“Los efectos del alcohol o de las drogas hacen que aparezca más rápido la violencia”

Especialistas en la temática indicaron que el consumo de sustancias acelera la agresividad.

20 Oct 2017
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La violencia está relacionada con varios factores, según analizó el fiscal Washington Navarro Dávila a partir de los casos que maneja. “Creo que tiene que ver con la falta de horizontes de la familia, con que no ven un futuro y esa misma situación de angustia los lleva a ser agresivos con quien más cerca tienen y que no es el responsable de esa crisis. Además, hay una pérdida de valores que se suma a la falta de trabajo, el excesivo consumo de alcohol y el abuso de sustancias como las drogas. No es un problema solamente social, sino integral. Hay que tomarlo de forma integral. La respuesta penal ya es insuficiente”, advirtió.

Hubo más de 800 denuncias por violencia de género en sólo 11 días

Distintas especialistas en el tema coincidieron con esa postura. Una de ellas es la licenciada en Psicología Patricia Santucho, quien está a cargo de la división Violencia de Género de la Policía. En esa área también se observa un aumento en las consultas. “Siempre se incrementan en algunos meses, pero me parece demasiado simplista relacionarlo solamente con el consumo del alcohol porque hace calor”, dijo. Y aclaró: “el hombre que es violento, aun no consumiendo alcohol sigue siendo violento. Lo que pasa que por ahí consumir sustancias incide en el nivel de agresividad y en el tipo de lesiones que ocasiona. Y el incremento de consultas de las víctimas tiene que ver con que la mujer decide hacer la denuncia a partir de esta situación que se desborda y que muchas veces afecta a toda la familia y hasta llega a los vecinos”.

Por eso Santucho remarcó que los días de mayores consulta suelen ser los lunes y martes o después de los feriados. “Muchas veces los fines de semana la pareja pasa más tiempo junta, lo cual hace a los conflictos y a la violencia”, explicó.

“Quieren que cambie”

“Muchas mujeres quieren que el hombre cambie y nos piden que hablemos con ellos. Pero la prioridad es resguardar la vida de la mamá y de los niños con una exclusión del domicilio. A partir de la evaluación del riesgo de vida que exista, se analiza si es viable o no la asistencia al agresor”, señaló la profesional.

En cuanto a la posibilidad de recuperar a un agresor, Santucho hizo una aclaración: “las personas pueden cambiar sus acciones en la medida en que se responsabilicen por las mismas. Si una persona no asume sus acciones, difícilmente cambie. Por lo general el violento culpa a la mujer por lo que él hace. Dice cosas como: ‘si te ponés 20 veces ese vestido que sabés que no me gusta, lo hacés para provocarme y para que te pegue’, para dar un ejemplo”, agregó.

“Un agravante”

Una realidad similar tiene a su alcance Lucía Briones, del Centro Municipal de Violencia, Mujer y Derechos Humanos. “Cuando hay fines de semana largos se incrementan mucho las denuncias, llegan muchas más víctimas que a mediados de la semana”, contó.

“Otro de los factores que aumentan las denuncias es cuando se publica en algún medio de comunicación que se cometió algún femicidio; ese femicidio que se visualiza provoca también una gran angustia en aquella persona que sufre violencia porque piensa ‘a mí también me puede pasar’, y toma más conciencia del riesgo al que está expuesta”, indicó.

Consultada sobre el consumo de alcohol como desencadenante de este delito, Briones explicó que no es que el alcohol convierta a una persona en violenta, sino que acelera la aparición de la violencia. “Los efectos del alcohol o de la droga hacen que los frenos inhibitorios bajen y que aparezca la violencia a los pocos minutos, no a la hora como cuando el sujeto está sobrio”, precisó.

“El violento es violento antes de ser adicto o alcohólico. El acoholismo no hace que una persona sea violenta, sino que aparezca más rápido la violencia. En el caso de la droga, hay otro ensañamiento y es más cruda la violencia. Por lo tanto ese no debería ser un atenuante sino un agravante”, alertó.

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