Como desde hace 40 años, Marta del Valle Pastor desayunaba con LA GACETA en brazos. Luego de leer las noticias, comenzó a controlar los Números Oro en su tarjeta. No se tenía fe, asegura la fiel lectora, a pesar de que desde el domingo había completado casi todos los casilleros y sólo le faltaba el 67. La suerte le amagaba en su propio rostro. Los números le pasaban rozando: 69 el domingo, 64 el lunes, 66 el martes. Hasta que en medio de su café matutino divisó el que faltaba. El 67.
No pensó ni en su marido, Antonio Delisi, ni en sus hijas. “Lo primero que hice fue agradecerle a Dios”, afirma. Al enterarse de lo sucedido, el esposo se acercó y, sin inmutarse, le dijo: “es que vos sos suertuda”. Ahora con el dinero del premio piensa en ayudar a sus hijas financieramente. “El mes que viene cumplo años, esto es un autoregalo”, comenta sin dejar de exhibir una gran sonrisa.
Antonio Sarco (82 años) heredó hace 60 años una costumbre de su padre: leer el diario todos los días. En el comedor, al lado de su taller mecánico, acompañaba las páginas del periódico con su taza de café. “Me quedaban dos o tres números de ayer. No me tenía fe”, cuenta. Pero ahí estaban todos los que faltaban y el pase para repartir el premio de $ 120.000. Inmediatamente fue a contárselo a su hija Mónica y a su yerno, César, quienes se acercaron para celebrar. Sin demora decidió acercarse a las oficinas del diario.
“Lo primero que pensé fue que la plata nunca viene mal”, narra mientras se ríe. Pero más allá de cualquier necesidad y urgencia, Antonio ya tiene decidido que al dinero que ganó en los Números de Oro de LA GACETA lo invertirá en su más grande pasión: viajar. En su último viaje conoció el salto de las ballenas en Puerto Madryn y en los próximos meses programó un recorrido a Mendoza con su grupo de jubilados. “Ya me conozco medio país”, afirma con orgullo, y asegura estar empecinado a conocerse toda la Argentina.
El regalo de cumpleaños para Marta Gómez llegó con dos semanas de anticipación (cumple años el 6 de febrero). Cerca del mediodía del miércoles agarró el diario, que compra todos los días y aprovechó para repasar y controlar con la grilla completa. Cuando vio que había completado todo el cartón no se inmutó. Temía ilusionarse demasiado, porque anteriormente había completado todos los casilleros, pero con errores. Por eso, lo primero que hizo fue llamar por teléfono al diario para controlar que sus números fueran los correctos.
Cuando pudo corroborar que era ganadora de un tercio del pozo acumulado, se quedó como una estatua. “Es la primera vez que ganó algo. No sabía cómo reaccionar”, explica Marta.
Lo primero que hizo fue correr hacia la habitación de su madre de 90 años, con quien vive. Su relación con el diario empezó desde joven. “Mi papá compraba todos los días el diario y yo seguí esa misma tradición”, comenta.
El dinero del premio irá a un fondo de ahorros que de a poco va incrementando para comprarse un departamento cerca del centro. “Más que una inversión, es para darle más seguridad a mi mamá”, explica Marta.
No pensó ni en su marido, Antonio Delisi, ni en sus hijas. “Lo primero que hice fue agradecerle a Dios”, afirma. Al enterarse de lo sucedido, el esposo se acercó y, sin inmutarse, le dijo: “es que vos sos suertuda”. Ahora con el dinero del premio piensa en ayudar a sus hijas financieramente. “El mes que viene cumplo años, esto es un autoregalo”, comenta sin dejar de exhibir una gran sonrisa.
Antonio Sarco (82 años) heredó hace 60 años una costumbre de su padre: leer el diario todos los días. En el comedor, al lado de su taller mecánico, acompañaba las páginas del periódico con su taza de café. “Me quedaban dos o tres números de ayer. No me tenía fe”, cuenta. Pero ahí estaban todos los que faltaban y el pase para repartir el premio de $ 120.000. Inmediatamente fue a contárselo a su hija Mónica y a su yerno, César, quienes se acercaron para celebrar. Sin demora decidió acercarse a las oficinas del diario.
“Lo primero que pensé fue que la plata nunca viene mal”, narra mientras se ríe. Pero más allá de cualquier necesidad y urgencia, Antonio ya tiene decidido que al dinero que ganó en los Números de Oro de LA GACETA lo invertirá en su más grande pasión: viajar. En su último viaje conoció el salto de las ballenas en Puerto Madryn y en los próximos meses programó un recorrido a Mendoza con su grupo de jubilados. “Ya me conozco medio país”, afirma con orgullo, y asegura estar empecinado a conocerse toda la Argentina.
El regalo de cumpleaños para Marta Gómez llegó con dos semanas de anticipación (cumple años el 6 de febrero). Cerca del mediodía del miércoles agarró el diario, que compra todos los días y aprovechó para repasar y controlar con la grilla completa. Cuando vio que había completado todo el cartón no se inmutó. Temía ilusionarse demasiado, porque anteriormente había completado todos los casilleros, pero con errores. Por eso, lo primero que hizo fue llamar por teléfono al diario para controlar que sus números fueran los correctos.
Cuando pudo corroborar que era ganadora de un tercio del pozo acumulado, se quedó como una estatua. “Es la primera vez que ganó algo. No sabía cómo reaccionar”, explica Marta.
Lo primero que hizo fue correr hacia la habitación de su madre de 90 años, con quien vive. Su relación con el diario empezó desde joven. “Mi papá compraba todos los días el diario y yo seguí esa misma tradición”, comenta.
El dinero del premio irá a un fondo de ahorros que de a poco va incrementando para comprarse un departamento cerca del centro. “Más que una inversión, es para darle más seguridad a mi mamá”, explica Marta.
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