Un dicho que casi se toma como semiverdad en tiempos electorales apunta que si las encuestas te dicen que vas ganando, no las muestres, porque se pueden relajar los tuyos. O sea, confiarse y dormirse. Pero algunos no pueden con su genio y revelan los números victoriosos, otros filtran las cifras de manera que parezca descuido. En ese marco, hay dos que se pueden analizar. Una que maneja el alperovichismo, de Hugo Haime, da una clara ventaja al gobernador como candidato a senador: 54 puntos contra 24 de Silvia Elías de Pérez (Cambiemos). En la otra, si bien también se impone el mandatario (le da 35 puntos), permite entrever que haciendo una sumatoria caprichosa podría perder las PASO. También la conocen en la Casa de Gobierno. Claro, con los datos de Haime, Alperovich puede estar tranquilo, pero no relajarse.
Sin embargo, veamos el otro muestreo y algunas reacciones del oficialismo que permiten deslizar que no hay mucha calma en la Casa de Gobierno. Según este relevamiento, que es de junio, Alperovich, acompañando a Scioli en la boleta, reuniría un 35% de los sufragios, mientras que Macri obtendría un 23%, Sanz un 3%, Carrió un 2%, Massa un 13% y Stolbizer un 0,3%. “Cambiemos” lleva a estos cinco candidatos presidenciales en su propia PASO, ya que por decisión del juez federal Daniel Bejas se sumaron a esta interna el líder del Frente Renovador y la dirigente socialista.
Aquí aparece la matemática caprichosa y la especulación política. En la primera interna son cinco los presidenciables que sumarían votos para Elías de Pérez, mientras que Alperovich va en la boleta del único candidato postulado por el kirchnerismo: Scioli. En el rubro parlamentario bien se podría decir: Cambiemos 5, FpV 1. Un resultado curioso. Señala que si los presidenciales arrastran votos para los congresistas según los porcentajes arriba mencionados, la oposición -sumando todos esos guarismos- podría llegar a obtener un 41,3% de los sufragios y el alperovichismo-sciolista-cristinista sólo un 35%. O sea, derrota; palabra que asusta al oficialismo. Pura especulación. Aunque en política nada es seguro, y todo es posible. De cualquier forma, Haime le lleva tranquilidad a Alperovich.
Es decir, una rápida lectura permite señalar que dependiendo de la interna a la que vayan los votos de Massa en Tucumán, Alperovich puede sufrir un traspié. Esto es así porque las PASO de la provincia se han convertido en un merengue electoral, al que sólo la Cámara Electoral Nacional le puede poner un poco de cordura, o bien ayudar aún más a complicar -o desnaturalizar- el sistema de las primarias. Veamos: la cara del tigrense aparecerá, en los hechos, en dos internas abiertas; en la de “Cambiemos” y en la del Movimiento de Participación Ciudadana (MTC), que lleva a De la Sota y al ex intendente de Tigre como aspirantes a la Casa Rosada. Así, el tironeo por Massa puede ser clave en función del camino que tomarán sus sufragios, ya que pueden definir la suerte del mandatario.
¿Cómo puede ganar Alperovich? El voto a Massa sigue siendo central en la especulación matemática, según este segundo muestreo. Suponiendo que todos los votos del tigrense (13%) y del cordobés (4,5%) sean capitalizados por el MTC en la interna que postula a Gerónimo Vargas Aignasse para el Congreso; entonces un posible resultado sería: Alperovich 35%; Elías de Pérez 28,3% (votos de Macri, Sanz, Carrió y Stolbizer), y Vargas Aignasse 16,5%. Victoria oficialista. Pero vale reiterar la aclaración: todo es pura especulación. En fin, con estos porcentajes se pueden realizar cálculos matemáticos caprichosos, con mucho de incertidumbre política, para concluir que el gobernador puede ganar tranquilo, ganar por poco, o perder en las PASO. Las lecturas dependen del prisma con el que se observen y se sumen para un lado o se resten para el otro estas cifras. La verdad se abrirá paso en las urnas y cantará el 9 de agosto. A esperar nomás.
