Una selección de cinco tragos para brindar en Navidad y Año Nuevo

Te presentamos una serie de tragos para ponerle onda a las Fiestas.

20 Dic 2017

Para esa tía que nunca quiere probar ni una gota de alcohol; para ese suegro al que no le convence ninguna bebida que no sea la gaseosa... Esta es una selección de cinco tragos sencillos para alegrar los brindis en Nochebuena y en Año Nuevo. Casi todos son ideales para el momento de recibir a los invitados, pero también pueden extenderse durante toda la noche.

> Ponche risueño - Con almíbar especiado (foto principal)

Este coctel, ideado por el barman Sergio Benitez especialmente para Navidad, es ideal para la recepción y para después de la cena. Es dulce, con muchas frutas y fresco. El nivel alcohólico dependerá principalmente de la cantidad de gin que se le agregue. Es, ni más ni menos, una versión más sofisticada del clásico clericó.

 El almíbar especiado se hace con azúcar y especias a eleción de cada uno. Puede ser pimienta rosa, canela, anís estrella, clavo de olor... o una combinación de ellas.
 Saltear las especias en una sartén con unas gotas de agua para que desprendan los aromas. Agregarlas a una olla con agua y abundante azúcar. Hervir y mezclar hasta que tome la consistencia deseada. Dejar enfriar y conservar en la heladera. Este almíbar sirve para todo tipo de cócteles.
 Macerar en una ponchera o recipiente similar unas ramas de yerba buena machacadas con el almíbar y un limón exprimido. Dejar un buen tiempo, de 30 minutos a una hora.
 Trocear todas las frutas que quieras: naranja, pomelo, limón, manzana, mango y frutos rojos. Agregarlas al macerado y, si se puede, dejarlas macerar un rato más.
 Agregar hielo y las bebidas alcohólicas: Benitez recomienda gin y algún aperitivo como Aperol, más un toque de sidra.
 Dejar enfriar en la heladera hasta servir. 

- El almíbar especiado se hace con azúcar y especias a eleción de cada uno. Puede ser pimienta rosa, canela, anís estrella, clavo de olor... o una combinación de ellas.
 Saltear las especias en una sartén con unas gotas de agua para que desprendan los aromas. Agregarlas a una olla con agua y abundante azúcar. Hervir y mezclar hasta que tome la consistencia deseada. Dejar enfriar y conservar en la heladera. Este almíbar sirve para todo tipo de cócteles.
 Macerar en una ponchera o recipiente similar unas ramas de yerba buena machacadas con el almíbar y un limón exprimido. Dejar un buen tiempo, de 30 minutos a una hora.
 Trocear todas las frutas que quieras: naranja, pomelo, limón, manzana, mango y frutos rojos. Agregarlas al macerado y, si se puede, dejarlas macerar un rato más.
 Agregar hielo y las bebidas alcohólicas: Benitez recomienda gin y algún aperitivo como Aperol, más un toque de sidra.
 Dejar enfriar en la heladera hasta servir.

 

> Daikiri de sandía

Es temporada de sandía y además estamos un poco cansados del clásico daikiri de durazno. La ventaja es que se trata de un cóctel que puede hacerse con cualquier fruta (mucho mejor si es natural).

- En una licuadora colocá trozos de sandía, hielo, unas gotas de limón exprimido y ron blanco. Licuar y servir.  Se puede servir, por ejemplo, en un vaso de whisky, decorado con unas hojas de menta.

> Spritz Aperol

Es un trago de moda desde hace un par de años, pero todavía hay quienes no lo probaron. Pero, si aparece en algún momento de la noche, pocos se resisten. Es una buena opción porque es fácil de hacer, fresco y aperitivo. Se hace a base de champán y Aperol (un aperitivo similar al Campari, pero con menos alcohol y más seco).

- En un copón de vino tinto colocar tres o cuatro hielos lo más secos posible. Enfriar la copa.  Cortar una o dos rodajas de naranja y colocar junto al hielo. Agregar dos partes de espumante y una de Aperol. Revolver lo mínimo indispensable. Terminar con un chorro de soda, si es de sifón mucho mejor.

> Mimosa

Es un cóctel clásico de los desayunos tipo “brunch” americanos, pero se adapta a la perfección para ser el trago con el que se reciba a los invitados la Nochebuena. Es muy simple de preparar.

-Este cóctel vale por dos, porque puede hacerse una versión con y otra sin alcohol. Es refrescante al máximo y se deja tomar toda la noche. No es más que una limonada frozen, con un toque de vodka para alegrar el brindis. 

> Limonada con jengibre (y un extra)

Este cóctel vale por dos, porque puede hacerse una versión con y otra sin alcohol. Es refrescante al máximo y se deja tomar toda la noche. No es más que una limonada frozen, con un toque de vodka para alegrar el brindis.

- Para la limonada frozen: exprimir seis limones y licuar a máxima potencia con un vaso de agua, hojas de menta, jengibre rallado, azúcar o edulcorante y mucho hielo.

La menta o yerba buena se puede reemplazar por albahaca.

Por 2/3 de limonada agregar 1/3 de vodka neutro (sin sabor).


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