Los libros del año

31 Dic 2017
El nacimiento del cristinismo
La tesis central del libro, es que el “sepelio-espectáculo” que sucedió a la muerte de Kirchner, fue el inicio de lo que puede denominarse “El Cristinismo”. 
Coincido con ella. Cristina transitaba entonces el tercer año de su primer mandato y había enfrentando en el primero el conflicto con el campo y en el segundo la derrota electoral en las elecciones legislativas...
De acuerdo con la interpretación de Reato, el 27 de octubre de 2010 fue para Cristina lo que el 17 de octubre de 1945 fue para Perón. 
El análisis de cómo funcionó Cristina en esos días y su capacidad para dominar la adversidad es útil para entender cómo ahora intenta reconstruir su liderazgo. 
El autor plantea con razón, que el momento culminante de su ciclo, fue en octubre de 2011, cuando ganó en primera vuelta con el 54% de los votos y 37 puntos de ventaja sobre el segundo...
Conceptualmente, Reato prefiere denominar al Kirchnerismo en sus dos versiones, como “democracia plebiscitaria” y no como populismo, por considerar a la primera como más precisa y al segundo como más difuso, y posiblemente tenga razón. 
Es en este contexto que este nuevo libro de Ceferino Reato no sólo aporta una visión que combina el rigor del investigador histórico con la amenidad y agilidad del periodista, sino que aporta también un instrumento muy útil para entender la política de nuestros días. 
© LA GACETA
La fascinante historia de Jorge Sivak
En su último libro, Martín Sivak recorre la historia familiar, y la de Argentina, a partir del suceso trágico con el que abre el primer capítulo...
A lo largo de siete años el autor realizó entrevistas periodísticas a quienes formaron parte de su entorno “rico, plebeyo y comunista”, y también a los que tuvieron experiencias significativas que pudieran delinear el perfil de su padre: amigos y empleados, psicoanalistas y funcionarios, ex militares y empresarios. De esta manera se conformó la identidad de Jorge Sivak, un abogado comunista que no pudo cumplir con las expectativas paternas y cargó con la responsabilidad de estar al frente de un banco para el cual no tenía vocación alguna.
Es probable que el éxito de ventas -ya va por su cuarta edición-, tenga que ver, no solo con la historia sorprendente, sino con la sinceridad y el despojo de la prosa del escritor, que nos conecta con esa voz en primera persona que tiene motivos para recordar el pasado con ternura, pero también con rencor. Pero el autor logra trascender esas emociones al crear la sensación de un relato coral sobre los hechos que conmovieron a un país que no estuvo preparado para lidiar con los resabios más oscuros de la dictadura.
© LA GACETA
la Novela de la serie que se llevó un Emmy
Un solo personaje, cuyo nombre no es el verdadero, porque se prohíben los nombres verdaderos,  narra la vida cotidiana de esta sociedad imaginaria en la cual el riguroso control estatal garantiza la felicidad, el orden, el fin del pecado y del sexo. La libertad ni siquiera puede ser pensada. Los habitantes anteriores a ella sufrieron fuertes intoxicaciones con residuos tóxicos lo que produjo infertilidad en las mujeres. En consecuencia,  es necesaria y urgente la reproducción humana -la descripción del acto sexual para engendrar niños es alucinante por su impersonalidad-. Las criadas son una  categoría especial de mujeres cuya existencia solo se justifica si pueden tener niños. En caso de ser estériles van a una región de No-mujeres. Pero este cercenar las libertades individuales no es para todo el mundo, como suele pasar en la vida real, existen privilegiados, los que detentan el poder,  para quienes todo está permitido.
El libro que leemos hoy es una reimpresión de la novela original escrita en 1984. Contiene un prólogo explicativo de la autora -algo inusual en un libro de ficción- pero que sirve para que el lector tome conciencia de un importante propósito: mostrar que nada de lo que pasa en esta sociedad es pura imaginación.       
© LA GACETA
