Cartas de lectores

13 Mar 2018

ABORTO

Aborto sí, Aborto no. No hay término medio: o estás a favor o estás en contra, como yo. Está claro que en pleno siglo XXI, en materia de igualdad de género, las mujeres han luchado y conseguido logros muy significativos. Y van por más, con todo derecho. El problema es que en medio de esos legítimos logros se confunde el mensaje maliciosamente. “Como soy mujer y soy dueña de mi cuerpo, me visto como quiero, uso largo de falda como quiero, me corto el pelo como quiero, etcétera”. Y así es como debe ser porque en mi cuerpo decido yo. Estoy en todo de acuerdo con eso y más, pero mi postura cambia cuando escucho a una mujer decir: “como es mi cuerpo, yo decido, y quiero abogar libremente mi derecho a decidir quién debe existir y quién no, como si fuera lo mismo que ponerse un tatuaje. En otras palabras: quieren tener licencia para matar y no deja de sorprender que quienes están a la cabeza de este pedido sean las mujeres que, entre sus legítimos derechos exigidos, piden que no las maten, que respeten su derecho a la vida, su derecho a existir.

Juan Luis Serrano

Manzana “A”, Casa 21, barrio Gráfico


Las Talitas


DISCURSO INAPROPIADO

“Se perdió la tolerancia”, nos dice el ministro de Seguridad de Tucumán, Claudio Maley. Sí que se la perdió, lo sabemos. En vez de una frase harto sabida debió o debieron preguntarse por qué se la perdió. Y la respuesta es fácil. Todo ejemplo viene de arriba, de políticas aplicadas erradas y corruptas, donde se prioriza el bienestar propio primero, luego el de la parentela, el de los amigos, el del puntero que consigue votos y el de sus militantes. No se prioriza la capacidad de la persona, eligen lo conveniente a sus fines, que no son evidentemente los de un servidor público. Y por supuesto, en los hechos, el pueblo no figura entre sus prioridades. Ese “descuido” trae estas consecuencias. Con la inacción y el nepotismo sumados a la aplicación de un populismo siniestro, del facilismo de la dádiva y de los planes sociales, pulverizaron la cultura del trabajo. Destruyeron la dignidad del hombre, que antes debía trabajar decentemente para conseguir un hogar y mantener a su familia. “Educaron” a una generación con el facilismo de darle migajas para sumirlos y estancarlos. Le robaron su dignidad y su natural ambición de progreso y con ello se fueron también sus valores. En resumen, usaron a esta clase social desprotegida para convertirla en sus votos. Ahora, ellos quieren más de lo gratis, y este cambio no les permite a ustedes seguir con la cruel dádiva. Entonces, el oprimido se revela y sale a la calle a conseguir del otro lo que ustedes no les dan. Ahí señores políticos está la respuesta de este caos y desmadre social que vivimos. No pueden ufanarse “del ahorro” de millones de pesos, cuando urgen tantas cosas a resolver ayer, señores. El pueblo está cansado de la ineficacia de los políticos de turno, que son un reciclado de los de siempre. Todo cambia para no cambiar. Háganse cargo ya, aún hay tiempo o vamos a algo peor. Basta de burlas. Todo tiene un límite caballeros.

Hugo Nieva Albornoz

[email protected]


BARRIO SOEME

Somos vecinos del barrio Soeme de Las Talitas y pedimos a la Municipalidad que repare la calle Fray Mamerto Esquiú a la altura de la manzana 18, también el desmalezamiento de la caminería en la casa de Santa Rosa de Lima en la manzana 16. Hicimos los trámites personalmente, sin obtener respuesta, ni siquiera promesas como para no perder las esperanzas. Hoy la situación no da para más: la calle Esquiú está intransitable ya sea que llueva o no. Se han formado grandes pozos y lagunas, que se agrandan por el mal funcionamiento de las alcantarillas de desagüe, mal construidas y que no drenan convenientemente. La vereda, a la altura de la manzana 16, por la calle Santa Rosa de Lima, está cubierta de yuyos y basuras que impiden el tránsito peatonal. Para agravar nuestros males, se han construido cámaras de inspección que se taparon con tierra y por las lluvias se han ocasionado inconvenientes a los automovilistas. Señor intendente: vivimos hace más de 30 años en este lugar y continuamos con el mismo problema de siempre. ¿Seguiremos así?