Sin embargo, es en el marco de la probabilidad de una derrota es como deben analizarse las impugnaciones del Frente para la Victoria (FpV) a la interna de Cambiemos: principalmente para evitar que Elías de Pérez figure en las boletas de cinco candidatos a presidente de la Nación: Macri, Sanz, Carrió, Massa y Stolbizer. Ese escenario crispa a las huestes del Gobierno, especialmente a aquellas que ya advirtieron que existe la posibilidad de perder la votación con estas jugarretas político-electorales y que, hasta hoy, tienen el visto bueno de la Justicia Electoral. El rechazo del FpV al efecto de los cinco que suman para uno llegó a los juzgados electorales, en un intento por frenar esta maniobra del radicalismo, avalada en primera instancia por Bejas. Es una movida sorpresiva, ingeniosa y novedosa de los opositores, más propia de los estrategas electorales del peronismo, siempre hábiles a la hora de pergeñar mecanismos de votación que le garanticen el acceso o la continuidad en el poder (sublemas y acoples). Una vecita que la pared ensucie al perro, diría muy vulgarmente la popular.
Pero, más allá de las elucubraciones políticas que pudieran hacerse cabe preguntarse si el visto bueno dado hasta hora por la Justicia Electoral a “Cambiemos” no desnaturaliza la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral (26.571), que estableció en 2009 las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El apoderado de Cambiemos, Daniel Ponce, opina que no, que esta instancia facilita la libertad del voto y que no lo acota como la obligatoriedad que imponen las listas sábana. Hasta arriesga que no prosperará el planteo del FpV pidiendo la nulidad de la aprobación para que las boletas de Stolbizer y de Massa lleven a Elías de Pérez. El recurso del FpV es un manifiesto político, sostiene.
Y es así desde el momento en el que el apoderado de oficialismo, Marcelo Caponio, uno de los ideólogos principales del sistema de acople -hoy incorporado a la Constitución provincial-, propuso que se establezca una nueva doctrina electoral para rechazar la decisión de Bejas. Sugiere que la adhesión material de las boletas sólo sea posible con posterioridad a las PASO para agrupaciones políticas que no tengan candidatos en determinados cargos. Con esta interpretación -de ser reconocida- aquellos partidos o alianzas que sólo lleven candidatos presidenciables y que no tengan candidatos a diputados o senadores en un distrito sólo puedan sumarse a la elección general. Básicamente quiere que se modifique la ley porque, a su entender sí se desnaturaliza el sistema de internas abiertas. Su planteo es atendible. Ahora depende de la Cámara Electoral Nacional (CEN) ratificar lo dispuesto por Bejas o darle la razón al apoderado del Frente para la Victoria. En estos días debería haber novedades al respecto. Lo primero complicará un poco la votación. “Será un lío”, admiten desde la propia Junta Electoral, pensando en los cuartos oscuros y en el recuento de los sufragios. Vargas Aignasse coincide en que se desnaturaliza las PASO con las boletas de Massa participando en dos internas en lugar de una, como establece la ley 26.751. El artículo 22 de la norma fija que los precandidatos que se presenten en las elecciones primarias sólo pueden hacerlo en las de una sola agrupación política, y para una sola categoría de cargos electivos.
Observemos qué dijo la Justicia Electoral para desechar la primera impugnación de Caponio para tratar de entrever qué puede resolverse en función de la apelación que formuló luego el apoderado del FpV. La rechazó atendiendo a dos antecedentes, uno anterior a la ley de las primarias abiertas, de 2007, y otro posterior, de 2011. La primera alude a los comicios presidenciales de 2007, en Catamarca. Allí los candidatos a diputados nacionales del Frente Cívico y Social (Raúl Parolli y Silvina Acevedo) aparecieron en las boletas de tres fórmulas presidenciales: Cristina Fernández-Julio Cobos (Frente para la Victoria), Roberto Lavagna-Gerardo Morales (UNA Nación Avanzada) y Ricardo López Murphy-Esteban Bullrich (Recrear). La oposición lo impugnó, pero la Cámara Electoral Nacional lo convalidó.
