La visita del Papa a Colombia presiona a Venezuela

El Vaticano promueve el diálogo en Caracas

06 Oct 2017
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PREOCUPADO. El papa Francisco. reuters

La presunta “revolución bolivariana” atraviesa por un mal momento. Su fracaso económico-social en Venezuela es inocultable. Además, el ineficaz Nicolás Maduro, responsable del caos venezolano, aumentó la represión contra la oposición y puesto en evidencia una notoria deriva autoritaria, que ha dejado de lado la institucionalidad democrática de su país.

Frente a ello el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos y el propio Vaticano han manifestado su preocupación por el deterioro de la situación venezolana. La Santa Sede en su momento intentó facilitar un proceso de diálogo entre el oficialismo y la oposición venezolanos. Fracasó por falta de buena fe en los líderes chavistas.

El presidente de Colombia está denunciando la destrucción de la democracia en Venezuela y promoviendo el diálogo como salida pacífica a una situación grave de tensión social en su vecino.

Como respuesta ambos han recibido ataques verbales e insultos por parte del chavismo. El presidente de la Asamblea Nacional venezolana y líder del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, ha calificado, con su proverbial falta de respeto al secretario de Estado del Vaticano, el cardenas Pietro Parolin, de “irresponsable” por el presunto “pecado mortal” de exigir al gobierno venezolano el cumplimiento de sus compromisos en el proceso de diálogo.

En Colombia, el Sumo Pontífice recibió a la directiva de la Conferencia Episcopal Venezolana, que calificó al gobierno de Maduro de dictadura. Seguramente considera la escasez de alimentos y medicamentos que padecen los venezolanos y se preocupa por que se abra un canal humanitario para paliarla. Lo cierto es que la presencia del Papa en la vecina Colombia resaltó el aislamiento de la dictadura venezolana.

En paralelo, el valiente cardenal y arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino, ha señalado que la visita del Papa a Colombia podría ser positiva para Venezuela si, como consecuencia de ella, el gobierno venezolano cambia de actitud posibilitando el diálogo político, atenuando la agitación y las tensiones en el universo de la política y paliando la inflación desbocada, así como las referidas escaseces. A lo que cabe agregar el respeto de los derechos humanos y la restitución de las libertades civiles y políticas al pueblo venezolano.

El cardenal, con toda razón, califica la gestión de Maduro de inoperante, a lo que agrega que ha instalado un sistema totalitario y estatista fracasado.

En síntesis, para el cardenal Urosa Savino, “Venezuela tiene un sistema dictatorial donde no hay división de poderes y no se respetan los derechos fundamentales”. Es cierto.

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