La pequeña hija de las "mulas" del caso Rogelio no será separada de su madre

La mujer y la nena de dos años fueron trasladadas a un Hogar de religiosas en nuestra ciudad.

LA GACETA/FOTO DE ANALÍA JARAMILLO LA GACETA/FOTO DE ANALÍA JARAMILLO
30 Septiembre 2016
Pilar, la nena de dos años hija de la pareja que fue detenida al estar acusada de tráfico de droga, finalmente no fue separada de su madre. Ambas fueron trasladadas haces unos minutos a un Hogar de religiosas en nuestra ciudad.
Los padres fueron detenidos el martes en la Terminal de Ómnibus porque en su abdomen habrían llevado paste base para Rogelio “El Gordo” Villalba, acusado de ser el líder de la red de narcomenudeo más importante de La Costanera. De allí fueron trasladados hasta el Hospital Avellaneda, donde permanecieron hasta ayer.
El jueves, al no haber expulsado las cápsulas donde trasladaban la sustancia que luego es transformada en cocaína, la Justicia Federal decidió que los detenidos fueran trasladados a diferentes comisarias. El hombre, de 26 años, terminó en un calabozo de una dependencia. A ella y a la pequeña la alojaron en la dependencia de la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal porque no encontraban un lugar donde alojarlas.
Cuando todo parecía indicar que la niña sería trasladada hasta la Sala Cuna, el juez Daniel Bejas encontró una alternativa. Ubicarla en un Hogar de religiosas para evitar separarlas. Mientras permanezca allí, un policía de la Federal estará custodiando a la madre las 24 horas.
Pilar, la nena de dos años hija de la pareja que fue detenida al estar acusada de tráfico de droga, finalmente no fue separada de su madre. Ambas fueron trasladadas haces unos minutos a un Hogar de religiosas en nuestra ciudad.

Los padres fueron detenidos el martes en la Terminal de Ómnibus porque en su abdomen habrían llevado paste base para Rogelio “El Gordo” Villalba, acusado de ser el líder de la red de narcomenudeo más importante de La Costanera. De allí fueron trasladados hasta el Hospital Avellaneda, donde permanecieron hasta ayer.

Al no haber expulsado las cápsulas donde trasladaban la sustancia que luego es transformada en cocaína, la Justicia Federal decidió que los detenidos fueran trasladados a diferentes comisarias. El hombre, de 26 años, terminó en un calabozo de una dependencia. A ella y a la pequeña la alojaron en la dependencia de la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal porque no encontraban un lugar donde alojarlas.

Cuando todo parecía indicar que la niña sería trasladada hasta la Sala Cuna, el juez Daniel Bejas encontró una alternativa. Ubicarla en un Hogar de religiosas para evitar separarlas. Mientras permanezca allí, un policía de la Federal estará custodiando a la madre las 24 horas.

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