El Frente Cívico había liberado a sus seguidores para esa categoría por ser una alianza integrada por 14 partidos políticos. Los apoderados del ARI, el PJ, el Partido Autonomista y UNA Catamarca de Avanzada se quejaron ante el tribunal electoral por la “falta de vínculo jurídico con las tres fórmulas presidenciales”. Pidieron “la no oficialización de las boletas porque se prestan a la confusión del electorado”. Según el ARI, “los modelos propuestos vulnerarán la igualdad de oportunidades y equidad electoral”. Sin embargo, la CEN señaló que se pretendía subestimar la voluntad de los ciudadanos cuando emiten el voto. “Los electores tienen el discernimiento y la facultad para distinguir las opciones del menú electoral que se les presenta”, indicó.
¿Opinará ahora que los tucumanos tienen el discernimiento suficiente para distinguir la opciones del menú electoral? O sea, no importa que Massa vaya en las dos internas porque el ciudadano lo advierte. ¿U opinará que se desnaturaliza el sistema con la decisión de Bejas de permitir que la cara de Massa aparezca en la interna de Cambiemos? Para admitir esta posibilidad, el juez electoral también contempló un planteo de 2011 del apoderado del Partido Autonomista de la Capital Federal Gustavo Llaver. Este quería unir las boletas de su organización con las de la alianza Frente Popular. En esa ocasión, la Justicia Electoral entendió que había un vinculo jurídico entre las listas y un consentimiento partidario para ser parte de la interna abierta; por lo cual les permitió confeccionar cuerpos comunes de boletas. En el caso local, Víctor Arias estableció ese vínculo jurídico al adherir su partido, el Frente Renovador Auténtico (FRA), a Cambiemos.
Hasta ahora y en adelante, de no mediar una decisión en contrario de la Cámara Electoral o un suceso político de último momento, el rostro de Massa aparecerá en dos internas. Y esto avalado por la CEN. Dependiendo de hacia dónde vayan sus votos en la preferencia parlamentaria, la votación puede tener una incidencia en el resultado final de las PASO. Y esto puede decir algo, no mucho, sobre la elección provincial del 23.
Sin embargo, veamos el otro muestreo y algunas reacciones del oficialismo que permiten deslizar que no hay mucha calma en la Casa de Gobierno. Según este relevamiento, que es de junio, Alperovich, acompañando a Scioli en la boleta, reuniría un 35% de los sufragios, mientras que Macri obtendría un 23%, Sanz un 3%, Carrió un 2%, Massa un 13% y Stolbizer un 0,3%. “Cambiemos” lleva a estos cinco candidatos presidenciales en su propia PASO, ya que por decisión del juez federal Daniel Bejas se sumaron a esta interna el líder del Frente Renovador y la dirigente socialista.
Aquí aparece la matemática caprichosa y la especulación política. En la primera interna son cinco los presidenciables que sumarían votos para Elías de Pérez, mientras que Alperovich va en la boleta del único candidato postulado por el kirchnerismo: Scioli. En el rubro parlamentario bien se podría decir: Cambiemos 5, FpV 1. Un resultado curioso. Señala que si los presidenciales arrastran votos para los congresistas según los porcentajes arriba mencionados, la oposición -sumando todos esos guarismos- podría llegar a obtener un 41,3% de los sufragios y el alperovichismo-sciolista-cristinista sólo un 35%. O sea, derrota; palabra que asusta al oficialismo. Pura especulación. Aunque en política nada es seguro, y todo es posible. De cualquier forma, Haime le lleva tranquilidad a Alperovich.