Capote, de la cuna a la polémica y el éxito
Truman Capote cayó otra vez en muy buenas manos, tras Capote: una biografía, de Gerald Clarke (1998). Liliane Kerjan (1940) catedrática francesa experta en estudios estadounidenses, plasmó la vida de este excelente escritor en un libro humano, sólido, ameno, sobre la singular vida del biografiado, con una profunda empatía que no opaca su trayectoria literaria, sino más bien la respalda emocionalmente.
De un Capote ya consagrado, en 1980, firmando autógrafos en una librería neoyorquina, Kerjan pasa a su nacimiento, en 1924, como Truman Streckfus Persons, hijo de un matrimonio condenado al fracaso -jovencita soñadora y marido más bien inútil-. Su padrastro, Joe García Capote, cubano, lo adoptaría. Truman crece con sus tías maternas. Le encanta llamar la atención. Su talento y su homosexualidad podrían llevar a una “psicologización” del biografiado, pero Kerjan lo evita. Lo suyo es dar cuenta de la vida de un creador...
El Capote de Kerjan, héroe made in USA, es un self-made man. Pero ni el más creativo de los hombres puede separar su auto-configuración de lo que la vida le da. Y Truman se “hizo” a partir de padres abandónicos, de su infancia, de su sexualidad. La palabra escrita lo fascina: lee antes de ir a la escuela y, niño aun, se obliga a escribir tres horas diarias. 
© LA GACETA
Coral de mil voces para el Cuchi Leguizamón
Al cumplirse 100 años de su nacimiento, Espinosa convocó entonces a otras voces para que recordaran por quien, aun antes de morir, ya no se acordaba de sí mismo. El Cuchi Leguizamón. La memoria del olvido es, así, un coro. La primera voz, por cierto, es la del propio Cuchi Leguizamón, a través de las entrevistas de Espinosa, la base de aquel libro que no fue. Se desparraman, en el clima atropellado de la desgrabación, muy a tono con el de la conversación del propio Cuchi, las categóricas reflexiones de alguien a quien le atraía pensar y opinar sobre política, sociedad, costumbres, aunque quizá simplemente expresaba una visión al mismo tiempo desencantada y fascinada de la condición humana.
En un segundo plano, está el gesto del propio Espinosa. Más que una voz, un director algo laissez faire, que se esmera por dejar hablar a los demás.
Lo más dispersamente enriquecido, en la polifonía de este libro, es la voz de los demás. Porque cada uno, al hablar de los otros, habla también de sí mismo, explícita o implícitamente. Por eso, este libro puede leerse en lo que tienen en común, tomando al Cuchi como el foco en el que convergen las voces; o puede leerse, al mismo tiempo, disfrutando las diferencias.
© LA GACETA
Instantáneas del mundo de un escritor
“¿Qué hace un escritor cuando no escribe?”, propone la contratapa de Maniobras de evasión. La pregunta es confusa, hasta quizás un poco engañosa. Y es que los textos que componen este libro (escritos en primera persona, breves, previamente publicados en revistas o en blogs, en unos pocos casos inéditos) retratan un panorama bastante más amplio de la experiencia de un escritor: su papel como figura en el mundo literario -que incluye premios, conferencias, viajes, fiestas-, pero también sus vínculos familiares, sus obsesiones, sus miedos, el sexo, el ejercicio cotidiano de la escritura como problema y como remedio. En Maniobras… se mezclan la crónica, el ensayo, las aguafuertes (y, uno imagina, algo de ficción), y con ese material el autor construye una especie de autobiografía novelada, un mapa constituido por instantáneas del mundo exterior e interior de un escritor...
Algunos de los textos de Maniobras de evasión están cargados de un humor agudo e inteligente; otros son conmovedores, en particular los que hablan sobre la vejez y la enfermedad de la madre. Todos son interesantes, y producen esa rara sensación de estar leyendo algo a la vez profundo y divertido. Quizás, al final, Mairal termina respondiendo la pregunta formulada en la contratapa de este excelente libro: un escritor es, quizá a su pesar, siempre un escritor, aun cuando no escribe...
© LA GACETA

