11 Mayo 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Cuando el Presidente anuncie hoy el plan del gobierno para hacer frente a la crisis energética se hará cargo del mayor riesgo de la popularidad que le asignan las encuestas hasta el momento. Más inmediato y considerable, inclusive, que el provocado por la inseguridad, pues el problema afecta a un vasto sector de trabajadores que han comenzado a sentir los efectos de las reducciones en plantas industriales, a la vez que sus complejas y contradictorias explicaciones confundieron a los usuarios domésticos, castigando más, paradójicamente, a las familias de menores ingresos que consumen gas envasado. Es cierto también que la crisis no tiene, ni mucho menos, la gravedad de los tiempos de oscuridad de los cotidianos apagones, pero debe tenerse en cuenta que la sociedad está hoy mucho más cansada por la sucesión de fracasos políticos con que ha vivido. Eso se pudo observar días atrás durante la audiencia convocada para debatir los precios, cuando los amagos de agresión a funcionarios y empresarios obligó a suspenderla. No se conoce con exactitud el número de acciones judiciales de amparo por interrupciones de gas en plantas industriales, pero en el Ministerio de Planificación Nacional se admite que es ya considerable.
Otra vez el Estado
Si bien las encuestas de opinión que favorecen ampliamente a Kirchner lo despegan invariablemente de la gestión del gobierno, en esta oportunidad esa discriminación puede ser afectada, a juzgar por la preocupación que se advierte entre su reducido equipo de colaboradores de confianza. El propósito de crear una compañía estatal de energía como empresa testigo y de regulación del mercado ha sido, por otra parte, un rotundo testimonio de la incapacidad del Estado para controlar los servicios públicos privatizados, responsabilidad cubierta en numerosos casos mediante influencias y clientelismo político que desplazaron la gestión de los especialistas en cada sector. El resto de los anuncios previstos para hoy -sobre transporte y distribución de gas y energía- exigirá igualmente un plazo de ejecución que difícilmente permita superar la crisis antes de dos años. De muy poco puede servir echar las culpas al pasado frente a la realidad del presente, si finalmente se acepta que las empresas no invirtieron por causa de la degradación de las tarifas.
Réplica en River
Veinte mil espectadores de toda condición reunidos en el estadio de River Plate para asistir al encuentro del local con Independiente, aplaudieron de extremo a extremo a Juan Carlos Blumberg y sus acompañantes, invitados por la Red Solidaria. La entidad convocante trató de demostrar con ello que el caso Blumberg, está lejos de ser una movilización selectiva de clase social, con el que se trata de encerrarlo en otra burbuja política. Lejos de esto, el padre de Axel y sus colaboradores esperan contar pronto con una Organización sin Fines de Lucro que consolide la presencia pública sin caer en el error de otra desacreditada militancia ideológica. (De nuestra Sucursal)
Otra vez el Estado
Si bien las encuestas de opinión que favorecen ampliamente a Kirchner lo despegan invariablemente de la gestión del gobierno, en esta oportunidad esa discriminación puede ser afectada, a juzgar por la preocupación que se advierte entre su reducido equipo de colaboradores de confianza. El propósito de crear una compañía estatal de energía como empresa testigo y de regulación del mercado ha sido, por otra parte, un rotundo testimonio de la incapacidad del Estado para controlar los servicios públicos privatizados, responsabilidad cubierta en numerosos casos mediante influencias y clientelismo político que desplazaron la gestión de los especialistas en cada sector. El resto de los anuncios previstos para hoy -sobre transporte y distribución de gas y energía- exigirá igualmente un plazo de ejecución que difícilmente permita superar la crisis antes de dos años. De muy poco puede servir echar las culpas al pasado frente a la realidad del presente, si finalmente se acepta que las empresas no invirtieron por causa de la degradación de las tarifas.
Réplica en River
Veinte mil espectadores de toda condición reunidos en el estadio de River Plate para asistir al encuentro del local con Independiente, aplaudieron de extremo a extremo a Juan Carlos Blumberg y sus acompañantes, invitados por la Red Solidaria. La entidad convocante trató de demostrar con ello que el caso Blumberg, está lejos de ser una movilización selectiva de clase social, con el que se trata de encerrarlo en otra burbuja política. Lejos de esto, el padre de Axel y sus colaboradores esperan contar pronto con una Organización sin Fines de Lucro que consolide la presencia pública sin caer en el error de otra desacreditada militancia ideológica. (De nuestra Sucursal)
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