14 Febrero 2004 Seguir en 
Lastenia es un pueblo dormido. La calle Mendoza figura como pavimentada y ni siquiera tiene desagües. En los días de lluvia, el nivel del agua llega a los 70 cm en el tramo que va desde la ruta hasta más allá de calle Tornsquist. Por esta calle, hacia el sur, donde antes había cañaverales, hoy hay asentamientos ilegales. La calle Eva Perón precisa urgentes reparaciones. También necesita arreglos la arteria principal. Los yuyos cubren veredas y baldíos. Urge desmantelar y demoler lo que queda del ingenio. Con voluntad e imaginación, quien reparte los planes sociales podría poner a trabajar a los beneficiarios. Así se mejoraría el aspecto del pueblo.
Olga L. Morales
y muchas firmas más
luciaohmorales@hotmail.com
Los vecinos de Lastenia vemos cómo crece la inseguridad en nuestra zona; razón por la cual estamos muy preocupados. En una reunión con el jefe de la comisaría de Lastenia, los vecinos planteamos estos problemas. Fuimos bien atendidos, pero la triste realidad es que a la comisaría le falta personal; el único vehículo que tiene (una motocicleta) no funciona. Por más buena voluntad que tenga el personal, es casi imposible cumplir con los cometidos. De modo que los ladrones pueden hacer de las suyas. Por otro lado, según contó el jefe de la comisaría, muchas de las causas elevadas a la fiscalía son devueltas. Sin embargo, nos parece que no es mucho lo que se necesita. Buena voluntad y vocación de servicio de parte de los efectivos ya existe. Ahora falta la decisión política de dotarlos de lo necesario para que puedan cumplir con sus funciones.
Virginia Casas de Sánchez
Sarmiento 433
El Mirador-Lastenia
(Tucumán)
Como la mayoría de los municipios, Alderetes tiene grandes falencias en materia de servicios esenciales. Agua potable, cloacas, gas domiciliario, desagües pluviales son sólo algunos de los que faltan. Sin embargo, creo que el tema de la educación, sin lugar a dudas prioritario, viene arrastrando una mora bastante prolongada. No existe en este pueblo -de alrededor de 40.000 habitantes y algunos miles más de pobladores vecinos- ningún establecimiento de nivel medio estatal. La demanda es sólo parcialmente contenida por dos institutos privados y por un colegio parroquial. Pero son muchísimos los jóvenes que deben trasladarse a la capital o a Banda del Río Salí para cursar sus estudios. También son muchos los que se ven imposibilitados, debido a cuestiones económicas, a continuar con sus estudios. Así pasan a engrosar los índices de deserción. Pero un resquicio de esperanza se abre ante el anuncio del Gobierno nacional respecto de la construcción de centenares de escuelas en un lapso relativamente corto. Como nunca antes, Alderetes tiene un representante en el Congreso de la Nación y otro en la Legislatura provincial. Son de esperar los buenos oficios y el esfuerzo de los elegidos por el pueblo a fin de que al menos una escuela se erija en nuestra ciudad.
Ramón L. Medina
Sarmiento 7
Alderetes (Tucumán)
He leído en LA GACETA del 10/02/04 las declaraciones de la doctora Carmen Argibay y su postura sobre la despenalización del aborto. Descubro contradicciones en sus expresiones: defiende la vida de madres adolescentes y afirma que querría que exista la posibilidad de darles instrucción a esas criaturas que acaban por embarazarse para que puedan sencillamente tener la tramitación de un aborto legal, etcétera y dice también: "el aborto es una cuestión traumática para cualquier mujer", y a eso voy. Argibay sabe de leyes establecidas por algunos Estados, pero es evidente que ignora las consecuencias de la aplicación de esas leyes en la salud psíquica de las mujeres. Las consecuencias del aborto no terminan con el aborto en sí mismo; es decir, con la expulsión del feto. Como médica psiquiatra sé que el sentimiento de culpa generado por un aborto no desaparece durante el resto de la vida de una mujer que abortó. No interesa que descargue la culpa en la legalidad establecida en una ley de Estado o en la inducción al aborto efectuada por el novio, el marido, la madre, el padre o cualquier persona que ejerza presión sobre la embarazada. Podrá reprimirse la culpa, pero aparecerá actualizando la angustia y afectando la salud psíquica. La despenalización del aborto no transforma nunca el sentimiento de culpa en buena conciencia. En el fondo del corazón humano vive Dios y resonará en él el mandato divino: "No matarás". Existe, doctora Argibay, una moral real universalmente obligatoria.
Trinidad Pons
Monteagudo 695 (P.B.)
S.M. de Tucumán
Los empleados de Liquidación de Haberes y Salarios de la Secretaría de Educación no tienen respeto por el docente. Los organismos de derechos humanos deberían comprobar el mal trato, la mala atención, las largas colas bajo la lluvia y el sol a las que somos sometidos los docentes. Hace más de un año que tramito la liquidación de haberes para poder cobrar un reemplazo. A pesar de tener el instrumento legal, que son las disposiciones, hasta la fecha aún no consigo que me paguen. Me pregunto: los pasantes universitarios llamados auditores, ¿qué controlan? ¿Adónde van las devoluciones que realizan los directivos de las personas que ya hace rato cesaron en su cargo?
Patricia Medina Pettorossi
Av. Alem 62-Tafí Viejo
(Tucumán)







