24 Enero 2004 Seguir en 
Circular por calle Muñecas, entre Corrientes y Córdoba, se ha vuelto una carrera con obstáculos. Sobre todo los días de lluvia. Es que, como sucede desde hace varios años, el agua se acumula en la calle y provoca serios trastornos a los automovilistas y, sobre todo, a los peatones. La situación es particularmente difícil en la cuadra comprendida entre Santiago del Estero y San Juan, donde el agua acumulada forma lagos. Y, como las veredas son muy angostas y los conductores de vehículos generalmente no tienen consideración, los que caminan por ellas deben hacer malabarismos para no terminar bañados por las aguas barrosas acumuladas en la calle. Los peatones, incluso, suelen verse obligados a sortear carreras con los autos para sortear la laguna antes que algún conductor desaprensivo provoque olas que salpican hasta las paredes de las casas de la zona. Va siendo tiempo de que las autoridades municipales tomen cartas en el asunto y encuentren una solución a este odioso problema que ya tiene larga data.







