“Los acoples son inconstitucionales”

07 Feb 2018

Pedro Brito - Abogado

Urge convivir dentro de la Constitución Nacional. El problema es el desmadramiento del sistema político electoral provocado por la propia clase política que viola el artículo 1 de la Carta Magna argentina. Los acoples reglados en la Constitución de Tucumán son inexistentes por su grosera inconstitucionalidad. Nacen impedidos de producir efecto jurídico alguno, ni positivo ni negativo, por ser un mero hecho del hombre y no un acto jurídico con visos mínimos de legalidad. Ni siquiera requiere de una ley que así lo declare porque el vicio supera toda racionalidad básica y elemental.

El artículo 1 de la Consitución Nacional es imperativo al declarar que la Argentina adopta la forma de gobierno representativa, republicana y federal. Este se integra con el artículo 38 que consagra que los partidos políticos son instituciones fundamentales de la democracia. No dice ni los frentes ni los acoples ni las colectoras ni ningún otro engendro impregnado de ilegalidad, sino, específicamente, los partidos políticos, que deben tener personería jurídico-política a nivel nacional y estar integrados con un cupo de afiliados no menor al 20 % del padrón del país. Deben desaparecer los partidos provinciales, municipales, comunales, vecinales y barriales que atentan contra el sistema representativo, pues, cuando los partidos políticos son fuertes, fortalecen la democracia. La existencia de tantos “grupúsculos camuflados de partiditos” que no representan a nadie suponen una evidente afectación a la forma de gobierno adoptada por la Argentina.

El fortalecimiento de la república debe comenzar con el fortalecimiento del sistema representativo mediante la competencia de partidos políticos con personería jurídica-política sólo de alcance nacional. Ello exige derogar los acuerdos, los frentes, las colectoras y los acoples que atentan contra la representatividad. Sólo con una convivencia ajustada al mandato de la Constitución comenzaremos a caminar por el sendero del crecimiento y del desarrollo social. Si permanecemos fuera de la Constitución, seguiremos naufragando como patria. Es hora de aprender y comprender el sistema jurídico que nos regula, y es deber de la clase política modificar el sistema político electoral y encauzarlo dentro de los parámetros que establece la Constitución nacional.

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