La primera moto en Tafí del Valle

26 Dic 2017

Manuel Riva - LA GACETA

Aún faltaban unos días para que se inaugurara la ruta 307. Corrían las últimas jornadas de diciembre de 1942 cuando apareció a las puertas de nuestro diario un joven en una poderosa moto luego de recorrer los Valles Calchaquíes. Nuestra crónica expresaba: la apertura del camino carretero que ya está uniendo tres provincias y que forma parte de una cadena de pueblos por los valles calchaquíes, va convirtiéndose también en una sucesión de sorpresas para los tranquilos y sencillos moradores de tales regiones. A los automotores que irrumpieron por las cuestas y llegaron a Tafí del Valle, Amaicha del Valle y El Infiernillo, trepidantes sus motores y potentes sus escapes, se suma ahora, a los pocos días de pasar aquellos, el cruce de una motocicleta. Podría decirse que ha sido un “chasqui” en moto a diferencia de los de antaño que lo hacían a pie o a lomo de bestias”. De esta manera se presentaba al primer motociclista que recorrió la zona vallista; era el tucumano Atilio Jordán Sene, que vivía en Salta. El cronista puntualizaba: ha sido el autor de esta idea y del viaje mismo, y continuaba: salió hace algunos días desde Salta, fue hacia Alemanía luego a Cafayate y después remontó los valles hasta Santa María. Cuando ya se dirigía a Tucumán, sufrió un contratiempo en la máquina y regresó a Santa María, después de arreglar la moto, salió dirigiéndose a Tucumán para arribar a nuestra ciudad a las 18 horas (del 18 de diciembre). El recorrido utilizó parte de la ya construida ruta nacional 40 que une Salta, Tucumán y Catamarca.

El nombrado pueblo salteño de Alemanía, donde actualmente viven 14 familias y en 2010 fue el escenario de la filmación de la coproducción argentino estadounidense “Y pronto, la oscuridad”, era la cabecera del Ramal C13 que unía Salta con el valle calchaquí a través de la Quebrada de Las Conchas y de allí, a Cafayate, en un recorrido de casi 150 kilómetros. La estación fue inaugurada en 1916. En su momento de auge llegó a tener una población cercana a las 1.000 personas. Hasta allí llegaba la producción del valle que luego era llevadas en tren hasta la capital salteña. Con el tiempo llegó la decadencia y finalmente en 1971 se cerró el ramal. Actualmente se puede llegar por la ruta nacional 68. El poema “El tren de Alemanía” del salteño Manuel J. Castilla recuerda esta estación:

“Padre ya viene el tren de Alemanía. / Anúncialo tocando la campaña. / Ponte la gorra, cierra la ventana / que ya no hay nadie en la boletería.”

Nueva ruta


Como vemos aquel muchacho recorrió la 307 poco antes de su inauguración que se anunciaba para el mes siguiente junto con la fundación de cuatro localidades veraniegas: La Quebradita, Las Carreras, Carapunco y Amaicha. Esta última tiene el honor de haber sido la sede del acto de inauguración de la ruta a los valles.

El motociclista, en referencia a su largo viaje, dijo: fue un recorrido penoso y peligroso; la crónica seguía: no sólo por la nieve que quiso cerrarle el paso en El Infiernillo sino por la lluvia y el mal estado en que ha quedado el camino en muchos tramos. En referencia a la aventura que llevó a cabo el motociclista, este relató a nuestro periodista: aunque es maravilloso y nunca he visto cosa más hermosa que el nuevo camino a los valles, pese a que he recorrido mucho, no volvería a realizar el viaje por más que se me asegurara un premio valioso.

En otra parte de la crónica se hace referencia a los esfuerzos que requería un viaje de estas características cuando los caminos eran de tierra o en el mejor de los casos consolidados. Para recorrerlos se hacía imprescindible tener vehículos en muy buenas condiciones y estar en muy buen estado para enfrentar las exigencias del recorrido. El tucumano relató: “Es cuestión de saber los inconvenientes que deben vencerse y los peligros que deben sortearse, para tener noción exacta de lo que es hacer un viaje como el que yo he realizado ahora por un camino que los aguaceros han tapado en varias partes por los desmoronamientos; mas estoy contento; he cumplido mis deseos y mis propósitos”.

La gran gira de Jordan, al parecer, le dejó tranquila su alma aventurera ya que decidió regresar a Salta, donde estaba radicado, por la ruta nacional 9 que había recorrido muchas veces, según declaró.

En avión a Tafí


La atracción por Tafí del Valle viene desde antaño, pero hasta 1943, cuando se inauguró el camino hacia esa villa, llegar en auto era imposible y el caballo era la única forma de recorrer el sinuoso camino. Pero el avión llegó antes que el coche: el 21 de julio de 1921, según LA GACETA del día siguiente bajo el título El primer viaje aéreo a Tafí del Valle. Decía la crónica: a las 7.50 salió el “Cóndor” del Aeródromo Benjamín Matienzo (ubicado en el parque 9 de Julio), piloteado por el teniente Jorge Sariotte y llevando como pasajeros a los señores Luis Ciaffardini, Juan Brú y Juan Jattar. La mañana estaba espléndida. En medio del firmamento límpido, empezaban a cobrar fuerza los rayos del sol. A las 8.05, llegó el aeroplano a Villa Nougués: allí el teniente Sariotte hizo un tirabuzón, para ganar altura y los pasajeros pudieron admirar las bellezas del Aconquija.

Serían las 8.20 cuando el “Cóndor” se lanzó sobre la cumbre de Mala Mala, situada a 3.200 metros sobre el nivel del mar. El altímetro marcó entonces 3.500 metros. A las 8.45 llegaron a La Ciénaga. El estrecho pasadizo que ofrecían las montañas y la fuerza del viento que daba de frente, obligaron al piloto a efectuar varios virajes. Tras pasar El Pelao avistaron la estancia Las Carreras, propiedad de la familia Frías Silva, donde el avión aterrizó cerca de las 9.

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