Después de la tormenta, llega la felicidad a Marapa

El club se recuperó de una crisis institucional que no tenía fin y de a poco fue edificando un presente que hoy le sonríe: dar el golpe en el Federal C es el nuevo objetivo de todos en Alberdi.

23 Ene 2018
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DECORACIÓN. Las paredes que rodean al estadio del “León” de Alberdi lucen murales que los hinchas pintaron con mucho esmero. El club reúne a toda la ciudad. la gaceta / fotos de FRANCO VERA

El 20 de noviembre de 2017 quedará grabado a fuego en la historia del fútbol de Juan Bautista Alberdi. La Asociación Civil Club Social y Deportivo Ingenio Marapa se subió a lo más alto del fútbol tucumano. En cancha de San Martín, luego de arrancar perdiendo, derrotó 2 a 1 a Almirante Brown y se consagró campeón por primera vez en sus 89 años de vida.

Claro que llegar a ese lugar no fue fácil. Todo lo contrario. Como a cualquier club del interior de la provincia, pelearle mano a mano a los grandes de Tucumán se le hace cuesta arriba. Para colmo, antes de disfrutar del brillo de su actualidad deportiva, Marapa debió pelearla con uñas y dientes.

“En 2015 nuestra institución estuvo a punto de ser desafiliada sin poder participar en los torneos organizados por la Liga Tucumana. Teníamos muchísimos problemas y la salida parecía imposible”, cuenta en la siesta desolada del sábado Hipólito Aguilar (foto), delegado normalizador del club y pieza clave en la reconstrucción del Marapa ahora campeón.

En aquel tiempo, la entidad madre del fútbol de la provincia envió una carta que encendió todas las alarmas en Ciudad Alberdi. Marapa parecía destinado a perder su lugar en el fútbol tucumano, pero esa misiva hizo reaccionar a sus seguidores más fieles. “Luis Campos, actual presidente, me pidió que intente encarrilar el funcionamiento de la institución. Fueron días muy difíciles, pero al final pudimos conseguir que la Dirección de Personas Jurídicas nos otorgara el normal funcionamiento”, explica Aguilar sobre unos tiempos en los que el actual presente del “León” parecía una utopía. “Estábamos muy mal. Aunque siempre confiamos en que íbamos a enderezar la situación, nunca pensábamos que los éxitos iban a llegar tan rápido”, confiesa.

Eso sí, ni bien se pusieron manos a la obra en la tarea de volver a darle vida a la institución, la misión fue apuntar alto. “Yo pienso que en la vida siempre hay que apuntar alto y eso es algo que parece unirnos a todos los que queremos a Marapa”, jura Aguilar sobre los cimientos del dulce presente del “León”.

De a poco los planetas se alinearon y la nueva directiva encabezada por Campos pudo, de una vez por todas, centrar su mente exclusivamente en lo deportivo. Marapa quería mirar a todos desde lo más alto. La directiva creía que era el momento, no parecía haber otra alternativa.

“En 2004 perdimos una final contra Sportivo Guzmán. Esa había sido la chance más concreta de lograr un título. No pudo ser en aquella ocasión. Por eso nos propusimos sacarnos esa espina”, afirma el hombre que se autoproclama como el padre de la criatura. “El trabajo que hice fue vital para que el club comenzara a funcionar bien”, resalta.

Marapa armó un equipo competitivo. Se apoyó en grandes jugadores formados en Alberdi, como Horacio Fernández, Sebastián Dip y José Moreno. Y sumó jugadores de la zona para poder dar el salto de calidad. “Este es un club que vive del apoyo oficial y de las recaudaciones. En base a eso armamos un presupuesto que nos permitiera poder pelear cosas importantes. Y acá estamos, campeones de la Liga y con toda la fe de que en el Federal C realizaremos una gran campaña”, se esperanza Hipólito, anhelando extender la alegría en una ciudad que no durmió durante varias noches luego de lograr su primera estrella.

“Cuando salimos campeones, la ciudad fue una fiesta. La gente copó la plaza y festejó durante varios días. Además, desde hace dos años, más o menos, Marapa se transformó en un fenómeno social. Es imposible que vos camines dos cuadras sin cruzarte con alguna persona que lleve algún distintivo del club. Hoy todos están esperanzados en seguir consiguiendo cosas importantes”, agrega.

Marapa sonríe y disfruta el momento más feliz de su historia. El campeón de la Liga está envalentonado y quiere más. Pelear en el Federal C es la gran meta por la que todo Alberdi lucha sin descanso.

En Marapa celebran que los logros futbolísticos llegaron de la mano de un crecimiento institucional. “Combatimos a los barrabravas y hoy podemos decir con orgullo que nuestros hinchas no generan violencia. A la cancha va la familia de Alberdi. Además, realizamos mejoras en las instalaciones, algo que quedará para el club. Reparamos la tela olímpica, la tapia en todo el perímetro del estadio, se refaccionaron a nuevo los vestuarios y apostamos a seguir creciendo en todos los aspectos”, concluye Aguilar.

Marapa sonríe y disfruta el momento más feliz de su historia. El campeón de la Liga está envalentonado y quiere más. Pelear en el Federal C es la gran meta por la que todo Alberdi lucha sin descanso.


En Alberdi todos están pendientes de Marapa
En 1928 nacía en Juan Bautista Alberdi la Asociación Civil, Social y Deportivo Ingenio Marapa. Un club que tardó 89 años en dar el rugido más feroz de su historia.
El recuerdo del 20 de noviembre pasado, día en que se consagró campeón del anual de Primera de la Liga, está más vivo que nunca en la memoria de los hinchas.
A pocos metros del estadio del “León” la familia Hernández Abregú marca territorio. Adela, la jefa de la casa, toma la palabra y cuenta sensaciones. “Yo no soy de ir a la cancha, pero acá todos dejan cosas de lado para acompañar al equipo. Eso sí, a pesar de que no voy siempre me alegro cuando me dicen que Marapa ganó. Y mucho más cuando salió campeón”, explicó.
Deportivo Marapa es el gran orgullo de Ciudad Alberdi, donde sus habitantes locales, hinchas o no, están pendientes de su hijo pródigo del fútbol.
Jugadores que llevan la camiseta en  el corazón
En Alberdi no hay otra alternativa que ser hincha de Deportivo Marapa. El amor por los colores va más allá de las tribunas, se mete en el rectángulo verde.
Cristian Correa es jugador del club desde hace siete años y lleva su corazón pintado de celeste y blanco. El volante central quiere el ascenso al Federal B y que “Los Leones” puedan seguir rugiendo como lo vienen haciendo en este último tiempo. “Vamos a ir con todo en busca del objetivo, apoyados por la mejor hinchada”, aseguró Correa, partícipe del título del Anual.
Con sólo recordarlo, su voz se entrecorta. “Lo que vivimos el año pasado fue increíble. El regreso a la ciudad, esa noche, fue algo magnífico. Es algo que quedará a grabado en la memoria de todos los que estuvimos ese día. Por el resto de nuestras vidas”, remató. 
Hay una receta para tanto éxito. Sus jugadores sienten la camiseta, entonces todo es posible.
Un equipo con templanza que se ganó el mote de “Los Leones”
A Deportivo Marapa se lo conoce como “Los Leones”, un apodo que en Alberdi no muchos pueden explicar su origen o el por qué del mote de la institución. 
Jesús Campos, secretario del club, fue quien le reveló la incógnita a LG Deportiva. “Mi papá me contaba que hace unos años el club tuvo un gran equipo, integrado por jugadores de gran categoría y con una garra sin igual. Por ese motivo, los hinchas comenzaron a decir que parecían leones. Ese apodo terminó quedando en el tiempo”, explicó el dirigente, que tiene la mente puesta en el inicio del Federal C. “Queremos ser protagonistas y trabajamos para eso”, agregó Campos, que al igual que todo Alberdi sueña con dar otro paso importante en su historia.

En Alberdi todos están pendientes de Marapa


En 1928 nacía en Juan Bautista Alberdi la Asociación Civil, Social y Deportivo Ingenio Marapa. Un club que tardó 89 años en dar el rugido más feroz de su historia.

El recuerdo del 20 de noviembre pasado, día en que se consagró campeón del anual de Primera de la Liga, está más vivo que nunca en la memoria de los hinchas.



A pocos metros del estadio del “León” la familia Hernández Abregú marca territorio. Adela, la jefa de la casa, toma la palabra y cuenta sensaciones. “Yo no soy de ir a la cancha, pero acá todos dejan cosas de lado para acompañar al equipo. Eso sí, a pesar de que no voy siempre me alegro cuando me dicen que Marapa ganó. Y mucho más cuando salió campeón”, explicó.

Deportivo Marapa es el gran orgullo de Ciudad Alberdi, donde sus habitantes locales, hinchas o no, están pendientes de su hijo pródigo del fútbol.

Jugadores que llevan la camiseta en  el corazón

En Alberdi no hay otra alternativa que ser hincha de Deportivo Marapa. El amor por los colores va más allá de las tribunas, se mete en el rectángulo verde.

Cristian Correa es jugador del club desde hace siete años y lleva su corazón pintado de celeste y blanco. El volante central quiere el ascenso al Federal B y que “Los Leones” puedan seguir rugiendo como lo vienen haciendo en este último tiempo. “Vamos a ir con todo en busca del objetivo, apoyados por la mejor hinchada”, aseguró Correa, partícipe del título del Anual.



Con sólo recordarlo, su voz se entrecorta. “Lo que vivimos el año pasado fue increíble. El regreso a la ciudad, esa noche, fue algo magnífico. Es algo que quedará a grabado en la memoria de todos los que estuvimos ese día. Por el resto de nuestras vidas”, remató. 

Hay una receta para tanto éxito. Sus jugadores sienten la camiseta, entonces todo es posible.

Un equipo con templanza que se ganó el mote de “Los Leones”

A Deportivo Marapa se lo conoce como “Los Leones”, un apodo que en Alberdi no muchos pueden explicar su origen o el por qué del mote de la institución. 

Jesús Campos, secretario del club, fue quien le reveló la incógnita a LG Deportiva. “Mi papá me contaba que hace unos años el club tuvo un gran equipo, integrado por jugadores de gran categoría y con una garra sin igual. Por ese motivo, los hinchas comenzaron a decir que parecían leones. Ese apodo terminó quedando en el tiempo”, explicó el dirigente, que tiene la mente puesta en el inicio del Federal C. “Queremos ser protagonistas y trabajamos para eso”, agregó Campos, que al igual que todo Alberdi sueña con dar otro paso importante en su historia.

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