Los celebraciones en las distintas disciplinas hacen emocionar; otras son divertidas y no faltan las que generan polémica

Los festejos y rituales de los deportistas.

25 Mar 2018

La imagen, poco inusual en el hockey tucumano, se observó en la cancha de Universitario. Una jugadora gritó su gol hasta quedar disfónica. En su rostro se reflejó la emoción en su máxima expresión. Además, apretó sus puños hasta quedar con las palmas de sus manos enrojecidas. Acababa de convertir uno de los cuatro goles (ella hizo dos) que el local le marcó a Central Córdoba. La cámara de Diego Aráoz, fotoperiodista de LA GACETA captó el momento de manera perfecta el festejo de Valentina Garretón (la jugadora en cuestión). En esa celebración, Valentina transmite las sensaciones que genera hacer un gol y las miles de maneras que existen para festejarlo, cualquiera sea la disciplina.

El deportista grita, corre alocadamente, salta, se abraza con sus compañeros, baila y gesticula. Algunos hasta preparan coreografías especiales. También hay festejos como el famoso “Topo Gigio”, creación de Juan Román Riquelme, que se volvió un clásico; o el tradicional avioncito de Sebastián Rambert, ex Independiente. Están los menos enérgicos pero más sentidos, como el de Lionel Messi señalando el cielo para recordar a su abuela Celia (aunque ahora le agregó una coreo de cumbia) o el del tenista Juan Martín del Potro, haciendo la señal de la cruz y lanzando un beso también al cielo, en homenaje a su hermana Guadalupe, fallecida hace varios años.



En el rugby muchos recordarán, aquel gestito de Diego Albanese juntando los dedos de una de sus manos (dedicado a sus amigos) luego de convertirle el try a Irlanda en el Mundial de 1999 que le otorgó el pasaporte a cuartos de final a Los Pumas. Otra forma es la del chileno Marcelo Salas, apoyando la rodilla contra el piso y señalando hacia arriba con el dedo índice.

Una celebración que quedará grabada en la retina milllones de admiradores es la de Usain Bolt (retirado de la actividad), por el hecho de que las cámaras de televisión captaron esa imagen en muchísimas ocasiones. Otro ídolo al cual también se le hinchan las venas y aprieta sus puños es Emanuel Ginóbili. O el tradicional “pechito con pechito” de los basquetbolistas de la NBA.



Hay festejos muy particulares de algunos jugadores que dan de qué hablar, sobre todo los de fútbol. Cabe recordar, lo que sucedió con Diego Perotti, jugador de Roma convocado por Sampaoli, que se le fue la mano y se tentó con la cola de un compañero de equipo. O el “piquito” entre Diego Maradona y Claudio Paul Caniggia, entre otras celebraciones polémicas.


No importa cómo se festeja. Lo importante es lo que sale de adentro. Euforia, pasión y garra, tres ingredientes fundamentales para darle colorido a la fiesta. Los deportistas disfrutan lo que hacen y derrochan ondas positivas en los festejos. ¡Qué la alegría nunca se pierda!


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