INÉS PÁEZ DE LA TORRE
Psicóloga
El famoso terapeuta de parejas norteamericano John Gottman -quien se atribuyó la capacidad de predecir un divorcio con una precisión del 91%, luego de escuchar tan sólo cinco minutos de discusión marital- advierte sobre las señales de alerta que indican que el futuro de una pareja corre peligro.
Una de ellas se produce cuando la relación está inmersa en la negatividad. Es decir, cuando el vínculo está atravesado por un estilo destructivo, que se retroalimenta con actitudes, palabras y conductas negativas que los miembros de la pareja ponen en marcha en sus interacciones.
Malhumor, impaciencia, quejas, protestas, demandas, descalificaciones. La “mala onda”, la costumbre de ver siempre el vaso mitad vacío y el pasar por alto o recibir con desconfianza las muestras de afecto. ¿Existe algo más dañino para una relación? Si hasta la mera cercanía con personas que se llevan así puede ser angustiante.
Reescribir el pasado
La mayoría de las parejas, cuando deciden embarcarse en un proyecto en común -y se casan, o se van a vivir juntas-, lo hacen con grandes esperanzas y expectativas. Y es un buen signo cuando, al preguntarles por su historia, ambos pueden mirar hacia atrás con cariño. Son capaces de evocar lo emocionante que fue conocerse y lo mucho que se admiraban.
Incluso al hablar de los tiempos difíciles, se enorgullecen de las luchas que han mantenido y sienten que sacaron fuerzas de la adversidad que soportaron juntos.
En cambio -consigna Gottman- cuando una relación no va bien la historia se escribe de nuevo, pero para peor (aquí no vale aquello de que “el pasado no se puede cambiar”). Por ejemplo, él puede hablar con rencor acerca de ese “ex” que todavía los rondaba cuando se conocieron, haciéndola dudar; o ella remarcar que él se había quedado sin trabajo y no ponía suficiente empeño en encontrar uno nuevo…
No importa que las circunstancias presentes sean otras: una tendencia a conectarse -solamente- con los aspectos negativos de la propia historia se observa en estas personas.
Al respecto, Gottman expresa: “Siempre interrogo a las parejas sobre la historia de su matrimonio. Al escucharlos hablar sobre el noviazgo inicial, el casamiento, el primer año que pasaron juntos, puedo predecir sus perspectivas de divorcio incluso cuando ignoro sus sentimientos actuales”.








