Familias enfrentadas en Villa 9 de Julio: buscan a un miembro del clan Toro por una balacera

El incidente habría sido en venganza por las condenas contra dos miembros de esa familia. Hubo allanamientos en una casa de los Toro. Según la denuncia, dos horas después del final del juicio, “Maxi” Toro disparó contra una vivienda de los Carrión.

17 Dic 2017
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VIOLENCIA Y MUERTE. El asesinato del joven Luciano Calderón agravó el enfrentamiento entre los clanes de Villa 9 de Julio. la gaceta / foto de DIEGO ARAOZ (archivo)

Una casa perteneciente a integrantes de la familia Toro fue allanada ayer en medio de un fuerte operativo policial del que participaron efectivos de la División Homicidios, el GOMT (Grupo de Operaciones Motorizadas), Infantería y personal de la Comisaría 10ª. Las fuentes consultadas informaron que durante el operativo no se hallaron armas de fuego.

En la vivienda no había moradores al momento del allanamiento y de acuerdo a las averiguaciones que realizaron los uniformados, hace a una semana que no se observan movimientos en el lugar.

La casa registrada está ubicada en calle Blas Parera al 500, en Villa 9 de Julio, y allí habrían residido los familiares de Gerardo Andrés “Coco” Toro, de 21 años, quien el jueves pasado fue condenado al igual que su tío, Martín Justino, de 44 años, a siete años de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa contra dos jóvenes de la familia Carrión, en diciembre de 2015. Esa pena y la balacera posterior estaría relacionadas, según los pesquisas.

La denuncia fue realizada por Beatriz Gladis Carrión, el jueves por la tarde, denunció que, cerca de las 14, un tal “Maxi” Toro, que circulaba en un auto Ford Focus color gris, se detuvo al frente de su casa de López y Planes al 500 y efectuó disparos. La mujer dijo que los tiros solo provocó daños materiales en la casa. La denuncia fue recibida por la Fiscala Carmen Reuter, quien investiga el hecho.

La calma duró dos horas

Antes del mediodía, los Toro habían sido condenados por los jueces de la Sala III, los magistrados Emilio Páez de la Torre, Wendy Kasar y Marta Cavallotti.

Familiares de ambos bandos se habían retiraron sin incidentes, pero la calma duró apenas dos horas antes que se escribiera un nuevo capítulo en la historia de odio y violencia entre las dos familias. La intensidad de la balacera dejó números impactos en el frente de la vivienda de los Carrión y proyectiles desparramados en la vereda.

En sus alegatos, la Fiscal de Cámara Marta Jerez de Rivadeneira había advertido: “aquí no quedan dudas de lo que pasó ni de la autoría. La enemistad viene desde hace mucho tiempo y actualmente pueden seguir en esas condiciones”.

Los investigadores no descartan que en los próximos días se lleven adelante nuevas medidas en torno a la balacera del jueves por la tarde, que podrían incluir más allanamientos y detenciones.

Según trascendió, estarían tras los pasos de “Maxi” Toro. Su verdadero nombre es Omar Maximiliano Martínez, pero -según explicaron fuentes policiales- es conocido como “Maxi” Toro, por su cercanía con el clan. Tiene 24 años. “El allanamiento fue por los incidentes después del juicio. Se allanó un domicilio pero no se encontraron elementos de valor para la investigación. No había personas en la casa y parecía estar deshabitada, al menos desde hace varios días”, dijo un vocero policial.

El juicio en que dos miembros de la familia Toro hirieron a Carlos Carrión y a su sobrino Sebastián Alexis Plaza, ocurrió en la tarde del 26 de diciembre de 2015. Carrión recibió un tiro en el estómago y otro en una pierna. Carrión fue atacada por dos motociclistas que le dispararon cuando se encontraba en una despensa. Plaza, en tanto, fue baleado desde un balcón de una vivienda perteneciente a los Toro. Cuando declaró en el juicio, afirmó que en realidad le había disparado Cristian Toro, hijo de Martín, quien aguardó el juicio en libertad y tras la sentencia fue detenido. Plaza, que tenía 14 años, fue alcanzado por un escopetazo que le destrozó el ojo derecho.

Aunque durante el juicio las familias no supieron explicar por qué viven enfrentadas, ese ataque desencadenó una serie de violentos incidentes que se extendieron durante el 2016. El 24 de febrero de ese año, Raúl “El Chavo” Carrión fue baleado en una pierna y en el tórax. Su mujer, Dalma Almirón, recibió una bala en la pierna.

El 29 de abril, la pelea entre los Carrión y los Toro se cobró otra vida. Luciano Calderón, de 20 años, fue acribillado. Un tal “Quema Rancho”, un “soldado” de los Carrión, fue señalado como el presunto autor del disparo en el pecho que mató al integrante de los Toro.

Las autoridades no quieren se repitan nuevos enfrentamientos entre los clanes que mantienen atemorizados a los vecinos.

El secretario de Seguridad, Miguel Gómez, ya manifestó su preocupación en diálogo con LA GACETA. “Es una situación que nos preocupa porque estas personas están poniendo en riesgo la vida de los vecinos. Se está investigando y vamos a esperar la decisión que tome la Justicia para proceder”, indicó Gómez.

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