12 Febrero 2004 Seguir en 
El regreso del ministro de Economía de su reunión con el FMI ha sido con un mensaje poco explícito sobre el grado de acercamiento alcanzado para asegurar la segunda revisión positiva del acuerdo contingente, si bien con un estilo más conciliador que el habitualmente usado en Buenos Aires. En cuarenta días, aseguró Roberto Lavagna, el gobierno tendrá listo "un menú de opciones" que ofrecerá a los acreedores privados, especialmente el bono indexado de acuerdo con la evolución del producto bruto interno, y que permitiría recuperar pérdidas por la quita del 75 por ciento. Se trata de algo así como procurar endulzar el amargo caramelo ofrecido en Dubai hace cuatro meses. Pero la moderación del ministro tuvo de inmediato la contracara de la réplica de Kirchner, en San Nicolás, sospechando que en la fuerte caída del martes en la Bolsa haya tenido influencia el Fondo Monetario. La teoría de los dos discursos, uno duro y populista en casa, y otro conciliador en lo posible en el exterior, se hizo presente con el consiguiente saldo de incertidumbre. Una teoría que a esta altura de la realidad política y económica comienza a agotarse conforme ambos discursos están dejando de tener autonomía uno del otro, acosados por los plazos.
La mirada externa
Más práctico para el gobierno sería señalar cómo los sectores marginales duros aprovechan esa coyuntura externa para tratar de bloquear la city porteña, obligándolo a responder que no habrá de reprimir y, con ello, demostrar que la seguridad jurídica es un valor muy relativo. La gran mayoría de la prensa extranjera acreditada aquí saturó sus despachos con esas cuestiones que tienen preocupada a la cartera económica por la forma con que pueden influir en el climax de sus negociaciones, a las que se ha sumado la decisión del Banco Mundial de postergar sine die el tratamiento de su ayuda por cinco mil millones de dólares. No podía faltar en medio del batifondo del microcentro la consiguiente dosis de versiones sobre renuncias en el gabinete, alejadas de la realidad. Pero tampoco se advierte cómo hará el jefe del gobierno para salir de su más perturbadora angostura desde que asumió, con su gabinete indemne. La ínsula del palacio de Hacienda es en ese sentido la observada más atentamente por el mundo de los negocios.
En un momento donde muchos, de un lado u otro, quieren ser protagonistas, quien ha puesto un insólito grano de presencia pública ha sido el juez en lo penal económico, Julio Cruciani, mediante una declaración escrita. El magistrado invita con celoso patriotismo a recuperar la dignidad, señalando al pueblo que la unión hace la fuerza frente al peligro común. Cruciani es un magistrado generalmente locuaz y expresa de esa forma su adhesión al Poder Ejecutivo. (De nuestra Sucursal)
La mirada externa
Más práctico para el gobierno sería señalar cómo los sectores marginales duros aprovechan esa coyuntura externa para tratar de bloquear la city porteña, obligándolo a responder que no habrá de reprimir y, con ello, demostrar que la seguridad jurídica es un valor muy relativo. La gran mayoría de la prensa extranjera acreditada aquí saturó sus despachos con esas cuestiones que tienen preocupada a la cartera económica por la forma con que pueden influir en el climax de sus negociaciones, a las que se ha sumado la decisión del Banco Mundial de postergar sine die el tratamiento de su ayuda por cinco mil millones de dólares. No podía faltar en medio del batifondo del microcentro la consiguiente dosis de versiones sobre renuncias en el gabinete, alejadas de la realidad. Pero tampoco se advierte cómo hará el jefe del gobierno para salir de su más perturbadora angostura desde que asumió, con su gabinete indemne. La ínsula del palacio de Hacienda es en ese sentido la observada más atentamente por el mundo de los negocios.
En un momento donde muchos, de un lado u otro, quieren ser protagonistas, quien ha puesto un insólito grano de presencia pública ha sido el juez en lo penal económico, Julio Cruciani, mediante una declaración escrita. El magistrado invita con celoso patriotismo a recuperar la dignidad, señalando al pueblo que la unión hace la fuerza frente al peligro común. Cruciani es un magistrado generalmente locuaz y expresa de esa forma su adhesión al Poder Ejecutivo. (De nuestra Sucursal)







