A pocos días de la última cena del año, esta propuesta busca ayudarte a que sea original y puedas darle un toque de exotismo. Pero ese es solo uno de los objetivos. También se busca que el 31 puedas disfrutar de un momento relajado, y que ser la anfitriona no implique quedarte fuera del festejo. Y en tercer lugar, teniendo en cuenta que el pronóstico anuncia que el fin de semana que viene será tan tórrido como el que acabamos de dejar atrás, te proponemos ideas para una cena fresca. Y para ello los mangos pueden ser muy buenos aliados.
Organizando con tiempo
La mejor manera de que estos últimos días no terminen de agotar las reservas de energía es apelar a platos sencillos o preparar la comida con anticipación. Esto es fundamental si tu menú debe incluir carne, cerdo o pollo. Ya sea que los prepares guisados u horneados, es importante evitar el calor del último momento, y para eso lo mejor es servirlos fríos, acompañados con salsas.
Si pensaste en preparaciones más simples, o que deben consumirse recién hechas -porque incluyen palta, por ejemplo-, en el tiempo podés tener listos los ingredientes: desde el día antes podés picar las cebollas, lavar y centrifugar las hojas verdes o -para nuestras recetas de hoy- haber pelado los mangos y tener la pulpa cortada en cubitos. El postre también puede ser preparado con antelación.
Otra manera de hacerte la noche más sencilla es armar el menú de modo que cada uno pueda proveerse a sí mismo. Eso se logra fácilmente colocando las fuentes en una mesa auxiliar, trayendo a la mesa las ensaladas aliñadas y armando el postre directamente en porciones individuales.
Ensaladas
Mango, langostinos y palta (dos porciones)
Cortar en rodajas finas una palta y un mango grande y maduro; picar chiquitito un cebollín y mezclar con la fruta; aliñar con aceite de oliva virgen, sal y limón (además de ser más sutil que el vinagre, ayudará a que la palta no se oscurezca). Al final añadir 8 langostinos pelados y espolvorear con cilantro fresco.
Mango, rúcula y queso azul
Cortar la pulpa de un mango en cubitos, y desgranar 80 g de queso azul. Lavar bien una plata de rúcula, y armar con las hojas verdes la base de la ensalada; colocar encima el mango y el queso. Preparar una vinagreta con 2 cucharadas de vinagre de manzana, 1 de miel, aceite de oliva, sal y pimienta. Aliñar la ensalada y espolvorear con 100 g de nueces troceadas gruesas.
Mousse light
Procesar 1 ½ taza de mango maduro y agregar luego la cáscara rallada de 2 limones. Aparte, batir 3 claras a punto de nieve y preparar un merengue (para hacerlo más saludable e igual de rico, endulzar con sucralosa o estevia). Agregar, mezclando con movimientos envolventes, la pulpa de mango y un yogur natural descremado. Añadir cubitos de mango y colocar en copas. Guardar en la heladera por al menos 45 minutos. Antes de servir, decorar con almendras fileteadas y hojas de yerba buena.
Daikiri

Como regla general, un daikiri “liviano” se hace con 1 medida de ron por cada medida de fruta. A partir de esa plataforma se incrementa la cantidad de ron hasta llegar al punto ideal de cada uno. De modo que en principio deberías licuar 1 taza de ron blanco y 1 taza de mango maduro picado con 2 cucharadas de jugo de limón, y cucharada de almíbar (el azúcar sola no se disuelve bien) y 1 taza picada de hielo. Servir inmediatamente.
Salsa para carnes
Cocinar a fuego lento 1 taza de azúcar morena, 1 de vinagre de manzana y el jugo de un limón. Cuando caramelice añadir una taza de puré de mango maduro, una cucharada de postre de jengibre fresco rallado, sal y pimienta a gusto, una cucharada sopera de cáscara de naranja rallada y una cuchara de postre de sésamo tostado. Acompañar con cilantro picado para espolvorear luego de salsear la carne.








