El arzobispo deberá mantenerse al frente hasta que asuma su sucesor

Los antecesores. Monseñor Casado también renunció por cuestiones de salud.

23 May 2017
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Según el derecho canónico, la arquidiócesis no quedará sin pastor aunque su obispo haya renunciado. Luego de presentada la dimisión ante el nuncio apostólico se debe esperar a que el Papa decida si la acepta o no. Mientras tanto, el nuncio tendrá la misión de enviar una terna de posibles candidatos al cargo vacante a Su Santidad, en Roma. El Papa es el que tiene la última palabra y decide quién será el sucesor.

Durante la espera de la respuesta, el arzobispo continuará con sus actividades normalmente. Tendrá plena representatividad como cabeza de la Iglesia y podrá seguir firmando decretos. Pueden pasar varios meses hasta que el Papa evalúe los candidatos que se le proponen. Una vez que eligió quién será el sucesor comenzará el proceso de transición. Desde ese momento, el renunciante dejará de ser obispo titular para adoptar la figura de “administrador apostólico”. También pueden pasar algunos meses hasta que asuma el sucesor. Por lo tanto, la arquidiócesis no quedará acéfala en ningún momento.

Para elaborar la terna de candidatos el nuncio apostólico realizará varias rondas de consultas entre obispos de todo el país, cardenales y personas que él considere de su confianza. Ellos deberán enviar sus candidatos en absoluto secreto. Cada propuesta debe estar debidamente fundamentada. El nuncio seleccionará y elegirá la terna de acuerdo con el perfil que necesita la Iglesia de Tucumán.

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El segundo arzobispo que renuncia 

El primero que había renunciado por cuestiones de salud fue monseñor Raúl Casado, quien sufrió un ACV a poco de tomar posesión, el 18 de septiembre de 1994. Se enfermó en la primera fiesta de fin de año que pasó como arzobispo de Tucumán. La arquidiócesis quedó en manos del entonces vicario general (hoy ese cargo no está cubierto), monseñor José Ricardo Arbó (fallecido).

Monseñor Ñáñez, obispo coadjutor

El Papa designó el 20 de diciembre de 1995 a monseñor Carlos Ñáñez como arzobispo coadjutor de Tucumán y asumió el 2 de febrero de 1996.

Monseñor Villalba gobernó durante 12 años

El quinto arzobispo fue monseñor Luis Villalba (hoy cardenal), del 17/9/99 al 10/ 6/ 2011.

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