Lo desfiguraron por asaltar y golpear a una mujer
Los vecinos lo encontraron cuando salía con un televisor de la casa de su víctima, a quien tomó del cuello y amenazó con un cuchillo. La gente de la zona asegura que habría estado ebrio o drogado. “Hacían cola para pisarle la cabeza”, relató un testigo. El miedo a los asaltos y a los arrebatos. Video.
03 Septiembre 2016 Seguir en 

“Yo lo agarré”, se hizo cargo Jorge, un vecino que prefirió no dar su apellido para evitar represalias. “Pasó un muchacho y nos avisó que adentro de la casa de la señora había alguien que le estaba pegando. Al delincuente me lo encontré de frente, cuando salía de ahí con un televisor viejo en las manos. Me cegó la situación. Me volví loco cuando la vi tirada a mi vecina de toda la vida. Si me preguntás cómo era la cara del tipo, o cómo estaba vestido, no me acuerdo. La verdad es que recibió muchos golpes. Hacía fila la gente para pisarle la cabeza o las manos. Creo que si no lo agarrábamos, quizás la mataba a la mujer”, dijo.
Las imágenes que llegaron a LA GACETA son fuertes. Se trata de una serie de fotos y un video de lo que se vivió en la calle Lincoln al 900, a una cuadra de la avenida Roca, en la zona oeste de la capital tucumana. Un hombre de 34 años ingresó a la casa de una mujer de 73 años y luego de tomarla del cuello, pretendió escapar con un televisor. La gente de la zona le desfiguró el rostro a golpes.
La víctima, Estela Páramo, vive sola. A pocos metros de su casa reside su sobrino Martín, pero en ese momento estaba trabajando.
“Fue un robo al azar. Este asaltante venía desde la avenida con un vino bajo el brazo y mirando las casas. Cuando llegó a la vivienda de mi tía, golpeó. Ella abrió y él empujó la puerta. Una vez adentro quiso ahorcarla. Después la tiró contra un mueble y la amenazó con un cuchillo. Cuando estaba saliendo, lo atrapó la gente de la zona”, contó el sobrino de la mujer. Dos horas después de la golpiza al asaltante, todavía quedaba una inmensa mancha de sangre en la entrada a la vivienda y varios efectivos policiales vigilando la cuadra. Al lado de la verja todavía estaba el televisor de pocas pulgadas tirado en el piso.
Fuentes policiales confirmaron que hasta ese lugar tuvieron que llegar uniformados del 911, Infantería y el Grupo Cero para apaciguar la situación. Según confiaron, se actuó con mucha cautela luego del enfrentamiento que hubo esta semana con vecinos del barrio Oeste II, en el que la gente atrapó a dos asaltantes y no los quería entregar a la Policía porque estaban seguros de que los iban a soltar al poco tiempo.
“Tuvieron que venir muchos policías para que le dejaran de pegar. Es que la gente está cansada. Esta zona es muy fea, hay arrebatos y asaltos todos los días, a cualquier hora. Los vecinos se bajan del colectivo a plena luz del día y les roban el celular. Este muchacho quiso robar a las seis de la tarde. La verdad es que lo patearon por entero. Hasta unos obreros que venían saliendo de su trabajo lo insultaron y le gritaron que fuera a trabajar, que están pidiendo gente en las obras y que se dejara de molestar a la gente de bien”, contó Jorge.
Un susto gigante
“De salud mi tía está bien, pero muy angustiada y sobre todo asustada por lo que le pasó. Una ambulancia se la llevó porque todavía tenía los dedos marcados en el cuello, pero está fuera de peligro”, aseguró Martín.
En cuanto al asaltante, en primer lugar fue llevado en calidad de aprehendido a la comisaría 3°, aunque luego tuvieron que llevarlo a un centro médico para que le revisaran los golpes que recibió en la cara, las manos y las costillas. Quedó acusado de homicidio en grado de tentativa en ocasión de robo.
“Estaba tomado, y seguramente también drogado”, contaron en el barrio. En el video al que LA GACETA pudo acceder (y que se puede ver en la versión digital) se puede apreciar que la gente lo increpa y él intenta responder, pero no puede articular bien las palabras. “¿Le han pegao (sic) una cagada, no?”, comenta un hombre sobre el final de la filmación, mientras una mujer asiente.
Las imágenes que llegaron a LA GACETA son fuertes. Se trata de una serie de fotos y un video de lo que se vivió en la calle Lincoln al 900, a una cuadra de la avenida Roca, en la zona oeste de la capital tucumana. Un hombre de 34 años ingresó a la casa de una mujer de 73 años y luego de tomarla del cuello, pretendió escapar con un televisor. La gente de la zona le desfiguró el rostro a golpes.
La víctima, Estela Páramo, vive sola. A pocos metros de su casa reside su sobrino Martín, pero en ese momento estaba trabajando.
“Fue un robo al azar. Este asaltante venía desde la avenida con un vino bajo el brazo y mirando las casas. Cuando llegó a la vivienda de mi tía, golpeó. Ella abrió y él empujó la puerta. Una vez adentro quiso ahorcarla. Después la tiró contra un mueble y la amenazó con un cuchillo. Cuando estaba saliendo, lo atrapó la gente de la zona”, contó el sobrino de la mujer. Dos horas después de la golpiza al asaltante, todavía quedaba una inmensa mancha de sangre en la entrada a la vivienda y varios efectivos policiales vigilando la cuadra. Al lado de la verja todavía estaba el televisor de pocas pulgadas tirado en el piso.
Fuentes policiales confirmaron que hasta ese lugar tuvieron que llegar uniformados del 911, Infantería y el Grupo Cero para apaciguar la situación. Según confiaron, se actuó con mucha cautela luego del enfrentamiento que hubo esta semana con vecinos del barrio Oeste II, en el que la gente atrapó a dos asaltantes y no los quería entregar a la Policía porque estaban seguros de que los iban a soltar al poco tiempo.
“Tuvieron que venir muchos policías para que le dejaran de pegar. Es que la gente está cansada. Esta zona es muy fea, hay arrebatos y asaltos todos los días, a cualquier hora. Los vecinos se bajan del colectivo a plena luz del día y les roban el celular. Este muchacho quiso robar a las seis de la tarde. La verdad es que lo patearon por entero. Hasta unos obreros que venían saliendo de su trabajo lo insultaron y le gritaron que fuera a trabajar, que están pidiendo gente en las obras y que se dejara de molestar a la gente de bien”, contó Jorge.
Un susto gigante
“De salud mi tía está bien, pero muy angustiada y sobre todo asustada por lo que le pasó. Una ambulancia se la llevó porque todavía tenía los dedos marcados en el cuello, pero está fuera de peligro”, aseguró Martín.
En cuanto al asaltante, en primer lugar fue llevado en calidad de aprehendido a la comisaría 3°, aunque luego tuvieron que llevarlo a un centro médico para que le revisaran los golpes que recibió en la cara, las manos y las costillas. Quedó acusado de homicidio en grado de tentativa en ocasión de robo.
“Estaba tomado, y seguramente también drogado”, contaron en el barrio. En el video al que LA GACETA pudo acceder (y que se puede ver en la versión digital) se puede apreciar que la gente lo increpa y él intenta responder, pero no puede articular bien las palabras. “¿Le han pegao (sic) una cagada, no?”, comenta un hombre sobre el final de la filmación, mientras una mujer asiente.
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