Es decir, una rápida lectura permite señalar que dependiendo de la interna a la que vayan los votos de Massa en Tucumán, Alperovich puede sufrir un traspié. Esto es así porque las PASO de la provincia se han convertido en un merengue electoral, al que sólo la Cámara Electoral Nacional le puede poner un poco de cordura, o bien ayudar aún más a complicar -o desnaturalizar- el sistema de las primarias. Veamos: la cara del tigrense aparecerá, en los hechos, en dos internas abiertas; en la de “Cambiemos” y en la del Movimiento de Participación Ciudadana (MTC), que lleva a De la Sota y al ex intendente de Tigre como aspirantes a la Casa Rosada. Así, el tironeo por Massa puede ser clave en función del camino que tomarán sus sufragios, ya que pueden definir la suerte del mandatario.
¿Cómo puede ganar Alperovich? El voto a Massa sigue siendo central en la especulación matemática, según este segundo muestreo. Suponiendo que todos los votos del tigrense (13%) y del cordobés (4,5%) sean capitalizados por el MTC en la interna que postula a Gerónimo Vargas Aignasse para el Congreso; entonces un posible resultado sería: Alperovich 35%; Elías de Pérez 28,3% (votos de Macri, Sanz, Carrió y Stolbizer), y Vargas Aignasse 16,5%. Victoria oficialista. Pero vale reiterar la aclaración: todo es pura especulación. En fin, con estos porcentajes se pueden realizar cálculos matemáticos caprichosos, con mucho de incertidumbre política, para concluir que el gobernador puede ganar tranquilo, ganar por poco, o perder en las PASO. Las lecturas dependen del prisma con el que se observen y se sumen para un lado o se resten para el otro estas cifras. La verdad se abrirá paso en las urnas y cantará el 9 de agosto. A esperar nomás.
Sin embargo, es en el marco de la probabilidad de una derrota es como deben analizarse las impugnaciones del Frente para la Victoria (FpV) a la interna de Cambiemos: principalmente para evitar que Elías de Pérez figure en las boletas de cinco candidatos a presidente de la Nación: Macri, Sanz, Carrió, Massa y Stolbizer. Ese escenario crispa a las huestes del Gobierno, especialmente a aquellas que ya advirtieron que existe la posibilidad de perder la votación con estas jugarretas político-electorales y que, hasta hoy, tienen el visto bueno de la Justicia Electoral. El rechazo del FpV al efecto de los cinco que suman para uno llegó a los juzgados electorales, en un intento por frenar esta maniobra del radicalismo, avalada en primera instancia por Bejas. Es una movida sorpresiva, ingeniosa y novedosa de los opositores, más propia de los estrategas electorales del peronismo, siempre hábiles a la hora de pergeñar mecanismos de votación que le garanticen el acceso o la continuidad en el poder (sublemas y acoples). Una vecita que la pared ensucie al perro, diría muy vulgarmente la popular.
Pero, más allá de las elucubraciones políticas que pudieran hacerse cabe preguntarse si el visto bueno dado hasta hora por la Justicia Electoral a “Cambiemos” no desnaturaliza la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral (26.571), que estableció en 2009 las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El apoderado de Cambiemos, Daniel Ponce, opina que no, que esta instancia facilita la libertad del voto y que no lo acota como la obligatoriedad que imponen las listas sábana. Hasta arriesga que no prosperará el planteo del FpV pidiendo la nulidad de la aprobación para que las boletas de Stolbizer y de Massa lleven a Elías de Pérez. El recurso del FpV es un manifiesto político, sostiene.
