Un tucumano quinceañero, entre los mejores del básquet

A siete meses de ir a Quimsa, y con 15 años, tres meses y 17 días, Tomás Allende debutó en la Liga Nacional

21 Feb 2018

Hace poco más de siete meses que el tucumano Tomás Allende vive en Santiago del Estero. Se mudó allí para jugar en Quimsa, club que milita en la Liga Nacional (LN), máxima categoría del básquet argentino. Debido a su corta edad, integra el equipo que disputa la Liga Desarrollo, torneo reservado para las jóvenes figuras. Sin embargo, su desempeño le dio un plus para que alcance lo que hasta ahora es su mayor logro.

El 11 de febrero, Quimsa visitaba en Formosa a La Unión. Restaban 18 segundos, y Leonel Schattmann debió salir por acumulación de faltas. Silvio Santander, técnico de los santiagueños, eligió a Allende para que lo remplace. Fue poco tiempo, pero el base tuvo su alegría. “Es muy lindo haber debutado. La LN es muy distinta a cualquier otra”, dijo Tomás, que debutó con 15 años, tres meses y 17 días.

El tucumano despliega sus alas y espera llegar lejos. “Mi sueño es llegar a la Selección”, le confesó a LG Deportiva. La chance de vestir la celeste y blanca en el combinado mayor aún no llegó. Mientras la espera, Tomás integra una lista no menos importante: la de los tucumanos más jóvenes en debutar en la Liga.

“Tomi” no es el más pequeño. Ese título aún le pertenece a Gabriel “Tompy” Díaz (44 años) -ya retirado-, que debutó cuando tenía 15 años y tres meses exactos.

Allende se inició en Nicolás Avellaneda. Después, cuando su papá, Daniel -actual técnico de Ciudadela Básquet, en el Torneo Federal- fue a dirigir a Central Córdoba, “Tomi” pasó a vestir esa camiseta. En “CC” estaba jugando cuando lo buscaron de Quimsa, hacia donde partió, en busca de nuevas vivencias: “me hospedo en el albergue del club. Es la primera vez que vivo solo. Extraño mi casa, pero por suerte me adapté bastante bien”, relató.

En parte, eso se debió a la excelente relación con sus compañeros. “Con los de mi categoría y con los del primer equipo nos llevamos muy bien”, contó. Y destacó algunos de integrantes del plantel de Primera de Quimsa. “Mis favoritos son Nicolás de los Santos, Juan Brussino y Leonel Schattmann”, indicó. Como ídolos tiene a Emanuel Ginóbili, a Facundo Campazzo y al tucumano Lucas Victoriano, ex integrante de la “Generación Dorada”, ex asistente de Santander en Quimsa y DT de Estudiantes (Concordia), que también juega la LN.

Tomás sabe que vive una oportunidad única, pero no se marea. Por el contrario, mantiene el tono humilde que lo caracteriza. “Todavía tengo mucho para aprender en la Liga”, dijo. De hecho, concedió la entrevista vía WhatsApp, porque se encontraba en ruta para próximos compromisos con su equipo.

Otro protagonista que pasó por lo mismo que hoy está viviendo Tomás Allende es Gabriel “Tompy” Díaz. Este ex jugador es hasta ahora el tucumano más joven en debutar en la Liga Nacional. A 18 años de aquel gran día, “Tompy” recuerda ese momento con el mismo entusiasmo que sintió el 17 de junio de 1988, cuando enfrentó a Unión Progresista de Villa Ángela (Chaco). “Estaba muy nervioso, con 15 años debutar en la Liga Nacional... encima tuve la suerte de recibir un pase y de anotar un doble”, contó Gabriel, que en ese momento vestía la camiseta de Pacífico, de Bahía Blanca.

“No paré de sonreír. Era una emoción difícil de explicar. Después me cargaban por cuanto duró mi sonrisa. No podía sacármela, aunque todo era tensión y nervios antes de entrar”, recordó “Tompy”, con el ritmo acelerado de quién revive la adrenalina del momento.

Díaz nunca pensó cuán distinto habría resultado todo si su debut en la Liga Nacional se hubiese dado en otro momento. Sólo entiende que fue muy especial. “Fue algo del momento. Solo quería disfrutar lo que estaba pasando”, reconoció.

“Tompy” ostenta una carrera envidiable, que incluye haber sido compañero de Emanuel Ginóbili en Andino (La Rioja) y en la selección nacional. Con la celeste y blanca se colgó las medallas de bronce -Mundial Juvenil de Edmonton, 1991- y de oro -en la final del Panamericano U22, Rosario, 1993, venció a EE.UU-. Con ese bagaje se permitió dar un modesto consejo a “Tomi”: “que nunca deje de entrenar y de luchar por sus deseos, que seguramente son grandes. No hay más secretos”.

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