El nacimiento del cristinismo

INVESTIGACIÓN

SALVO QUE ME MUERA ANTES

CEFERINO REATO

(Sudamericana - Buenos Aires)

La tesis central del libro, es que el “sepelio-espectáculo” que sucedió a la muerte de Kirchner, fue el inicio de lo que puede denominarse “El Cristinismo”. 
Coincido con ella. Cristina transitaba entonces el tercer año de su primer mandato y había enfrentando en el primero el conflicto con el campo y en el segundo la derrota electoral en las elecciones legislativas...
De acuerdo con la interpretación de Reato, el 27 de octubre de 2010 fue para Cristina lo que el 17 de octubre de 1945 fue para Perón. 
El análisis de cómo funcionó Cristina en esos días y su capacidad para dominar la adversidad es útil para entender cómo ahora intenta reconstruir su liderazgo. 
El autor plantea con razón, que el momento culminante de su ciclo, fue en octubre de 2011, cuando ganó en primera vuelta con el 54% de los votos y 37 puntos de ventaja sobre el segundo...
Conceptualmente, Reato prefiere denominar al Kirchnerismo en sus dos versiones, como “democracia plebiscitaria” y no como populismo, por considerar a la primera como más precisa y al segundo como más difuso, y posiblemente tenga razón. 
Es en este contexto que este nuevo libro de Ceferino Reato no sólo aporta una visión que combina el rigor del investigador histórico con la amenidad y agilidad del periodista, sino que aporta también un instrumento muy útil para entender la política de nuestros días. 
© LA GACETA

Rosendo Fraga


La fascinante historia de Jorge Sivak

CRÓNICA

EL SALTO DE PAPÁ

MARTÍN SIVAK

(Seix Barral - Buenos Aires)

En su último libro, Martín Sivak recorre la historia familiar, y la de Argentina, a partir del suceso trágico con el que abre el primer capítulo...

A lo largo de siete años el autor realizó entrevistas periodísticas a quienes formaron parte de su entorno “rico, plebeyo y comunista”, y también a los que tuvieron experiencias significativas que pudieran delinear el perfil de su padre: amigos y empleados, psicoanalistas y funcionarios, ex militares y empresarios. De esta manera se conformó la identidad de Jorge Sivak, un abogado comunista que no pudo cumplir con las expectativas paternas y cargó con la responsabilidad de estar al frente de un banco para el cual no tenía vocación alguna.
Es probable que el éxito de ventas -ya va por su cuarta edición-, tenga que ver, no solo con la historia sorprendente, sino con la sinceridad y el despojo de la prosa del escritor, que nos conecta con esa voz en primera persona que tiene motivos para recordar el pasado con ternura, pero también con rencor. Pero el autor logra trascender esas emociones al crear la sensación de un relato coral sobre los hechos que conmovieron a un país que no estuvo preparado para lidiar con los resabios más oscuros de la dictadura.
© LA GACETA

Karina Ocampo


La novela de la serie que se llevó un Emmy

REEDICIÓN

EL CUENTO DE LA CRIADA

MARGARET ATWOOD

(Salamandra - Barcelona)

Un solo personaje, cuyo nombre no es el verdadero, porque se prohíben los nombres verdaderos,  narra la vida cotidiana de esta sociedad imaginaria en la cual el riguroso control estatal garantiza la felicidad, el orden, el fin del pecado y del sexo. La libertad ni siquiera puede ser pensada. Los habitantes anteriores a ella sufrieron fuertes intoxicaciones con residuos tóxicos lo que produjo infertilidad en las mujeres. En consecuencia,  es necesaria y urgente la reproducción humana -la descripción del acto sexual para engendrar niños es alucinante por su impersonalidad-. Las criadas son una  categoría especial de mujeres cuya existencia solo se justifica si pueden tener niños. En caso de ser estériles van a una región de No-mujeres. Pero este cercenar las libertades individuales no es para todo el mundo, como suele pasar en la vida real, existen privilegiados, los que detentan el poder,  para quienes todo está permitido.
El libro que leemos hoy es una reimpresión de la novela original escrita en 1984. Contiene un prólogo explicativo de la autora -algo inusual en un libro de ficción- pero que sirve para que el lector tome conciencia de un importante propósito: mostrar que nada de lo que pasa en esta sociedad es pura imaginación.       
© LA GACETA

Cristina Bulacio



Capote, de la cuna a la polémica y el éxito

BIOGRAFÍA

TRUMAN CAPOTE

LILIANE KERJAN

(El Ateneo - Buenos Aires)

