La fractura racial desangra a Estados Unidos

Cada vez es más difícil encontrar puntos en común, porque la Policía y los negros parecen combatir en las calles

VÍCTIMAS. Los cinco policías abatidos por el francotirador negro fueron enterrados esta semana. El propio Obama quedó en el medio de la controversia. reuters VÍCTIMAS. Los cinco policías abatidos por el francotirador negro fueron enterrados esta semana. El propio Obama quedó en el medio de la controversia. reuters
16 Julio 2016

Jack Healy y Nikole Hanna Jones / The New York Times

Mucho después de que sus hijos se habían dormido, Shanel Berry mantuvo la vigilia frente al televisor en su casa, en Waterloo (Iowa), Veía cómo se revelaba el horror y se obsesionaba con una pregunta: ¿era negro el francotirador que asesinó a cinco policías en Dallas? “Sólo pensé: ‘por favor, por favor, que no sea negro’”, reveló. De ser así, se haría fácil para la Policía justificar la violencia contra los negros.

Berry, maestra de Primaria, dijo que le dolían los policías y sus familias. Sin embargo, cuando se identificó al francotirador y su fotografía apareció en la pantalla, se angustió todavía más: “les dije a mis niños: ‘ahora, con esto, las cosas van a ser más difíciles’”.

A 1,500 millas de distancia, David Moody, un policía retirado de Las Vegas, comprobaba cómo sus compañeros escribían mensajes de enojo y pésame en Facebook.

Aun cuando dirigentes políticos, manifestantes y autoridades de las fuerzas del orden batallaban para encontrar puntos en común y profesaban un dolor compartido, había el temor, del que no se podía escapar, de que Estados Unidos se estuviera haciendo pedazos. Primero fueron los tiroteos fatales, uno detrás del otro, cometidos por policías contra los negros; y luego el ataque del francotirador, veterano militar, que dijo que quería matar policías blancos.

El peor momento

Justo unos días después de que Estados Unidos celebrara su cumpleaños 240, los ciudadanos sienten que la nación está envuelta en un derramamiento de sangre y en la culpa. A pesar de las súplicas, de los reclamos de compasión y de unidad, las diferencias raciales e ideológicas están fracturando a la sociedad en dos campos enojados: liberales contra conservadores; el movimiento Black Lives Matter (las vidas negras importan) contra el movimiento Blue Lives Matter (las vidas azules -los policías- importan); manifestantes contra la Policía. ¿De qué lado estaba usted? ¿A cuáles víctimas les lloraba usted?, preguntan en TV.

El director ejecutivo de la Asociación Nacional de Organizaciones Policiales culpó al presidente, Barack Obama, de hacer una guerra contra los policías. Los departamentos de Policía tomaron precauciones en todo el país. Ordenaron que se duplicaran el número de patrullas y que los efectivos trabajaran en parejas o equipos.

Ciudadanos de a pie

Los civiles también están en guardia. A Trey Jemmott, estudiante de primer año de la Universidad de Nevada, su madre le advirtió que tenga cuidado antes de salir rumbo al gimnasio. “Siempre me dijo: ‘por ser afroestadounidense, ya tienes marcas en tu contra’ -apuntó-. Yo pensaba que ya habíamos superado esto”.

En un puesto de comida al aire libre en Sunset Strip, tres compañeros de trabajo -uno negro, otro blanco y uno asiático- discutían sobre si el derramamiento de sangre llevaría a la sanación o a divisiones más profundas. Zach Luciano, que es blanco, dijo que nunca lo habían detenido, ni había tenido ningún altercado negativo con las fuerzas del orden. Hasta había considerado ser policía. “Hay más policías buenos que malos -dijo Luciano-. Yo quería ser uno de los buenos”.

En Nueva York, Monifa Bandele ha pasado 17 años trabajando para lograr que el público registre con sus cámaras el accionar policial. Pero no quiso ver por TV el tiroteo que acabó con el ciudadano negro Philando Castile, en Minnesota. “Literalmente, pensé que me daría un derrame cerebral. Podía sentir que me subía la presión arterial”, comentó Bandele. Ella y su esposo, Lumumba, ayudaron a fundar Copwatch en 1999, después de la muerte de Amadou Diallo, a quien policías neoyorquinos llenaron de balas porque confundieron la cartera que llevaba en la mano con una pistola.

La noche anterior a que se publicara el video de Castile, Bandele había visto la grabación de cómo un policía en Baton Rouge, Luisiana, le disparaba a Alton Sterling cuando yacía inmóvil contra el piso. Ver videos, uno detrás del otro, en los que policías asesinan a estadounidenses negros, resultó demasiado para ella. “Solo fue un desmoronamiento. He hablado con personas que están desmoronadas y, simplemente, ya no aguantan más -advirtió Bandele-. Se me aparecen esas imágenes por las noches. El impacto es emocional y es físico”.

En tanto...

Moody, el policía retirado de Las Vegas, preside la Orden Fraternal de la Policía de su ciudad. Él representa el reverso de la moneda. Contó que pasó gran parte de su carrera patrullando la ciudad en moto y que ahora, cuando se topa con un alto en el tránsito o una patrulla con las luces intermitentes, se detiene para estar atento a los agentes. “Necesitas que haya ciudadanos que hagan este tipo de cosas -dijo Moody-, porque nunca sabes qué puede pasar”.

Berry, la maestra de Iowa, trabajó duro para que sus dos hijos, Dallas (15 años) y Amari (11) dieran una buena impresión. Pónganse derechos, les dijo siempre, vean a la gente a los ojos cuando les hablen y defiendan lo que está bien. Sin embargo, ese consejo tiene una excepción dolorosa: no hagan ninguna de esas cosas si los detiene la Policía.

“Esa es la parte que duele -enfatiza Berry-. ¿Por qué me estás diciendo que obedezca, si no estoy haciendo nada malo?’, me dicen los chicos. Estoy tratando de enseñarlos a ser hombres y a defenderse solos, pero, al mismo tiempo, les estoy diciendo que retrocedan y no sean quienes son”.

Dallas está a punto de cumplir 16 años, edad en la que el pecho de los adolescentes se hincha cuando obtienen eso que es el rito de iniciación estadounidense: la licencia de manejar. “Es algo que deberíamos estar celebrando -dijo Berry-, pero yo estoy aterrada”.

Publicidad
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios