Hoy comienza una lucha por controlar los nervios

22 Ene 2018 Por Fernando Stanich

Hoy comienza una lucha por controlar los nervios. José Alperovich llegó ayer de vacaciones y hoy mismo inicia una campaña para inquietar a Osvaldo Jaldo. Es que a partir de este 2018 habrá que acostumbrarse a ese histeriqueo permanente en el oficialismo, pero no hay que esperar ninguna ruptura prematura.

El ex gobernador estuvo de descanso, pero al tanto de lo que ocurría en esta provincia. Así, fue uno de los primeros en tomar nota del centenar de despidos que había firmado el vicegobernador, Osvaldo Jaldo. Se lo hicieron saber mediante mensajes de WhatsApp varios de los dirigentes que anhelan sus tiempos al frente de la Provincia. A todos, el senador nacional respondió lo mismo: Algo despreocupado, lanzó: “Quien quiera dejar de trabajar con él para mantener a su gente que se vaya”. Los receptores de esos mensajes –varios de los hombres fuertes del oficialismo- quedaron contrariados por la respuesta.

A la distancia, Alperovich dejó en claro un par de conceptos. Primero, que ya no es él quien maneja la Provincia, mal que le pese, y por ende la lapicera no está en sus manos. Segundo, que su disputa política con Jaldo no es una fábula, sino un hecho concreto y palpable a lo que habrá que acostumbrarse. La respuesta del ex mandatario no hizo más que agigantar la incertidumbre en buena parte de la dirigencia oficialista. ¿A quién responder? Al ausente Juan Manzur, que lejos está de mostrar cuál es el camino a seguir. Al nostálgico Alperovich, que no acepta el paso del tiempo. O al ambicioso Jaldo, que no oculta sus deseos de mantenerse en el cargo a como dé lugar. Las opiniones están repartidas, y las sensaciones también. Objetivamente, no hay peronista que no critique al gobernador Manzur. Le reprochan su falta de carisma, su falta de involucramiento en las cuestiones políticas y su evidente desinterés. Pero todos coinciden en que lo lógico sería que aspire a un segundo mandato. Igualmente dudan, ¿se atreverá a romper la alianza con su progenitor político? La pregunta está instalada, las respuestas deberá darlas exclusivamente Manzur.

Hasta aquí, el mandatario esquiva cualquier definición. Le vino dando resultados. En la intimidad, quienes lo frecuentan aseguran que ya dio señales de que su sumisión hacia Alperovich es parte del pasado, y que sólo pretende mantener la convivencia política. También, que no tiene dudas respecto de que buscará reeditar en 2019 la sociedad con Jaldo. No obstante, en público sus señales siguen siendo confusas. Esta semana, con Alperovich reintegrado, tendrá la ocasión de ponerle los pelos de punta a su compañero de fórmula o de tranquilizarlo. Ocurre que en el entorno del ex gobernador dan por descontado que habrá un encuentro entre Alperovich y Manzur. También, de que el senador nacional organizará una reunión para alentar a su tropa y mostrar señales de vitalidad. La expectativa a su alrededor es enorme, porque muchos dirigentes aún no saben si efectivamente Alperovich quiere recuperar el sillón de Lucas Córdoba o sus movimientos obedecen a la necesidad de mantenerse vigente. Las preguntas alrededor son muchísimas. Pero hay una sustancial, ¿cómo interpretar que Manzur se junte con Alperovich en ausencia de Jaldo y en medio de las tensiones a su alrededor?

Por lo pronto, hay gestos contundentes que pretende dar Alperovich. Para esta mañana organizó una recorrida nada más y nada menos que por Alderetes, uno de los centros importantes de la sección electoral este de la que tanto se jacta Jaldo. Julio Silman, el legislador al que el tranqueño quitó de un plumazo la presidencia subrogante de la Cámara en noviembre y hasta obligó a cambiar de oficina, era sondeado ayer por el ex gobernador para ver si lo acompañaría en la recorrida. El ex intendente estaba de vacaciones, al menos oficialmente. Mientras, dan por descontado que con Alperovich estará el intendente Sergio Venegas. Por la tarde, la intención del ex gobernador es caminar por Cebil Redondo, en el departamento Yerba Buena.

Por teléfono celular, Alperovich pidió prudencia a la dirigencia tras la movida de Jaldo. En persona, muchos esperan una definición. ¿La dará?

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