Baldíos y basurales

Un tema que crece exponencialmente sin que las autoridades lo puedan controlar.

28 Enero 2004
Mucho se ha dicho sobre la proliferación de basurales, malezas y alimañas en los baldíos de distintos barrios. Sin embargo, poco se hace para controlarlos. Tal es el caso del inmenso predio ubicado en la calle Colombia al 3.900 (entre los barrios O?Connor y Kennedy), donde la limpieza no es precisamente lo que abunda. Muy por el contrario, las malezas tienen casi la misma envergadura que un bosque tropical, los desperdicios semejan montañas y las alimañas asustan a cualquier perro guardián. Todo esto está acompañado por un persistente y nauseabundo olor que, cuando hay viento, se propaga por los barrios, y genera molestias de todo tipo. También nubes de moscas, mosquitos y otros insectos suelen invadir las casas cercanas, con el peligro de contaminación que esto encierra. Las autoridades saben que la basura doméstica acumulada en baldíos es un foco infeccioso que origina muchos problemas higiénicos y la proliferación de numerosas bacterias y virus, además de ratas, cucarachas y otros insectos dañinos. ¿Por qué entonces no se hace algo para controlar la situación y evitar que el problema afecte a toda la ciudad?

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