creen correcto (o conveniente, que viene a ser lo mismo)? No oye este aburrido lector ni una sola voz defendiendo a la justicia, siendo esta una institución basal en una vida civilizada. Señores: sin jueces y sin justicia, sea esta perfecta, imperfecta o mala, volveríamos a las cavernas. Si es que aún no hemos regresado a ellas. Señores jueces, cuenten con mi apoyo de ciudadano.

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Ignacio Páez de la Torre

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REFORMA POLÍTICA O ELECTORAL

Es una utopía pensar que quienes gobiernan con un sistema electoral que los favorece, vayan a querer dictar una ley que declare la necesidad de la Reforma de la Constitución; pero como ciudadano opino que es una “necesidad” hacerlo por muchos argumentos. Existen tres flagelos que impiden un mejoramiento institucional: el clientelismo, la corrupción y la inmunidad. Estos tres flagelos o “cáncer” que afectan a la sociedad, están íntimamente relacionados entre sí. El primero, el clientelismo, al cual únicamente me voy a referir, afecta la pureza del sufragio y tiene diversas manifestaciones. La ciudadanía debe luchar por extirpar este cáncer. ¿Por qué? Si lo que da legitimidad a los representantes en una Democracia es el sufragio, este debe expresarse libremente sin vicios de voluntad, y si este cáncer, los acoples, está inserto en la Constitución provincial, debe ser extirpado de cuajo, mediante una reforma constitucional. No habrá renovación en la representación del pueblo mientras subsista constitucionalmente este mal. Aparte de ello, aprovechar la reforma constitucional para suprimir la obra de ingeniería electoral a la que ha sido sometida la Provincia, con la creación de tres secciones electorales. La Provincia es un distrito único y no tiene por qué ser dividida en tres secciones. Y por último, creo que debemos volver al régimen bicameral, donde en la Cámara de Diputados esté representado todo el pueblo de Tucumán y en el Senado, los departamentos que componen la Provincia harán escuchar su voz. Podría también introducirse el balotaje a imagen y semejanza de la Constitución nacional. Lamentablemente, la oposición también tiene parte de culpa en este sistema electoral perverso que favorece el clientelismo, porque han usado del mismo, y también es responsable en gran parte la ciudadanía, por su falta de civismo (el interés por la cosa pública), porque casi todos estamos metidos en nuestros trabajos, sin darnos cuenta que de la política (en el verdadero sentido de la palabra) depende nuestro bienestar y que tengamos más seguridad, más educación, más salud, menos pobreza, menos corrupción y menos impunidad.

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Hugo Zerdán

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BASURA EN LA ESCUELA CAMPO NORTE

El camino desde la esquina de Viamonte y Bolivia, tres cuadras aproximadamente, es un peligro latente, yuyales altísimos, basurales con animales muertos y por lo tanto malos olores, moscas verdes, desperdicios, el que se busque. Pero lo peor de todo es que por ahí transitan jóvenes que van a estudiar a la Escuela Campo Norte, cuadras que invitan a gente de malvivir a esconderse entre los yuyales y poder atacar a un caminante y nadie sabría nada. Es preocupante ver esta realidad, que muestra una vez más que una buena parte de la clase dirigente no sólo no se pone a la altura de lo que necesita la gente, sino que utiliza falencias ya existentes para ganar elecciones, caso de la SAT, que dicen que no responde, pero para algunos sí responde. La SAT ganó una elección, ganó una banca a diputado. Campo Norte existe, es una muestra más de la desidia y el desinterés de la clase política que solamente aparece en épocas electorales. Es inconcebible tener un camino a una escuela en ese estado en plena capital tucumana, pero claro, “la histérica escoba loca” sólo se pasa por las cuatro avenidas, lo demás no existe. ¡Limpien, señores de la Municipalidad! Mientras tanto, Tucumán el ex “Jardín de la República”, es la provincia más sucia y descuidada por falta de limpieza e higiene; desde las entradas mostramos la miseria.