Truman Capote cayó otra vez en muy buenas manos, tras Capote: una biografía, de Gerald Clarke (1998). Liliane Kerjan (1940) catedrática francesa experta en estudios estadounidenses, plasmó la vida de este excelente escritor en un libro humano, sólido, ameno, sobre la singular vida del biografiado, con una profunda empatía que no opaca su trayectoria literaria, sino más bien la respalda emocionalmente.
De un Capote ya consagrado, en 1980, firmando autógrafos en una librería neoyorquina, Kerjan pasa a su nacimiento, en 1924, como Truman Streckfus Persons, hijo de un matrimonio condenado al fracaso -jovencita soñadora y marido más bien inútil-. Su padrastro, Joe García Capote, cubano, lo adoptaría. Truman crece con sus tías maternas. Le encanta llamar la atención. Su talento y su homosexualidad podrían llevar a una “psicologización” del biografiado, pero Kerjan lo evita. Lo suyo es dar cuenta de la vida de un creador...
El Capote de Kerjan, héroe made in USA, es un self-made man. Pero ni el más creativo de los hombres puede separar su auto-configuración de lo que la vida le da. Y Truman se “hizo” a partir de padres abandónicos, de su infancia, de su sexualidad. La palabra escrita lo fascina: lee antes de ir a la escuela y, niño aun, se obliga a escribir tres horas diarias. 
© LA GACETA

Eugenia Flores de Molinillo




Coral de mil voces para el Cuchi Leguizamón

HOMENAJE

LA MEMORIA DEL OLVIDO

ROBERTO ESPINOSA

(LA GACETA - Tucumán)

Al cumplirse 100 años de su nacimiento, Espinosa convocó entonces a otras voces para que recordaran por quien, aun antes de morir, ya no se acordaba de sí mismo. El Cuchi Leguizamón. La memoria del olvido es, así, un coro. La primera voz, por cierto, es la del propio Cuchi Leguizamón, a través de las entrevistas de Espinosa, la base de aquel libro que no fue. Se desparraman, en el clima atropellado de la desgrabación, muy a tono con el de la conversación del propio Cuchi, las categóricas reflexiones de alguien a quien le atraía pensar y opinar sobre política, sociedad, costumbres, aunque quizá simplemente expresaba una visión al mismo tiempo desencantada y fascinada de la condición humana.
En un segundo plano, está el gesto del propio Espinosa. Más que una voz, un director algo laissez faire, que se esmera por dejar hablar a los demás.
Lo más dispersamente enriquecido, en la polifonía de este libro, es la voz de los demás. Porque cada uno, al hablar de los otros, habla también de sí mismo, explícita o implícitamente. Por eso, este libro puede leerse en lo que tienen en común, tomando al Cuchi como el foco en el que convergen las voces; o puede leerse, al mismo tiempo, disfrutando las diferencias.
© LA GACETA

Ricardo J. Kaliman



Instantáneas del mundo de un escritor

MISCELÁNEA

MANIOBRAS DE EVASIÓN

PEDRO MAIRAL

(Emecé - Buenos Aires)

“¿Qué hace un escritor cuando no escribe?”, propone la contratapa de Maniobras de evasión. La pregunta es confusa, hasta quizás un poco engañosa. Y es que los textos que componen este libro (escritos en primera persona, breves, previamente publicados en revistas o en blogs, en unos pocos casos inéditos) retratan un panorama bastante más amplio de la experiencia de un escritor: su papel como figura en el mundo literario -que incluye premios, conferencias, viajes, fiestas-, pero también sus vínculos familiares, sus obsesiones, sus miedos, el sexo, el ejercicio cotidiano de la escritura como problema y como remedio. En Maniobras… se mezclan la crónica, el ensayo, las aguafuertes (y, uno imagina, algo de ficción), y con ese material el autor construye una especie de autobiografía novelada, un mapa constituido por instantáneas del mundo exterior e interior de un escritor...
Algunos de los textos de Maniobras de evasión están cargados de un humor agudo e inteligente; otros son conmovedores, en particular los que hablan sobre la vejez y la enfermedad de la madre. Todos son interesantes, y producen esa rara sensación de estar leyendo algo a la vez profundo y divertido. Quizás, al final, Mairal termina respondiendo la pregunta formulada en la contratapa de este excelente libro: un escritor es, quizá a su pesar, siempre un escritor, aun cuando no escribe...
© LA GACETA

Máximo Cheín


Las causas de la vigencia del peronismo

ENSAYO

EL SIGLO DE PERÓN

ALAIN ROUQUIÉ

(Edhasa - Buenos Aires)

¿Por qué el peronismo continúa vigente luego de más de 70 años? A partir de esta pregunta, el politólogo e investigador francés Alain Rouquié indaga sobre las razones del movimiento fundado por Juan Domingo Perón y traza un paralelismo con la historia argentina de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años de éste a partir de un concepto novedoso: democracia hegemónica. 

