El relato imposible de filmar

Lucrecia Martel trasladó con preciosismo a la pantalla la novela de Antonio Di Benedetto.

19 Oct 2017

> ESTRENOS DE CINE

› zama
DIRECCIÓN: Lucrecia Martel. ORIGEN: Argentina.
GÉNERO: drama. AÑO: 2017.
CON: Lola Dueñas, Matheus Nachtergaele, Juan Minujín, Daniel Giménez Cacho y Daniel Veronese.
DURACIÓN: 114 minutos.
CALIFICACIÓN: para mayores de 13 años.
› ZAMA
DIRECCIÓN:
Lucrecia Martel. ORIGEN: Argentina.
GÉNERO: drama. AÑO: 2017.
CON: Lola Dueñas, Matheus Nachtergaele, Juan Minujín, Daniel Giménez Cacho y Daniel Veronese.
DURACIÓN: 114 minutos.
CALIFICACIÓN: para mayores de 13 años.


Si antes del estreno algo faltaba para confirmar que “Zama” era la principal producción argentina del año, las postulaciones a los premios Oscar y Goya Iberoamericano (y la estatuilla lograda en el festival latino de Tokio) la consagran en ese lugar de privilegio.

El nuevo trabajo de la directora Lucrecia Martel (la misma de “La ciénaga”, “La niña santa” y “La mujer sin cabeza”) no tendrá la masividad que logran otros filmes nacionales, desde las comedias livianas como “Mamá se fue de viaje” a la taquillera “La cordillera”. Pero reemplaza la concurrencia a las salas con la precisión de un relato que nace como adaptación de la novela homónima del mendocino Antonio Di Benedetto, considerada por muchos imposible de filmar.

Di Benedetto escribió esta obra cumbre de su carrera hace 60 años, mucho antes de ser perseguido, encarcelado y torturado por la dictadura militar de 1976, de la que huyó al exilio una vez liberado, para retornar en la democracia. El escritor es uno de los autores de referencia de las nuevas generaciones.

Es la historia de un opaco funcionario público en el siglo XVII, Diego de Zama, representante de la Corona de España que espera ser trasladado de Asunción a Buenos Aires. Pero sus ilusiones se esfuman cada vez más rápido pese a su servicio fiel a los gobernadores que llegan con todo el poder, y decide aventurarse con una partida de soldados para atrapar a un delincuente, en una misión donde el riesgo lo hace sentir más vivo que nunca.

El preciosismo de las escenas, la reconstrucción de época, los paisajes abundantes y el detallismo en la filmación son los puntos altos que señalan unánimemente quienes ya vieron el filme. Al mismo tiempo, se remarca la lentitud del relato, demorado en los personajes, sus diálogos y sus construcciones escenográficas precisas, que la hacen un producto destinado a ser disfrutado más por algunos sectores que por todos.

Para rodar “Zama”, Martel concretó una coproducción entre la Argentina y Brasil, con aportes de El Deseo (la firma española de los hermanos Almodóvar) y de MPM Film (Francia), junto a fondos de Estados Unidos, México, Holanda, Portugal y Suiza, lo que le garantiza un amplio recorrido internacional. Las locaciones fueron en Formosa, Corrientes y Buenos Aires. Desde su lanzamiento nacional hace dos semanas, va llevando más de 70.000 personas a las salas.

Durante el rodaje, la escritora entrerriana Selva Almada realizó un relevamiento de lo que se hacía y que se transformó en el libro “El mono en el remolino (Apuntes sobre el rodaje de ‘Zama’)”.

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