Claves para entender qué son las aerolíneas “low cost”

La idea es que los pasajeros paguen únicamente por los servicios que necesitan, sin gastar plata de más por opcionales que en realidad no le interesan.

30 Sep 2017

Hablar de aerolíneas de bajo costo (low cost, en inglés) suele disparar el peor de los miedos que se puede tener respecto de una compañía aérea, que es el referido a la seguridad. Hay quienes temen que las “low cost” sean compañías con aeronaves viejas, con poco mantenimiento o bajos estándares de calidad, pero no es más que un prejuicio. La modalidad “low cost” tiene que ver únicamente con el servicio de los vuelos, pero las empresas tienen que cumplir con las mismas normas aeronáuticas que cualquier otra.

El concepto de los vuelos de bajo coste es que los pasajeros paguen únicamente por los servicios que necesitan, sin gastar plata de más por opcionales que en realidad no le interesan. Un punto clave es el tema del equipaje: en los vuelos tradicionales paga lo mismo el que lleva el máximo permitido que el pasajero que hace un viaje relámpago con un bolso de mano. Además, en el pasaje está incluido el servicio de a bordo, como las comidas o el refrigerio, y no hay opción de renunciar a ello si no nos interesa. Otro punto es el de la elección de asiento: las compañías consideran que quienes deseen escoger su lugar preferido no deberían pagar lo mismo que aquellos a los que les da lo mismo.

En conclusión: los vuelos “low cost” son viajes “pelados”, sin ningún servicio extra más allá del traslado, con un mínimo indispensable de equipaje y con una selección aleatoria de asiento según la disponibilidad de la cabina. De ahí, todo lo adicional (equipaje extendido, selección de asiento, comidas a bordo) se paga por aparte. En definitiva, se paga únicamente por lo que se usa. Ni más, ni menos.

 


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