Talleres, el mejor de Tucumán

El “León” venció a Mitre en el cierre del Final Four.

19 Nov 2017
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DOBLE. Gonzalo Rodríguez (Talleres) convierte ante la infructosa marca de Miérez. Foto de Eros Villa

El campeonato anual de la máxima categoría de la Asociación Tucumana de Básquetbol (ATBB) ya tiene dueño. El viernes, en el último juego del Final Four mediante el cual se dirimió el título, Talleres de Tafí Viejo derrotó a Asociación Mitre, por un apretado 72 a 70 (parciales de 25-20, 17-19, 12-12 y 18-19).

Los resultados previos del cuadrangular determinaron que ambos equipos lleguen a este cruce con la presión de saber que el que se imponía se quedaba con el campeonato. Pero no fue ese el único hecho que dio el marco de finalísima a ese partido: el “Verde” y el “León” participan en la Liga Argentina (ex Torneo Nacional de Ascenso), y un par de días antes habían disputado -con triunfo de Mitre- el primero de una serie de cuatro encuentros por esa competencia, la segunda categoría del básquet del país. En otras palabras, el enfrentamiento entre el equipo taficeño y el de la plazoleta ya podría considerarse un clásico.

Desde el comienzo del partido se impuso el juego colectivo de Talleres. Martín Gómez se destacaba en el “León” a fuerza de triples (cuatro en el primer cuarto). Los embates eran contrarrestados con los goles de Luis Argañaraz.

La paridad del tercer parcial -un cuarto jugado de manera intensa, aunque con mutuas imprecisiones- y el escaso goleo prenunciaban un final de juego cerrado. Y así fue. A falta de 17 segundos, y cuando estaban igualados en 70, Argañaraz erró dos tiros libres. En el contragolpe, Gastón García, el base del “León”, penetró el aro y, aunque no marcó, logró que le cometieran falta. Convirtió ambos simples, y puso el 72 a 70 final.

La emotividad del cierre del juego -lanzamiento agónico de José “Pepito” Muruaga, en pos del milagro para Mitre- fue empañada por incidentes que se desataron ni bien trinó la última chicharra. Se dieron forcejeos entre jugadores, simpatizantes y colaboradores de ambos clubes. El tumulto se generó cerca del vestuario de los árbitros. En diálogo con LG Deportiva, José Luis Muruaga y Rubén Solórzano, presidentes de Mitre y de Talleres, respectivamente, coincidieron en resaltar que los jueces no estuvieron a la altura de un partido tan importante. Los dos, además, cuestionaron a la Asociación.

“Todo nace de una mala organización. No había dirigentes de la entidad organizadora. No se garantizó la presencia policial y los árbitros no estaban capacitados para dirigir un partido de estas características. Todo esto colaboró para que una fiesta degenere en otra cosa”, dijo Muruaga, que precisó que, aun así, los incidentes no derivaron en agresiones físicas, sino solamente verbales. “Se jugaba la final del Anual y no había ningún integrante de la directiva de la ATBB, ni siquiera para entregar los trofeos. Y el arbitraje dejó mucho qué desear”, dijo Solórzano.

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