22 Enero 2004 Seguir en 
El buen funcionamiento de los semáforos no sólo evita accidentes sino que también permite ordenar sustancialmente el tránsito. Sobre todo en aquellas arterias donde la circulación de vehículos es extremadamente alta. Por eso, cada vez que un semáforo se estropea se ve alterado todo el esquema de circulación, con el peligro que eso encierra. Es el caso del semáforo ubicado en Coronel Zelaya y avenida Mate de Luna, que hace varios días permanece con sus luces intermitentes. Esto provoca a diario, sobre todo en las horas pico del mediodía y de la noche, serios inconvenientes, ya que muchos automóviles ingresan a la avenida por esa arteria. Algo similar ocurre con el semáforo ubicado en la intersección de Viamonte y Mate de Luna. Pero, además, al no detenerse el tránsito, los peatones tienen serios problemas para cruzar la avenida, sin contar el peligro de hacerlo sin que exista alguien que ordene el tránsito. Las autoridades deberían solucionar el problema lo más pronto posible para evitar males mayores.







