De la mano de Vinicius, y en su homenaje

La cantante bahiana llega al Julio Cultutral, a ofrecer canciones de un repertorio que ya es patrimonio cultural brasileño y latinoamericano.

TRIBUTO. Creuza honra el legado de su maestro y de otros grandes referentes de la música popular brasileña.  TRIBUTO. Creuza honra el legado de su maestro y de otros grandes referentes de la música popular brasileña.
19 Julio 2015
Nació en Bahía de San Salvador, pero la marcó Buenos Aires, en los 70, cuando fue la voz femenina de “Vinicius en La Fusa, con María Creuza y Toquinho”, uno de los mejores discos grabados en vivo en la música brasileña.

Veinte discos después, Maria Creuza rinde tributo a Vinicius de Moraes en una gira continental que llega esta noche al Teatro Alberdi, en pleno Julio Cultural.

“Viajo por lugares que ya conozco, pero que me da mucho placer volver, y más con la historia que estoy contando y cantando en Argentina. Son memorias que me gusta muchísimo conservar”, declara a LA GACETA.

- Con Toquinho se encuentran a menudo...

- Siempre que es posible nos juntamos, según nos permiten nuestras agendas y porque vivimos en lugares diferentes (yo en Rio y él en Sao Paulo). En agosto nos presentaremos juntos en Buenos Aires.

- Andás como por su casa en Argentina, pero hace rato que no venís por Tucumán.

- En Argentina me abrieron los brazos y me dieron aprobación. Era una joven que recién empezaba, y por más que tuviera el apoyo de un gran maestro como Vinicius, si yo no hubiera tenido la voz, o nada que decir, no me habrían apoyado todos estos años. Es para valorar, para agradecer, como todos los días, y saber que lo que me dio la vida, el destino de cantar, me hace acercarme al público cada vez más y estar vigente. Es algo que valoro mucho, y cada vez que estoy en un recital, todo lo que la gente expresa y el cariño, es muy gratificante. Hace mucho que no voy por Tucumán, así que es una oportunidad de reconocer la ciudad de nuevo.

- ¿Por qué hacés el homenaje a Vinicius en este momento?

- En 2013, cuando fueron los 100 años del nacimiento de Vinicius, empezó mi tributo a este maravilloso hombre. Trabajar con él fue un aprendizaje total, para toda mi vida. Después, cuando armábamos los homenajes en mi local en Ipanema (que lleva su nombre) armamos la gira por el continente porque había gran demanda del público: ya querían saber cuándo iba a cantar y cómo andaba. Con tantos años, de vez en cuando desaparecemos de los escenarios un poquito. Y la gente pregunta, porque el público que acompaña a un artista es muy fiel. Yo trato de tener una coherencia con mi imagen ya que marqué tanto como cantante de Vinicius y de la bossa. Todo eso va y viene.

- ¿Te acompaña un “trío elétrico”, como lo llaman en Brasil?

- Sí, piano, bajo y batería, porque es adecuado para lo que necesito ahora. Hago un viaje por todos los temas emblemáticos, que todos quieren escuchar. Garota..., Eu sei que voi te amar, Si todos fosem igual de voce, Samba en preludio... ¡Son tantos! Tengo que seleccionar los temas de un repertorio que es muy vasto.

- ¿Son versiones nuevas?

- ¡Qué gran idioma la música! ¡Qué bueno que después de tanto tiempo puedo hacer nuevas lecturas!

- Los temas de La Fusa nacieron en un ámbito íntimo pero resisten escenarios enormes.

- Tengo un diario de a bordo. Ahí están todas mis impresiones, desde los lugares más chicos a los grandes teatros. En Argentina, el Luna Park, el Gran Rex, y otros en Europa y en América: a todos esos lugares tan grandes los abrió la música, que me dio tantas oportunidades.

- ¿Tu repertorio siempre superó la barrera idiomática?

- Exacto. La música de Vinicius es tan especial... Yo creo que es mágica. Tiene un fraseo no solamente lo melódico, sino en la conjunción con sus distintos coautores, como Tom Jobim, Toquinho y Baden Powell. Es muy enriquecedor. No es solo el placer de cantar las melodías sino del placer de masticar las palabras, como se dice en Brasil.

- Todo 2015 estás en gira. ¿Y después?

- Descansaré un poco en mi casa en Rio, y viajaré a ver a mis afectos en EEUU, a alimentar mi corazón, y otra vez en el camino. Ese camino es nunca dejar de cantar hasta que aguante y me aguanten. ¡Feliz de estar en el escenario!

HOY

• A las 21, en el Teatro Alberdi (Jujuy y Crisóstomo Älvarez)

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