Carteles confusos

La información es fundamental para hacer sentir cómodo al turista.

31 Enero 2004
El verano es una temporada de ausencias. La gente suele salir de vacaciones (si puede), los funcionarios se van de viaje (indefectiblemente) y los empleados públicos se ausentan (siempre) hasta que febrero llega a su fin. Esto provoca que la ciudad, habitualmente agitada y frenética, se encuentre casi despoblada y ausente. Pero este vaciamiento genera algunas consecuencias que terminan afectado a toda la sociedad tucumana. Un claro ejemplo es la falta de cuidado de los semáforos y de las señalizaciones de la ciudad. Como el tránsito disminuye, no hay urgencia por arreglar los semáforos ni por repintar los carteles. Sin embargo, a menudo suele olvidarse que a Tucumán llegan turistas que no conocen el sentido de las calles y, en consecuencia, cometen serias faltas. Días atrás, en la intersección de las calles San Juan y Thames, se produjo un accidente de tránsito que tuvo como protagonista a un turista cordobés quien, respetuoso de las indicaciones, dobló con su auto por una de las arterias sin saber (nadie le avisó) que las direcciones de los carteles estaban cambiadas. Este tipo de situaciones se repite en muchas calles de la ciudad.

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