Con el triunfo en casa ya se coronó

08 Dic 2017
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SE ENTENDIERON. García Hamilton se subió al VW Gol casi de imprevisto; forman un buen equipo.

“Podría correr en una categoría más baja y estar más cómodo, pero yo quiero estar en lo máximo”, reflexionó Tomás García Hamilton. “Fue un año raro. No tuve un auto competitivo al principio y por eso dejé de correr. Después tuve la posibilidad de subirme a un buen auto, ganar una general y recuperar la punta. Cuando estaba todo perdido, resulta que llego al final bien posicionado”, describió “Tomy”.

La buena posición es de líder de la Copa Maxi Rally del torneo con una ventaja de tan sólo tres unidades con respecto al segundo, 18 del tercero y 43 del cuarto. En la segunda divisional del Rally Argentino el juego es de cuatro.

“Es una carrera de montaña que a mí me gusta, no la conozco, pero son caminos que me gusta enfrentar. Federico Cadamuro (lo acecha desde el tercer lugar) es local y tiene ventaja. Es como si yo definiera en Tucumán, pero eso no es algo que me conmueva. Lo mismo hay que estar atento a todo porque puede pasar cualquier cosa: puedo fallar yo, el auto o puede pincharse una goma”, comentó el piloto del VW Gol Trend de la CGR.

“Tomy” transitó un 2017 con picos de incertidumbre máxima y otros de alegría extrema. A mediados de año abandonaba el torneo, a los pocos meses volvía y concretaba un anhelo que ya ponía a la temporada en el plano del éxito. “Los que hemos visto el rally en Tucumán, queríamos ser ese que gana la carrera”, contó García Hamilton. “Fue un sueño de toda mi vida que pude cumplir”, sostuvo el corredor que triunfó en septiembre ante todo el público local. Es por esa mezcla de incertidumbre y alegría que Tomás no pone un alerta en la posibilidad de ser campeón, ya que el título no hará la diferencia. “Haber ganado esa clasificación general, en mi segunda carrera con el auto y en mi casa es más importante que lo que pueda pasar el domingo”, sostuvo. “Obvio que si gano me voy a sentir más contento, pero sino ya estoy feliz lo mismo”, agregó.

A la situación de Pablo Morán hay que mirarla con optimismo. En la fecha pasada hizo lo que necesita hacer en Cruz del Eje para ser campeón: adjudicarse la carrera. Es el paso necesario, pero no el único. “Además de ganar tiene que andar muy mal Mauro Debasa o abandonar una etapa y tengo que terminar delante de Adrián Sánchez”, analizó Morán. “Me muero si salgo campeón, es un sueño que tengo”, reveló. Sus predecesores en la tabla quizás sientan lo mismo, ya que no tenían en los planes un tercero en discordia por el título. “Hice una promesa que espero poder cumplirla. Si soy campeón, me voy a ir caminando hasta la Virgen en Catamarca; sino, voy a ir agradecer”, contó. “Voy a hacer la mía y que pase lo que tenga que pasar, no puedo manejar los resultados de los demás”, sentenció Morán que quiere llevarse la corona de la clase RC5 con su Ford Ka.

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