Detenidos con causas penales que salen en libertad

03 Nov 2017

La inseguridad se ha convertido en los últimos años en un tema central de la sociedad. Una buena parte de los ciudadanos ha padecido la acción -a menudo acompañada de violencia- de los delincuentes, sea en la vía pública o en su hogar. La sensación de indefensión no es irreal. Por ejemplo, en la mañana del martes pasado, alrededor de 15 pasajeros de un ómnibus de la línea 106 fueron asaltados por dos ladrones, que se llevaron hasta las llaves del transporte. El episodio ocurrió en calle Italia y Camino del Perú. Los malhechores, que estaban entre el pasaje e iban armados, redujeron al conductor y a las personas, y a varios de ellos les robaron dinero, relojes y teléfonos. “Los ladrones, tras el robo, huyeron a pie llevándose las llaves del colectivo y nos dejaron ahí. Muchos íbamos a trabajar. Esta es la inseguridad de todos los días”, dijo una de las víctimas.

En la sesión de la Legislatura de mediados de octubre, en la que se aprobó la prórroga de la ley de Emergencia en Seguridad, se divulgó un informe de la Policía. Entre el 1 de julio de 2015 y el 30 de junio de 2017, esa fuerza detuvo a 7.964 personas por haber cometido algún tipo de delito en toda la provincia, sin contemplar a aquellos que fueron arrestados por contravenciones. De esa cifra, recuperaron la libertad 6.397, lo que representa un 80%. La cantidad de detenidos se incrementó en más del 30%. Comenzó con 1.714 aprehendidos y terminó con 2.402; las casi 8.000 personas privadas de su libertad corresponden a las 9.446 causas penales que tienen registradas los policías.

El estudio indica que en los dos últimos años se detuvieron a 6.621 personas por primera vez, lo que representa un 84%. De ese número, quedaron en libertad 5.477; están detenidos en seccionales 36 y fueron enviados al penal 1.108. Las cifras de reincidencia general preocupación en las autoridades. De todos los arrestados, unos 1.343 (16%) tienen más de una causa pendiente con la Justicia; 876 personas (65%) tienen dos causas; les siguen 257 (19%) personas con tres causas; 121 (9%) personas con cuatro y 46 (4%) con cinco causas.

Un fiscal señaló que existe en Tucumán una gran cantidad de personas procesadas, sin condena. “La mora que existe en la Justicia a la hora de absolver o penar a una persona es importante... también debemos considerar que muchas causas llegan con errores en los procedimientos y eso nos impide actuar como corresponde. Sin embargo, es necesario que empecemos a revisar cómo podemos cambiar todo esto”, afirmó. El secretario de Seguridad dijo que son pocos los fiscales y los jueces de instrucción que deben definir estos asuntos, y agregó que las cámaras penales no dan abasto y no pueden emitir todas las sentencias que se necesitan.

Esta situación de mora, de falta de fiscales, de errores en los procedimientos, no es nueva, lo cual ponen en duda el real interés de la clase gobernante por mejorar el sistema. Es más que preocupante que el 80% de los casi 8.000 detenidos por causas penales en los últimos dos años, haya quedado en libertad. ¿De qué sirve una ley de emergencia en seguridad si no se avanza de un modo eficaz en el combate contra la delincuencia en todos los flancos? ¿Qué pueden esperar de las autoridades los pasajeros asaltados en el colectivo de la línea 106? ¿Por qué no se ha elaborado hasta ahora una política integral para combatir el delito? A juzgar por la realidad, la emergencia es sinónimo de morosidad para la clase gobernante.

Comentarios