Rouquié, con su pluma especializada en el contexto latinoamericano, plantea un escenario particular: el peronismo y su líder no sólo como fundadores de un partido preparado para ganar siempre -el Partido Justicialista-, sino como creadores de una cultura política que rompió en su momento el liberalismo imperante y que hasta hoy perdura. 

El traspaso de la Argentina liberal a la liderada por un admirador de Benito Mussolini, la mitología del 17 de octubre, la sacralización de sus personajes históricos, como el mismo Perón y Eva Perón, las autodenominadas bases, el antiperonismo como un factor clave para la perennidad del movimiento, la renovación peronista de los 80, el menemismo y el kirchnerismo -con un regreso a las formas del primer peronismo, especialmente durante el gobierno de Cristina Kirchner, para el autor-, son analizados bajo la mirada aguda de Rouquié. 

© LA GACETA

Oscar Romano


Ajuste de cuentas con el pasado

MISCELÁNEA

56 

JORGE LANATA

(Sudamericana - Buenos Aires)

La trama de 56 se teje con dos hilos, presentados en el subtítulo: Cuarenta años de periodismo y algo de vida personal. En todo caso, la vida personal de Jorge Lanata es bastante más que “algo” en este libro de 430 páginas; pero como en toda urdimbre, una y otra cuestión se van cruzando incesantemente; y lo cierto es que la vida personal de uno de los periodistas más influyentes de la historia argentina ocurre junto con sus cuatro décadas de ejercicio profesional.

Aun así, una manera posible de leer 56 es no olvidar esas dos cuerdas separadas, porque entonces se podrá distinguir el ajuste de cuentas de Lanata con su pasado (personal y laboral) del legado periodístico de quien signó a una generación de hombres y mujeres de la prensa e hizo historia en el cuarto poder.

El hilo de la vida personal está hecho de su decisión de no olvidar. No es para menos: comenzará el libro confesando que hace muy poco tiempo se enteró de que era adoptado y que acaso nunca podrá averiguar quién fue su madre biológica. Es perversa la ironía del destino: el hombre que concibe al periodismo como el ejercicio de preguntar, no tiene a quién interrogar sobre su verdadero origen. Quizá en la incerteza del comienzo radica la fuerza con la que él se aferra a la certeza de lo vivido, después de ese inicio que no acierta a encontrar.

El otro hilo, el del legado periodístico, es para que los demás no olvidemos a Lanata.

© LA GACETA

Alvaro José Aurane



Una dura inmersión en los 70

CRÓNICA

CENIZAS QUE TE RODEARON AL CAER 

FEDERICO LORENZ

(Sudamericana - Buenos Aires)

Lorenz, historiador, novelista e investigador, reúne sus tres especialidades tomando como centro la breve vida (22 años) de Ana María González, a la que identifica como Anita y que nunca llegó a conocer personalmente.

Una bomba colocada por González en el dormitorio del entonces Jefe de Policía, general Cesáreo Cardozo le costó la vida a él, que era el padre de una gran amiga de Anita y compañera de estudios, a la que al parecer Anita se acercó para llevar adelante su propósito.

Para Lorenz, González es hija de su época en la que la violencia formaba parte del repertorio político. Por  momentos, afirma el autor, la investigación lo llevó de regreso a esos días hostiles de 1976: “fue un invierno deprimente y triste, una época en que convivíamos con la muerte aunque no la prodigáramos nosotros ni la sufriéramos en forma directa”...

El libro se abre con el estallido de la bomba y se cierra con la muerte de Anita en un tiroteo al pasar el auto en que iba frente a un puesto policial. Convivimos, dice Lorenz, con muchas de las peores formas de la muerte. “Me pregunto -escribe- si se puede emerger indemne de eso y para mí la respuesta siempre será que no”.

