CARTAS

23 Enero 2004
ARBOLES
Un árbol caído promueve sentimientos muy encontrados. Es probable que la causa de su caída se deba a factores exógenos: fuertes vientos, torrentes de agua, excavaciones de empresas de gas o eléctricas, etcétera. El desarrollo inusitado de algunos ejemplares de esta ciudad se debe exclusivamente a que no se atendió a su crecimiento con las podas necesarias. Los planes del área encargada de este control son, seguramente, ambiciosos. Pero no llegarán a buen puerto si no se aplican efectivamente.
Juan Carlos Paesani Sal
Maipú 496-1°A
S.M. de Tucumán

IMPUESTO
Quiero llegar a la sensibilidad del gobernador para pedirle que deje sin efecto el último incremento del 57% del impuesto Inmobiliario. Para ello, le presento mi caso. Creo que es un testimonio fiel de lo que le acontece a muchísima gente que sufre estos abusos de poder que no contemplan para nada la difícil situación económica en que nos encontramos. Hasta diciembre de 1993 abonaba una cuota bimestral de $ 26,27. A partir de enero de 2004 esta se elevó a $ 79,24, o sea que en este período sufrí un incremento del 201,64%. Durante este mismo período mis haberes jubilatorios no han tenido ninguna clase de incremento. He sufrido también -como muchos- la depreciación de mis haberes, a raíz de la devaluación de nuestra moneda, en más de un 60%. Ya en el mes de enero de 2003 me incrementaron en un 33% este impuesto, que luego fue dejado sin efecto a raíz de la intervención de la Defensoría del Pueblo, adonde recurrí por considerar de enorme injusticia dicho incremento. ¡Dios mío! Y mis haberes jubilatorios siguen siendo del mismo importe, pero de mucho menor valor por todo lo que ha ocurrido. Por favor, señor gobernador: usted es muy inteligente y creo que es una persona de bien; deje sin efecto este terrorífico incremento sobre el impuesto Inmobiliario del 57%.
Alfredo Armando Abregú
Av. Santo Cristo 758
Banda del Río Salí

AUTOS COMPARTIDOS
Realmente es buena la iniciativa empresaria de dotar de servicios de transporte público de pasajeros a la Banda del Río Salí, San Juan y Lastenia, entre otras localidades. Pero no comparto la idea de erradicar el servicio de autos compartidos que actualmente prestan un importante servicio en esas localidades. Este sistema funciona perfectamente bien en otros países como en Chile. En Tucumán coexistirían tranquilamente ambos sistemas que en una competencia leal beneficiarían enormemente a los usuarios porque podrían optar libremente por cualquiera de los dos servicios y no quedar prisioneros, como se pretende de un monopolio que le quita la libertad de elección a la gente. Eso sí: ambos sistemas deberían contar con unidades en óptimo estado; las pólizas de seguro deben estar en orden y se debería reglamentar y ordenar el recorrido, las frecuencias, los horarios las tarifas y la limpieza de las unidades. No nos olvidemos de la gran demanda de trabajo que genera este sistema.
Luis Alberto Marcaida
Raúl Colombres 102
S.M. de Tucumán

RUTA 303
La ruta provincial 303 comunica la capital tucumana con el este de la provincia, densamente poblado. Incluso es vía de comunicación con Isca Yacu, Pozo Hondo y otras localidades de Santiago del Estero. Pese a ello, jamás las autoridades le dieron importancia. Se licitó hace cuatro años el arreglo para dos tramos: Las Cejas-Los Ralos, ya concluido. Pero, inexplicablemente, el segundo tramo Los Ralos y Cevil Pozo anunciado tiempo atrás, nunca se realizó. A pesar de que es la parte de mayor tránsito y es sumamente peligrosa por lo deplorable de su estado. Angosta y casi sin banquina, se convierte en un verdadero cuello de botella en la localidad de Llana, con dos acopiadoras de granos y un cruce perpendicular con la ruta 302 sobre las vías del Ferrocarril Mitre. Incluso se han registrado allí innumerables accidentes y hechos delictivos gravísimos. Hay que brindar una solución integral, efectiva y definitiva al problema planteado, antes de la cosecha de granos y del período de la zafra por razones obvias.
Lidia Cudmani de Richa
San Martín 300
Los Ralos

VARITAS
Los taxis, los remises y las motos causan un gran caos vehicular, sobre todo en las calles San Martín, Junín, y Maipú, ya que no consideran riesgoso cruzarse de mano para hacer subir a algún pasajero, causando daños a los particulares que circulan por detrás de ellos. A esto se suma la irresponsabilidad de las motos, cuyos conductores circulan sin casco y por la izquierda. Asimismo, dejan las motos en las veredas, impidiendo el paso de la gente. Sin embargo, todo este caos no les da derecho a los varitas y a los inspectores de tránsito (que circulan en camiones) a levantar los vehículos sin ninguna contemplación. A pesar de encontrarse en falta, los inspectores no pueden secuestrar las motos con saña y con malos tratos. Esto es precisamente lo que sucedió en pleno centro días atrás, cuando inspectores de Tránsito se llevaron una moto de mala manera y hasta tiraron los papeles del portaequipaje en medio de la calle, ante la mirada atónita de su propietario. ¿Con qué fin? Pienso que estaban desesperados por juntar más motos para sacar más dinero. Esto causó indignación entre la gente que caminaba por San Martín al 700. Por otra parte, y ya que ellos hacen cumplir las normas de seguridad, ¿quién vigila sus infracciones? Porque los inspectores suelen viajar en los camiones, parados en la parte trasera y sin cinturón de seguridad. Esta guerra no termina más, pero tendrían que empezar a dar el ejemplo quienes quieren hacer respetar las normas.
María Verónica Roda
Pje. Holmberg 3.357
S.M. de Tucumán

EDIFICIO ABANDONADO
Mientras esperaba el paso de vehículos en la calle 24 de Septiembre y 25 de Mayo, una de las esquinas de nuestra plaza Independencia, de puro curioso levanté la mirada y observé lo que hasta no hace mucho tiempo era el Gran Hotel Corona. Y, la verdad fue que me entró miedo de morir aplastado, a causa del estado de abandono en que ha caído el edificio. En forma urgente debería demolerse esa mole inservible, pues, en cualquier momento, seremos noticia mundial, con varios muertos, y recién empezaremos a buscar culpables. ¿No me creen? Insto a los lectores a observar atentamente. Pero les aconsejo que sea de lejos, por las dudas. La Municipalidad debe tomar cartas en el asunto para que no pase como ocurrió con varias estructuras que, por fallas en su construcción no las dejaron continuar. No por obra y gracia de la naturaleza se perdieron las casas viejas. Siempre es mucho mejor prevenir que curar. Las autoridades deben actuar rápido.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
S.M. de Tucumán

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