Cuánta belleza encierra Colalao del Valle. Cuánto cariño expresa su gente. Cuántas cosas escondidas en ese pequeño rincón. Aunque más no sea por unas horas, viví la profunda emoción de sentirme parte de ese pedazo de historia. Me sentí depositario del afecto de un pueblo que, en cada saludo, en cada gesto, va entregando el profundo amor que siente esa gente por su tierra. Soy folclorista y cantor. Y quiero destacar la belleza y la alegría que fue presenciar la Fiesta de El Antigal con cientos de tucumanos que llegaron a este lugar para disfrutar de una verdadera fiesta en medio de la belleza de los cerros.
Carlos Grande
Congreso 402 (6º ?D?)
S.M. de Tucumán
IMPUESTOS (I)
Quisiera que el señor gobernador me orientara para descubrir cómo debo hacer para seguir cumpliendo con mis obligaciones tributarias. Tengo 80 años y 65 años de oficio como peluquero. El gobernador me conoce porque fui peluquero de su padre durante más de 50 años. Estoy jubilado y cobro como autónomo $ 220 por mes y sigo trabajando.
Jesús Gregorio Zamora
General Paz 1.461
S.M. de Tucumán
IMPUESTOS (II)
Durante más de 40 años, hasta llegar al quinto bimestre de 2001, traté de cancelar el impuesto Inmobiliario y el de Automotores. El 6/1/04 se publicó que es alarmante el nivel de morosidad en el pago de esos tributos, y que en los últimos tres años supera al 70%. Creo que esto es fiel reflejo de las serias dificultades de los contribuyentes para poder seguir pagando. Y ahora se ha complicado con ese incremento injustificado del 57% dispuesto arbitrariamente. Existe el temor de que esa mayoría de propietarios que quedaron sin poder continuar con los pagos, se encuentra ya inmersa en una categoría incipiente que se ha formado de contribuyentes morosos. La situación no es propicia, ni siquiera para pensar en modificar alícuotas, aumentar impuestos ni valuaciones fiscales, por más que esté dispuesto legalmente, mientras no se recompongan equitativamente los sueldos y las jubilaciones congelados.
Younes Youssef Younes
25 de Mayo 143
Monteros
IMPUESTOS (III)
Una provincia como la nuestra, endeudada a través de diversas gestiones de gobierno, necesita ineludiblemente bajar su déficit. Su pasivo al 30 de setiembre rondaba los $ 2.944,2 millones. A fines de diciembre de 2001, con la salida de la convertibilidad la deuda era de $ 1.270 millones. Para salir de este atolladero se necesita intensificar la recaudación de impuestos y negociar una mejor participación con la Nación en la coparticipación federal. Dicho así, la intención de una mejor recaudación tributaria puede ser buena, pero su fórmula necesita del ingrediente fundamental: acomodarse a la realidad socioeconómica de la población. Aún castigada por la desnutrición infantil; con un índice del 60% que vive bajo la línea de la pobreza y otro menor en la más absoluta indigencia y, con altos valores en la tasa de desempleo, nuestra sociedad ha perdido totalmente la confianza en los hombres que manejan las instituciones. Hablar de aumento en los impuestos Inmobiliario y Automotor es una incoherencia que afrenta la dignidad de esta sociedad, castigada. Se sabe que la evasión fiscal es muy grande, pero que quienes la cultivan son los que más tienen. A esos debería apuntar la artillería de Rentas que conseguiría una mejor recaudación al ampliar la base contributiva, posibilitando la perspectiva de una reducción impositiva, tal como se hizo en Córdoba con muy buenos resultados.
José Antonio Paul
Manzana ?J?-C-7-Bº APEM
Las Talitas (Tucumán)
INSEGURIDAD
Es ingenuo creer que el delito va a disminuir por el hecho de que el centro esté adornado de policías. Como dice el refrán, se pretende combatir el delito con la alpargata. La delincuencia producida por la pobreza y la injusticia, crece por el descreimiento ante los corruptos ejemplos de dirigentes y el resentimiento por no poder vislumbrar un futuro digno, convirtiéndose así en una enfermedad social. ¿Qué sentido tiene vivir así?, parecen decirnos los menores delincuentes, drogados o alcoholizados, destruyéndose y destruyendo la vida humana que para ellos ha perdido todo valor. Claro que también obra parecido mucha gente que maneja vehículos, funcionarios que roban el dinero destinado a salud o la alimentación y otros que, poniendo la economía por encima del hombre, aumentan impuestos pero no salarios. Nuestros funcionarios todavía no entienden que nada se debe pagar con el sufrimiento del pueblo, como bien mostró W. Churchill, al final de la gran guerra, cuando le cobraron las deudas legítimas que debían los ingleses.
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar
LASTENIA
Leí con atención la carta titulada Lastenia, donde se habla del estado de abandono en que se encuentra esta localidad. Creo oportuno responder que los responsables tienen nombre y apellido. Unos viven en esta zona y otros llegaron como aves de paso, y luego emigraron a sus lugares de origen. Algunos ocupan cargos en la Legislatura, otros en el municipio. Unos se catapultaron a cargos nacionales y son los mismos que permitieron que se mueran niños de hambre en el Jardín de la República. Son los mismos que reformaron la Constitución y, en definitiva son los que borraron con el codo lo que escribieron con la mano. Son los que seguirán reciclándose en cargos si nosotros no tomamos conciencia de que la democracia va a servirnos, únicamente si participamos activamente.
Roberto Escobar
Mesa de Concertación Comunitaria
voxpopulire@hotmail.com
DISCRIMINACION
Soy padre de dos hijos menores de edad; vivo en La Rinconada y me desempeño como empleado de la comuna rural de El Manantial con 16 años de servicios, asimilado a la categoría 07 del escalafón general de Administración Pública. ¿No es discriminación la postergación que tenemos que sufrir los empleados de las comunas rurales? Cuando los políticos de turno nombran personal de gabinete con categoría 17, ¿dónde quedan todos nuestros derechos? Sigo sin entender, ya que el Gobierno publica mediante decretos que se encuentran congeladas las vacantes en la administración pública y, sin embargo, en esta comuna ingresaron dos personas con categorías altas, desechando nuestra experiencia y nuestra idoneidad como empleados públicos de esa repartición.
Norberto César Vera
La Rinconada