Aldo N. Monteros

Manzana 16, Lote 12, Barrio Soeme

Las Talitas


CAUSALIDADES POLÍTICAS

Para alcanzar logros políticos, son tres las premisas básicas: “capacidad, transparencia y moral”. Si los que llegan al poder son consecuentes con éstos principios básicos, como algo sustancialmente y exactamente aplicado, no quedan espacios para malos resultados. Los más (hoy) importantes países del mundo se manejan dentro de estos parámetros: Alemania, por ejemplo, Ángela Merkel está por ejercer su cuarto mandato y en ninguno, desde el primero, ha contado con mayorías parlamentarias, pero en función de acuerdos con otros partidos ha logrado para su país los logros y progresos en todas las áreas, que tienen una relación directa o indirecta con el poder central y éstas han sido altamente positivas. Japón es un ejemplo más a seguir, por sobre todo para aquellos que no saben encontrar sus rumbos, mientras aquí, en nuestro País , preocupados y ocupados por analizar y criticar malas experiencias pasadas, que deberían ser solo investigadas y tratadas por la Justicia (un poder independiente hasta donde lo dejan o puede). Una cosa es demasiado evidente: nuestro actual Gobierno no se ha ajustado a las irrenunciables “premisas básicas” a las que se debe todo Estado central, para lograr los resultados necesarios, ya que si solo una de éstas premisas no son respetadas, los resultados no serán positivos y por más explicaciones o justificativos a los que se apelen, ellos no contribuirán a superar o solucionar los muy graves problemas, que a más de la mitad del mandato presidencial, en algunos casos ni siquiera se ha comenzado por elegir un camino correcto. Los argentinos esperamos respuestas positivas y concretas para los graves problemas, puntualmente socioeconómicos, los que día a día, se agudizan más.

Héctor Leonardo Bravo

[email protected]


ANTENAS CAMUFLADAS

Constantemente somos citados por vecinos de diferentes barrios, tanto de la Capital como del interior. Esta convocatoria es siempre la misma: temor por la instalación de antenas por parte de diferentes compañías de telefonía móvil. En pleno siglo XXI estamos siendo invadidos por la tecnología que le va ganando a la “sangre”. Todos poseemos un aparato celular que, al fin y al cabo, nos resulta útil en este mundo donde la vorágine te lleva puesto. Ahora bien, ahí no radica el drama, sino en la instalación de las antenas en los barrios. Los vecinos temen una posible contaminación y sus efectos a largo plazo. Ante tantísimos llamados nos vimos en la obligación de consultar a docentes universitarios en la materia, tanto locales como a nivel nacional. En realidad, la biblioteca en estos casos está muy dividida: un 50% a favor y un 50% en contra, pero lo llamativo es que quienes están incluidos en el 50% a favor serían incapaces de firmar que estas antenas son inocuas para la salud. Si bien en la actualidad estamos siendo bombardeados por ondas electromagnéticas constantemente, pero bien manejadas el cuerpo lo soporta. El caso de las antenas deja muchas dudas que las crean las mismas empresas, ya que con su accionar instalan no sólo la antena, sino dudas entre la gente. La pregunta es: ¿por qué las disfrazan? Seguro que para evitar el impacto visual, para evitar su rechazo, pero aún salvado ese escollo estas instalaciones se hacen a escondidas y en horas de la noche, de tal forma que el vecino se despierta y ya las ve instaladas, ahí es donde comienzan los inconvenientes. Dos faltas, disfrazarlas y hacerlas a espaldas de los vecinos, eso impone dudas que son muy ciertas. Por qué ese accionar, si las empresas dicen que no hacen daño, ¿por qué actuar de esa forma? Mientras tanto, el vecino sigue levantando su voz, crecen sus temores y recurren a los ambientalistas que, a buen criterio y con la información que contamos (bibliotecas con un 50% a favor, y un 50% en contra), les comunicamos y queda a consideración y decisión de los vecinos la instalación o no de las mismas. Varios barrios ya expulsaron estos elementos. Ningún profesional en la materia se anima a firmar la inocuidad de las antenas.

Pedro Martínez

[email protected]


UN RÍO CLOACAL

Invito a las autoridades a recorrer el parque Avellaneda por calle San Martín, desde Paso de los Andes hasta 12 de Octubre. En todo ese sector hay un río de agua cloacal que corre desde hace casi tres meses con el agravante del pavimento roto, formación de musgo y emanación de olores nauseabundos. Tengo innumerables reclamos hechos a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), porque el mencionado río nace en calle Santiago al 1.800 y transita por mi cuadra y se dirige al parque. ¿Alguien se hará cargo de este desastre?.

Dora Agüero

[email protected]

En Esta Nota

Notas de opinión
Comentarios