Estudio antropológico sobre los aborígenes argentinos

Recorrido que va de diaguitas y calchaquíes a mapuches y comechingones

05 Nov 2017
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LA OBRA. La autora ofrece una mirada amplia y documentada de nuestros orígenes como continente habitado.

INVESTIGACIÓN

ABORÍGENES ARGENTINOS

NORMA CANTATORE DE FRANK

(Dunken - Buenos Aires) 

La autora habla de los antiguos pobladores indígenas del continente americano y centra su investigación en el territorio argentino. Da cuenta del florecimiento de América en el Paleolítico Superior, final del Pleistoceno. En América no se sabe bien el origen de sus habitantes. Las migraciones humanas dependieron en gran parte de las glaciaciones y éstas influyeron en las diferencias raciales; se las estudia en base a restos craneales para encontrar ancestros. Nuevas hipótesis sobre el inicio de la civilización americana sostienen que los primeros habitantes no habrían cruzado el estrecho de Bering, navegaron cerca de África e ingresaron por el valle de Méjico.

La autora de este libro estudia cada grupo que habitó el suelo argentino, desde los Diaguitas y Calchaquíes del Noroeste, pasando por el Chaco Santiagueño, la Mesopotamia, las Sierras de Cuyo con los Comechingones, hasta los Mapuches de la pampa y los Patagones del sur. Presenta a esas culturas a través de las cerámicas que revelan tanto creencias como entorno geográfico. Se ofrece una mirada amplia y bien documentada de nuestros orígenes como continente habitado, del inicio en comunidades pequeñas, que luego se hicieron agrícolas. Revela que en esos grupos no prevalece un principio de solidaridad, más bien, sostiene, se trata de jerarquías que tiene que ver con el papel de cada uno dentro del grupo.

El hombre pre-civilizado se somete a reglas rigurosas de su comunidad por temor a la autoridad o a lo religioso, ama la tradición. El orden social se acepta como algo dado; solo pocas personas pueden hacer las grandes preguntas; y sin escritura, queda poco registro de ello. La llegada de las comunidades religiosas les permitió el ingreso a la civilización –alega la autora– aunque, piensa, lo hicieron de manera demasiado brusca (página 191). Se creyó que las tribus pequeñas fueron absorbidas por la civilización y aculturalizadas, lo que no es verdad. Investigadores como Darcy Ribeiro han dado cuenta del choque cultural entre las etnias tribales que va desde el exterminio hasta una transformación étnica. El difícil proceso de aculturación no fue real asimilación, solo acomodación: permanecieron fieles a su etnia.

© LA GACETA

Cristina Bulacio

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