Hace 204 años se acuñaron las primeras monedas que tuvo la economía argentina - LA GACETA Tucumán

Hace 204 años se acuñaron las primeras monedas que tuvo la economía argentina

La fabricación fue resuelta en 1813 por las Provincias del Río de la Plata, antes de declarar la independencia definitiva de España. Los metales se diseñaron en oro y plata con los valores de 8, 4, 2, 1 y medio escudos y reales, respectivamente.

16 Abr 2017
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BUSCADAS. La producción de las piezas de oro y de plata se prolongó por un período menor a un año; este rasgo atrae el interés de los coleccionistas.

El 13 de abril de 1813, las autoridades de las Provincias del Río de la Plata recibieron el mandato, de la asamblea representativa de los pueblos que integraban el antiguo Virreinato del Río de la Plata, para acuñar las primeras monedas de la economía argentinas. Aquella decisión fue un claro síntoma independentista, que más tarde se materializó en los congresos del Arroyo de la China, en 1815, y de San Miguel de Tucumán, en 1816.

Aquel día, la Asamblea del Año XIII definió la emisión de una moneda de oro y otra de plata, bajo las mismas normas de ley y de peso que, por entonces, regían en el desgastado imperio español desde los tiempos del rey Carlos IV, padre del por entonces monarca Fernando VII. El diseño de ambas monedas estuvo acorde con la independencia fáctica de la corona española, desde el 25 de mayo de 1810, aunque aún no formalizada. Estas primeras monedas se acuñaron en los valores de 8, 4, 2 y 1 escudos, en el caso de la de oro, y en 8, 4, 2, 1 y medio reales, en la de plata.

La decisión de fabricar las primeras monedas fue comunicada al Poder Ejecutivo constituido por el denominado Segundo Triunvirato que integraban, en ese momento, por Nicolás Rodríguez Peña, Antonio Álvarez Jonte y José Julián Pérez, con Manuel José García como secretario. El 28 de julio, es decir tres meses y medio después, los representantes convalidaron esa decisión para que las monedas pudiesen comenzar a ser acuñadas en la ciudad de Potosí, en el Alto Perú, actualmente perteneciente a Bolivia, según explicó Fernando del Corro, miembro del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano “Manuel Dorrego”, en un artículo que publicó la agencia Télam.

Sueños de libertad

Esa zona minera de Bolivia debió ser abandonada por los patriotas, tras el desastre de Huaqui, en 1811, pero fue recuperada el 20 de febrero de 1813 como consecuencia de la victoria que obtuvo el general, Manuel Belgrano, en la Batalla de Salta. Con este triunfo se pudo obtener los minerales preciosos para las acuñaciones de las nuevas monedas, que tuvieron cambios en sus presentaciones a partir de 1813, aunque siempre con la intención de expresar el espíritu libertario bajo la consigna “En Unión y Libertad”. Al dorso, las monedas tenían la inscripción “Provincias del Río de la Plata”.

La carencia de matrices y de otros elementos necesarios para la acuñación de las monedas hizo que, además de ciertas variantes de diseño, cada una de las piezas tuviese elementos diferenciales. Según Del Corro, tanto la de oro como la de plata tenían una cara con centro en el sol y la otra con el escudo rodeando, al primero, la leyenda “Provincias del Río de la Plata”, y al segundo la inscripción “En Unión y Libertad”.

No obstante, en el caso de la de oro se agregaron otros elementos como la bandera. Precisamente en su acuñación se alteró lo aprobado por la Asamblea del Año XIII, y que convalidó el Segundo Triunvirato, ya que mientras la norma era que el escudo fuera el anverso y el sol el reverso, en la Casa de la Moneda de Potosí se hizo, exactamente, lo contrario, detalló Del Corro.

De esa manera las Provincias del Río de la Plata, que comprendían los actuales territorios de la Argentina, de Uruguay, de Bolivia, parte de Chile y parte del Brasil, se convirtieron en el primer estado de Iberoamérica en acuñar sus propias monedas, con la intención de remarcar la clara decisión de independizarse del poder que imponía la corona de España.

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