“Se demostró que la CGT es un actor de peso en la política”

El miembro de la conducción tripartita de la central obrera remarcó que la eventual convocatoria a un paro nacional debe ser una decisión sindical “colectiva”. Schmid llama a organizar una estrategia, porque a Macri le quedan dos años de gestión.

28 Ago 2017
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“RAZONES DE PESO”. Según el moyanista Juan Carlos Schmid, hay una agenda social incumplida por el Gobierno que amerita a sostener la protesta. dyn

BUENOS AIRES.- Desde que el Gobierno nacional recibió un espaldarazo nacional en las PASO, los gremios más combativos en particular, y la CGT en general, tratan de delinear su estrategia política en un escenario de equilibrio interno muy delicado. Los sindicatos de servicios, comúnmente llamados “los gordos”, consideran “extemporáneo” enfrentar al Gobierno ahora; mientras que el moyanismo se manifiestamente abiertamente crítico y hóstil contra cambiemos.

Desde este último sector, el moyanista Juan Carlos Schmid, uno de los miembros de la conducción tripartita de la central obrera, reiteró que la posibilidad de convocar a un paro nacional será definida por el Comité Central Confederal que se reunirá el 25 de septiembre.

“Me atengo a lo que anuncié porque (la decisión de convocar a una huelga general) debe ser una responsabilidad colectiva”, alegó. “Habrá que escuchar las opiniones, porque no puede ser que le descarguen toda la responsabilidad al triunvirato (que conduce la CGT), sabiendo que llegamos para unificar (a la central obrera)”, manifestó.

Según su visión, “las razones de la agenda social” por las cuales se convocó a la movilización del pasado 22, “están intactas; y creo que son razones de peso para protestar”.

No obstante, planteó que lo que se requiere, “más allá de la protesta que surge en la base, es el armado de una estrategia porque el gobierno va a estar dos años más”.

Por lo tanto, abogó por “armar una serie de acciones que nos permitan encontrar una alternativa frente a todo eso, porque si hacemos todas las protestas y se termina votando como se vota, no se puede cargar la romana a la central obrera”.

Acerca de la marcha del martes, Schmid evaluó que, “desde el punto de vista de una central obrera, se demostró que somos un actor de peso en la política argentina”.

“Muchos señalan que esto es político y claro que es así, porque es una manifestación de un sector de la sociedad. Fue un signo vital de la CGT con toda la dificultad que tiene”, analizó.

Acerca de las PASO, juzgó que el oficialismo “hace muy mal en sentirse envalentonado. A este y a cualquier Gobierno le debería preocupar que el conflicto le vaya ganando la calle, más allá del proceso electoral”.

“Nadie está desconociendo que hay un núcleo importante de la sociedad que le ha dado un espaldarazo. Eso no se puede ignorar, pero los problemas sociales están a la orden del día”, afirmó. Al respecto dio tres ejemplos: “los jubilados no llegan a fin de mes, la caída del consumo y los bajos salarios; se puede afirmar que uno de cada tres argentinos tampoco llega a fin de mes. Y por último, la intervención de los sindicatos”. (DyN)

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