Y es así desde el momento en el que el apoderado de oficialismo, Marcelo Caponio, uno de los ideólogos principales del sistema de acople -hoy incorporado a la Constitución provincial-, propuso que se establezca una nueva doctrina electoral para rechazar la decisión de Bejas. Sugiere que la adhesión material de las boletas sólo sea posible con posterioridad a las PASO para agrupaciones políticas que no tengan candidatos en determinados cargos. Con esta interpretación -de ser reconocida- aquellos partidos o alianzas que sólo lleven candidatos presidenciables y que no tengan candidatos a diputados o senadores en un distrito sólo puedan sumarse a la elección general. Básicamente quiere que se modifique la ley porque, a su entender sí se desnaturaliza el sistema de internas abiertas. Su planteo es atendible. Ahora depende de la Cámara Electoral Nacional (CEN) ratificar lo dispuesto por Bejas o darle la razón al apoderado del Frente para la Victoria. En estos días debería haber novedades al respecto. Lo primero complicará un poco la votación. “Será un lío”, admiten desde la propia Junta Electoral, pensando en los cuartos oscuros y en el recuento de los sufragios. Vargas Aignasse coincide en que se desnaturaliza las PASO con las boletas de Massa participando en dos internas en lugar de una, como establece la ley 26.751. El artículo 22 de la norma fija que los precandidatos que se presenten en las elecciones primarias sólo pueden hacerlo en las de una sola agrupación política, y para una sola categoría de cargos electivos.
Observemos qué dijo la Justicia Electoral para desechar la primera impugnación de Caponio para tratar de entrever qué puede resolverse en función de la apelación que formuló luego el apoderado del FpV. La rechazó atendiendo a dos antecedentes, uno anterior a la ley de las primarias abiertas, de 2007, y otro posterior, de 2011. La primera alude a los comicios presidenciales de 2007, en Catamarca. Allí los candidatos a diputados nacionales del Frente Cívico y Social (Raúl Parolli y Silvina Acevedo) aparecieron en las boletas de tres fórmulas presidenciales: Cristina Fernández-Julio Cobos (Frente para la Victoria), Roberto Lavagna-Gerardo Morales (UNA Nación Avanzada) y Ricardo López Murphy-Esteban Bullrich (Recrear). La oposición lo impugnó, pero la Cámara Electoral Nacional lo convalidó.
El Frente Cívico había liberado a sus seguidores para esa categoría por ser una alianza integrada por 14 partidos políticos. Los apoderados del ARI, el PJ, el Partido Autonomista y UNA Catamarca de Avanzada se quejaron ante el tribunal electoral por la “falta de vínculo jurídico con las tres fórmulas presidenciales”. Pidieron “la no oficialización de las boletas porque se prestan a la confusión del electorado”. Según el ARI, “los modelos propuestos vulnerarán la igualdad de oportunidades y equidad electoral”. Sin embargo, la CEN señaló que se pretendía subestimar la voluntad de los ciudadanos cuando emiten el voto. “Los electores tienen el discernimiento y la facultad para distinguir las opciones del menú electoral que se les presenta”, indicó.
¿Opinará ahora que los tucumanos tienen el discernimiento suficiente para distinguir la opciones del menú electoral? O sea, no importa que Massa vaya en las dos internas porque el ciudadano lo advierte. ¿U opinará que se desnaturaliza el sistema con la decisión de Bejas de permitir que la cara de Massa aparezca en la interna de Cambiemos? Para admitir esta posibilidad, el juez electoral también contempló un planteo de 2011 del apoderado del Partido Autonomista de la Capital Federal Gustavo Llaver. Este quería unir las boletas de su organización con las de la alianza Frente Popular. En esa ocasión, la Justicia Electoral entendió que había un vinculo jurídico entre las listas y un consentimiento partidario para ser parte de la interna abierta; por lo cual les permitió confeccionar cuerpos comunes de boletas. En el caso local, Víctor Arias estableció ese vínculo jurídico al adherir su partido, el Frente Renovador Auténtico (FRA), a Cambiemos.
Hasta ahora y en adelante, de no mediar una decisión en contrario de la Cámara Electoral o un suceso político de último momento, el rostro de Massa aparecerá en dos internas. Y esto avalado por la CEN. Dependiendo de hacia dónde vayan sus votos en la preferencia parlamentaria, la votación puede tener una incidencia en el resultado final de las PASO. Y esto puede decir algo, no mucho, sobre la elección provincial del 23.
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