© LA GACETA

Coriolano Fernández



Libro esencial de un inconformista genial

RESCATE

DIARIO 

WITOLD GOMBROWICZ

(El Cuenco de Plata - Buenos Aires)

Escrito, casi en su totalidad, durante su largo exilio argentino (1939-63), el controversial autor de Ferdydurke y Cosmos, el novelista y dramaturgo polaco Witold Gombrowicz (1904-69) deja aquí el lúcido testimonio sobre sus mayores obsesiones: el problema inquisitivo y paradójico de la forma, la juventud como fuente inagotable de análisis reflexivo, y la inmadurez como virtud positiva, entre muchas otras manías y obsesiones. Exiliado de su patria, de su idioma y de su situación social, su Diario lo construye a través de una trama ensayística, una vida hecha pensamiento. No hay aquí intimidades autobiográficas (léase Borges, de Bioy), sino un espacio donde se construye conscientemente como personaje a través de sus ideas que organiza por categorías. Las convierte en literatura. Interioriza su soledad. Explora sus contradicciones y desarrolla toda una antropologia propia, en línea con las claves de su narrativa antes y durante su melancólico exilio sudamericano. Hacer de la periferia un centro. El arte de la iconoclastia... 

Disruptivo, deliciosamente provocador al invertir los valores admitidos, Diario se lee como mezcla corrosiva de reflexiones de múltiple naturaleza. Hay libros imprescindibles. Diario es uno de ellos.

© LA GACETA

Augusto Munaro


Suspenso y personajes acosados por distintas maldiciones

POLICIAL

LAS MALDICIONES 

CLAUDIA PIÑEIRO 

(Alfaguara - Buenos Aires)

En esta una nueva ficción policial, de sugerente título, Claudia Piñeiro mezcla política y delito con variados ingredientes como el amor, las filiaciones, etc. No hay una sola maldición como lo anuncia el título sino  varias. El protagonista, Román Sabaté, es un joven confundido de unos 30 años que huye con el hijo del jefe de su partido Pragma (nombre evocador de pragmatismo).

Fernando Rovira es un emprendedor inmobiliario del norte del Gran Buenos Aires que “cansado de la vieja política que pone palos en la rueda a los que queremos trabajar por este país”, aspira a ser gobernador, previa división de la provincia de Buenos Aires... 

El lector se siente atrapado por una escritura que revela el oficio de Piñeiro, al trabajar con distintos enigmas y creando personajes fascinantes. Al mismo tiempo introduce uno de los tópicos culturales de las ciencias sociales, la ciudad. Una forma de placer propio del género policial es el suspenso y esta novela lo logra acabadamente. Si en su forma clásica suponía una respuesta en la que el orden siempre triunfaba, el neo-policial quiebra el pacto, rompe las normas y la armonía entre sociedad/justicia/ley y al representar al crimen como producto de las instituciones políticas y sociales no sólo quiebra el orden, sino que no hay espacio legal. En ese sentido acá el delito queda impune. Piñeiro logra una atrayente ficción que no carece de múltiples referencias a la realidad.

© LA GACETA

Carmen Perilli



Del fin de la historia al fin del capitalismo

ENSAYO

PROBLEMAS EN EL PARAÍSO

SLAVOJ  ZIZEK

(Anagrama - Barcelona)

Problemas en el paraíso es un feroz retrato del capitalismo, entendido como el orden imperante a escala planetaria, con su eterna promesa de democracia, de liberalismo, de creciente y fraternal civilidad, y a la vez como  el huevo de la serpiente de un sistema cuyas sempiternas crisis económicas sumen en la miseria a millones y millones de personas. Todo el tiempo, página tras página, Zizek nos persuade del peligro de enamorarnos de un modelo de sociedad, al fin de cuentas, de un modelo de vida, en el que coexisten la permanente invitación a servirse de una vasta mesa de materias primas, avances tecnológicos, símbolos virtuosos, y la apatía y la pasividad más extremas...

Demasiado revoltoso para las gentes de derechas, demasiado tibio para los izquierdistas que reclaman definiciones tajantes, imperativas alabanzas a las epopeyas revolucionarias, Zizek se revela como una rara mezcla de catedrático y comediante. Es capaz de sentar a la misma mesa a Nietzsche y Batman y hacerlos dialogar como si nada, o como si todo, como si del espeso cóctel derivado de la sabiduría de los pensadores insignes y de la cultura popular pudieran extraerse líneas de sentidos posibles. Formas de interpretar lo que es, lo que va siendo y, por qué no, lo que será. 

© LA GACETA

Walter Vargas







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