Básquet: Mariano Alberto Maldonado se despidió de la práctica profesional

13 Nov 2017

Mariano Alberto Maldonado (39 años) nunca hubiera querido que llegara ese día. Sabe, sin embargo, que el paso del tiempo es inexorable, y que era el momento de decirle adiós a la práctica del básquet. Atrás queda una carrera plagada de satisfacciones, que comenzó en su querido Juan Bautista Alberdi y que concluyó, días atrás, en Huracán BB.

En una entrevista que mantuvo con LG Deportiva, Mariano contó cómo llegó a tomar esa decisión. “Era el momento de dedicarle más tiempo a mi familia luego de transitar tantos años haciendo lo que me apasiona: jugar al básquet. Mi esposa, Silvana, y mis hijos, Santiago Alberto (7 años) y Lourdes (9) se merecen que esté con ellos”, dijo el base. Había cumplido 15 años cuando debutó en la Primera de la “JBA”. “Fue en un partido contra Redes Argentinas, que se jugó en Sportivo Floresta. ‘Cacho’ Cieri era mi técnico. Aquella noche sentí emociones que todavía perduran en mí”, acotó.

En realidad, la decisión de dejar de jugar ya la había tomado medio año atrás. “Pero los directivos de Huracán me pidieron que les diera una mano, porque querían salvar la categoría. Como el plantel logró ese objetivo finalmente asumí mi decisión. Eso no significa que no me prenderé en picados con los amigos que me dio la vida”, precisa.

La cosecha

¿Qué te dejó el básquet?, le preguntó LG Deportiva. “Especialmente, muchos amigos y muchas historias de vida. Es un deporte que fomenta la amistad. También me posibilitó conocer muchos lugares e identificarme con una camiseta. Me dio todo lo que esperaba de él. Soy un agradecido de la vida, por haberme dado tanto”, respondió. Además de Alberdi y del “Globito” integró los planteles de Asociación Mitre, de Talleres de Tafí Viejo, de Independiente, de Belgrano, de Estudiantes, de All Boys y de Barrio Jardín.

Aunque defendió todos esos colores, Mariano reconoce que tiene pintada en el alma la camiseta de Juan Bautista Alberdi. “Hay un viejo dicho en el barrio: ‘quien nace en Villa Alem es distinto a todos’. Y en todos mis años de competencia pude comprobar que los jugadores que surgieron de mi querido club tienen un temperamento que los distingue del resto. Es el mejor club del mundo, y siempre será mi casa. Allí pasé toda mi infancia: salía del colegio y tras dejar la mochila me juntaba con mis amigos para hacer lo que nos desvivía: jugar al básquet”, recordó, emocionado.

Tragos dulces y amargos

Considera que lo mejor que le dio el básquet fue vestir la camiseta de la Selección tucumana, jugar en el ex Torneo Nacional de Ascenso y que lo haya dirigido su padre, el popular Raúl “Cata” Maldonado, en Alberdi. Entre las tristezas, la que más le duele es el descenso con All Boys, la temporada pasada.

Admite que le hubiera gustado disputar la Liga Nacional. “Cuando jugué el ex TNA con Mitre se rumoreó que Sionista (Paraná) tenía intenciones de llevarme. Finalmente no se concretó. Me hubiera gustado cumplir ese sueño. Habría sido el broche de oro de una carrera deportiva que me enorgullece”, afirmó.

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Club Huracán BB
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