Participó en un asalto y luego chocó en el auto que huía

Cuatro hombres entraron por la fuerza al domicilio y apuntaron con armas de fuego a una menor. Se llevaron $ 60000, una moto y televisores. Persecución Una familia sufrió una pesadilla al ser asaltada a la madrugada por cuatro hombres

10 Feb 2018
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Más de 20 minutos fue todo lo que se necesitó para que la casa de la familia Acevedo, ubicada en la calle La Plata al 3100, en el barrio Ejército Argentino, pasara del silencio al caos. Sara Santos relató que ayer se encontraba durmiendo profundamente en su dormitorio con su esposo Mario Acevedo y su nieta de seis años, al otro lado del pasillo, dormía su hija de 23 años, María Emilia Acevedo. “Cerca de las 3 nos despertamos sobresaltados, escuchamos unos golpes fuertísimos en la puerta”, dijo Santos.

La mujer contó que cuatro jóvenes ingresaron al domicilio, habían cortado con una pinza las rejas del portón, y con esa misma herramienta rompieron a golpes la puerta de entrada, destrozando por completo la cerradura. Mientras uno de ellos se dirigió a la habitación de su hija, donde le pidió que entregue el dinero de sus padres, los otros tres se encaminaron hasta el cuarto donde se encontraba el matrimonio y la pequeña, a quien utilizaron de rehén.

“La agarraron a la chiquita y le pusieron el arma en la frente, nos gritaban que le demos la plata si no queríamos que pase nada”, dijo con angustia la dueña de casa, y explicó que, como consecuencia la pequeña se encuentra atemorizada y no puede dormir en la vivienda, por lo que, momentáneamente se quedará en lo de una vecina.

Los miembros de la familia aseguraron que no opusieron resistencia alguna, pero que a pesar de eso, los asaltantes golpearon a Acevedo con un palo en el brazo. Durante todo ese tiempo exigían que les entreguen el dinero.

Hipótesis

Según el testimonio de Santos, su esposo, quien es empleado público, había cobrado un préstamo del banco de casi $ 60.000 para hacer una remodelación en el domicilio. La señora explicó que, por la forma en la que actuaban los (ladrones), alguien les habría informado de ese préstamo, que la plata estaba en la vivienda e incluso en que dormitorio. “Solo sabía nuestra familia, no se cómo se pudieron haber enterado”, lamentó Acevedo, aunque manifestó sus sospechas de persona que circulan por esa zona y que vieron que la casa estaba siendo refaccionada.

En medio del asalto, Alicia Orellana, una vecina de las víctima escuchó ruidos y salió a ver que estaba sucediendo. Cuando la mujer se encontraba en la vereda, vio que cuatro hombres salían de la vivienda y comenzó a gritar, a raíz de eso uno de los asaltantes realizó tres disparos al aire.

Los asaltantes se dieron a la fuga en un Peugeot 307 negro, y en dos motos, una de ellas pertenecía al dueño de casa. Además del rodado, se llevaron el efectivo, tres celulares y dos televisores LCD.

Los vecinos dieron aviso a la Policía sobre lo ocurrido y aportaron datos de los vehículos. Horas más tarde, la Policía observó al vehículo sospechoso circular por el sur de la ciudad. El conductor del auto, al ver a los oficiales, intentó huir. Allí comenzó una persecución que terminó con el vehículo incrustado contra un árbol en la esquina de Frías Silva y Olleros. Allí fue detenido un joven de 27 años, con domicilio a unas 10 cuadras de distancia de las víctimas.

Al requisar el auto, el personal policial halló tres chalecos con las iniciales de la Policía Federal , tres gorras azules, tres placas, una soga y un handy. Los investigadores sospechan que el detenido tuvo participación en el asalto que sufrió la familia Acevedo.

“Hoy me tocó a mí, pero maña puede tocarle a cualquiera” manifestó enojada Santos, mientras relataba los casos de inseguridad y violencia que se viven a diario en el barrio.

“Es algo de todos los días, no se puede ni siquiera ir a tomar el colectivo, vivimos con miedo” afirmó una vecina, quien no quiso dar su nombre por miedo a represalias. “Aquí estamos en tierra de nadie, donde los crímenes ocurren en cualquier momento del día”, finalizó la mujer.

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