Pedro Martínez

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CRECIMIENTO ECONÓMICO

Los gobiernos nacional y provincial juntaron indicadores de empleo y producción y publicaron que, en el año 2017, Tucumán mejoró con un alto crecimiento económico, destacándose ganadería, agricultura y construcción, aunque este último es para pensarlo. La única obra de envergadura se hizo en el aeropuerto Matienzo, que consumió mucho hormigón elaborado, donde hubo días en que se emplearon 2.000 m3 por jornada; si a estos los multiplico por 350 kg de cemento por m3, felicitaciones. La empresa que construyó no era tucumana; ¿dónde tributó? ¿Hubo otra obra similar? Ninguna de esa magnitud. El obrero de la construcción es el menos pagado, el 60% está sin trabajo. ¿Qué pasó con las 1.800 viviendas denominadas “techo digno” licitadas en 2017? La misma pregunta para la planta de tratamiento cloacal en Concepción, las 140 viviendas para La Madrid, el encauce del río San Francisco, el dragado y limpieza de los ríos San Ignacio, Marapa, Río Chico, Medinas y Gastona. ¿Por qué no se licitó para construir los diques el Naranjal y Potrero del Clavillo? Se habló de “pobreza cero“, que Tucumán defenderá la fuente de trabajo frente al Congreso. Señores: ¿ustedes se preguntaron por qué hay tanta inseguridad, tantas mentiras, tanta violencia, tanta impunidad? El “padre Carlitos” -por el arzobispo Carlos Sánchez- nos dijo que “ Tucumán sangra”. Creo que debemos trabajar con la verdad, dignificar a nuestra gente con trabajo, salud y educación, para que el pan de cada día nos alimente de esperanza, de ver un pueblo feliz, de paz y amor a la vida.

Pedro Pablo Castaño

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CORRECCIÓN SOBRE INGENIO LASTENIA

En atención a la carta que se publicara ayer sobre el Ingenio Lastenia, suscripta por mí, quería aclarar que por un error propio e involuntario, la mandé sin un párrafo, en donde indicaba que el ingenio fue fundado por don Evaristo Etchecopar, y al ser heredado por su hermano don Máximo, cambió su nombre por ser su esposa doña Lastenia Molina. Agradezco que se publique esta corrección, disculpándome y siempre en pos de la verdad histórica. Y si se me permite abundar, primigeniamente se llamaba La Banda. Y en cuanto a don Baltazar Aguirre, se podría decir que se lo considera precursor de la industria azucarera moderna en el país, por utilizar maquinarias y procedimientos de los grandes ingenios extranjeros. Y tal vez, por sus profundos conocimientos sobre la temática, se le ha atribuido a él la instalación de algunos de los entonces ingenios. O estimo que parte de la maquinaria, cuando ocurre la liquidación de su ingenio, haya pasado a otros ingenios y de allí podría ser que se lo suponga fundador o constructor de estos.

Justino Terán

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CORTE DE RUTAS

Pongo de manifiesto el tremendo daño que ocasiona, siempre, un pequeño grupo de personas que corta, habitualmente, el puente Lucas Córdoba-entre San Miguel de Tucumán y Banda del Río Salí-. Así mismo, los otros dos puentes de acceso a la Capital, donde no se permite ni ingresan ambulancias, causando un perjuicio a los pasajeros de colectivos y a todas las unidades que trasladan trabajadores, estudiantes, ancianos y discapacitados. Mientras, la policía los cuida y no hace nada para evitar semejante daño. Se entiende la necesidad que pudieran tener, pero no es el método adecuado, atento a que nada tenemos que ver con los problemas que ellos demandan. Solicito a los señores legisladores que traten de elaborar un proyecto de ley para que el corte de una ruta sea delito en todas las rutas provinciales. Y así se evita este mal endémico hecho costumbre, sin medir las circunstancias, y que se ordene a la policía desalojar las rutas. Y así, dejan de dar una mala imagen a los turistas que visitan nuestra vapuleada provincia. Sumado a esto, el estado deplorable de los cuatro puntos cardinales de entrada a nuestra ciudad. Hagan algo, dejen el cargo que les dio el pueblo si son inoperantes. Y promulguen una buena Ley Electoral, para que queden afuera los que ocupan cargos con trampa, solamente para hacer daño.

Emilio Florencio Villarreal

Barrio San Roque
Villa de Leales


MOTOS Y AUTOS RETENIDOS

Cada vez que paso por frente de la comisaría 3ª, en Las Piedras y Coronel Zelaya, divago y sueño con que algún pensador de cualquier parte del mundo diseñe motos de encastre, pero no para niños, sino para adultos. Motos comunes, de esas en las que los ciudadanos se transportan a su trabajo, los delincuentes se las roban, y la policía las recupera y las acumula en las veredas hasta la vida eterna, de tal modo que los vecinos que por allí circulamos debemos hacerlo como las hormigas. Uno con su niño en brazos, otro con el o los suyo/s de la mano, unos con bolsas, etcétera. Y todo, porque esta pesadilla es resultado de la falta de política de prevención, la cual, respecto a la recuperación de los rodados, recién últimamente los policías la están aplicando, y me alegro por ello y los felicito. Pero, en dicha prevención sigue sucediendo como con las sillas viejas que siempre tienen floja una pata. Porque no se previno dónde poner las motos recuperadas y por ello siempre van nada más que a las veredas. Así las cosas, los hechos de las motos y los autos chocados (ambos mal estacionados), más el del ir y venir constante de ratas por la noche que dichos móviles generan, me llevan a pensar que las autoridades le darán un final feliz a todo este desatino recién cuando los roedores secuestren, maten y coman a algún vecino.

Daniel Chávez

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