A pesar de asegurar que el tucumano le teme más a la multa que a la muerte, Enrique Romero, subsecretario de Tránsito y Transporte de la Municipalidad capitalina, sostiene que primero hay que salir a educar y después penalizar. Esa es la premisa de los operativos “megáfono”, que debutaron ayer en la city tucumana y que consisten en interpelar con ese aparato a los ciudadanos que están cometiendo infracciones
“Hemos implementado lo del megáfono como una medida correctiva para intentar que el ciudadano tome más conciencia. Vemos a muchas personas cruzar la calle por cualquier lado y no por las esquinas; que no respetan al semáforo en rojo ni el cruce por la senda peatonal”, justificó el funcionario en una charla con LA GACETA. “A los automovilistas les llamamos la atención cuando no usan el cinturón de seguridad o cuando hablan por celular o usan auriculares, como así también a las motociclistas que no llevan casco”, agregó, y aclaró que, al menos por ahora, el objetivo es concientizar y educar, no multar.
El personal afectado a esta campaña son los agentes del Departamento de Prevención y Educación Vial de la Dirección de Tránsito capitalina. “Tienen un perfil específico estos agentes, están altamente capacitados para educar a los ciudadanos. Son muy respetuosos, tienen paciencia y no buscan discutir, sino hacer entender cómo funcionan las cosas”, describió Romero.
Ayer hubo operativos en dos puntos, porque la Municipalidad sólo contaba con dos megáfonos. Pero, según el funcionario, ya consiguió que una empresa local le donara otro aparato y la idea es llegar a fin de año con dos más, es decir con cinco en total. Los operativos se harán lunes, miércoles y viernes, en principio durante la mañana.
Romero contó que había escuchado de iniciativas similares que funcionaron en algunas provincias del NEA, y confesó que desconocía que el Concejo Deliberante haya tratado una propuesta similar en 2010. Insistió en que confía que la campaña, sostenida, será un éxito. “Esos aparatos causan estupor en los conductores. Como se escucha a varios cientos de metros, los que vienen atrás se colocan el cinturón o el casco y cesan en la infracción”, ponderó.
“Hemos implementado lo del megáfono como una medida correctiva para intentar que el ciudadano tome más conciencia. Vemos a muchas personas cruzar la calle por cualquier lado y no por las esquinas; que no respetan al semáforo en rojo ni el cruce por la senda peatonal”, justificó el funcionario en una charla con LA GACETA. “A los automovilistas les llamamos la atención cuando no usan el cinturón de seguridad o cuando hablan por celular o usan auriculares, como así también a las motociclistas que no llevan casco”, agregó, y aclaró que, al menos por ahora, el objetivo es concientizar y educar, no multar.
El personal afectado a esta campaña son los agentes del Departamento de Prevención y Educación Vial de la Dirección de Tránsito capitalina. “Tienen un perfil específico estos agentes, están altamente capacitados para educar a los ciudadanos. Son muy respetuosos, tienen paciencia y no buscan discutir, sino hacer entender cómo funcionan las cosas”, describió Romero.
Ayer hubo operativos en dos puntos, porque la Municipalidad sólo contaba con dos megáfonos. Pero, según el funcionario, ya consiguió que una empresa local le donara otro aparato y la idea es llegar a fin de año con dos más, es decir con cinco en total. Los operativos se harán lunes, miércoles y viernes, en principio durante la mañana.
Romero contó que había escuchado de iniciativas similares que funcionaron en algunas provincias del NEA, y confesó que desconocía que el Concejo Deliberante haya tratado una propuesta similar en 2010. Insistió en que confía que la campaña, sostenida, será un éxito. “Esos aparatos causan estupor en los conductores. Como se escucha a varios cientos de metros, los que vienen atrás se colocan el cinturón o el casco y cesan en la infracción”, ponderó.
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