El Gobierno anuncia un plan para “limpiavidrios”

El programa estaría destinado a los niños y adultos que limpian vidrios en los semáforos

18 Sep 2017
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EN LA ESQUINA DE CASAL. Jóvenes limpiavidrios comparten sus esperanzas. la gaceta / foto de franco vera

Si el anuncio se concreta, en poco tiempo los jóvenes que trabajan en los semáforos podrían contar con propuestas laborales formales. El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Gabriel Yedlin, contó que la Secretaría de Empleo se apresta a implementar un plan destinado al sector.

De este proyecto de inclusión está previsto que participen empresas privadas y el Estado. “Se trata de un programa de responsabilidad social. Nosotros pondremos una parte de los recursos para que estos chicos puedan adquirir capacitación laboral y dejen de estar en las calles”, expresa.

De acuerdo con las cifras que maneja Yedlin, en el Gran San Miguel de Tucumán han sido censadas 87 personas en los semáforos, desde niños hasta adultos. “Nuestro deber es generar un Estado que les asegure, a estos grupos vulnerables, la protección de sus derechos”, declara. Luego, cuando se le pregunta sobre otras acciones puntuales en pos de ese objetivo, responde que ninguna política social, por sí sola, puede generar inclusión. Debe haber, además -dice-, una política económica.

“Necesitamos empleo real. Las políticas no dependen de los ministerios de Desarrollo, únicamente. Hay otros factores relacionados, como la educación, la seguridad y la vivienda”, añade el funcionario. Justamente, con respecto al hábitat, expresa que muchas vulnerabilidades disminuyeron en los últimos años en Tucumán, pero todavía se observa un déficit importante en lo habitacional. Dice, también, que las sociedades más seguras son las más equitativas en lo económico.

Otro aspecto que remarca Yedlin es que muchas de las personas que se encuentran en los semáforos no duermen allí. Es decir, no se encuentran en situación de calle. “Van en busca de un sustento. Nosotros hemos hecho articulaciones con Cáritas para ayudarlos”, ejemplifica.

Laura Moyano, una de las primeras voluntarias de la agrupación Alas Solidarias, dice que es difícil reinsertar a los jóvenes en situación de consumo, más no imposible. “Debe haber una tarea conjunta entre el gobierno y la sociedad. Pero las personas que pasan por los semáforos los juzgan, los discriminan. Hay que ofrecerles otra posibilidad, mostrarles que existen otras realidades”, concluye.

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Pablo Yedlin
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