20 Junio 2015 Seguir en 

El sábado 23 de diciembre de 1939, San Miguel de Tucumán incorporaba una nueva atracción al parque 9 de Julio: una fuente luminosa, que se incorporaba al reloj floral, a la pérgola y demás obras. Aquel conjunto hacía del paseo un lugar de visita obligado para las familias tucumanas.
La crónica de LA GACETA señalaba que “la fuente luminosa que anoche lanzó su primera cascada de luces en forma oficial, es una maravilla de la ingeniería hidráulica, digna de las ciudades más adelantadas del mundo. Su aspecto en actividad es de verdadera imponencia, dando un golpe de vista magnífico, que no sólo recrea la visión, sino que refresca el ambiente”. Luego explicaba el lugar en la que había sido ubicada: “está arreglado con gusto estético exquisito, con bellos jardines, columnas de alumbrado eléctrico originales y vistosas y profusión de bancos para comodidad de los que acudan a presenciar el espectáculo maravilloso de la fuente”.
Al caer la noche
Con la presencia del gobernador Miguel Critto y demás autoridades comenzó el acto. Minutos después de las 21.30, tras la bendición de la obra por parte del obispo Agustín Barrére, se dio la orden de puesta en marcha: se apagaron las luminarias del alumbrado público de la zona y comenzó un espectáculo que sorprendió a todos. “Instantes después surgía del centro de la fuente un potente chorro de agua iridisada de un color tenue; a este siguió otro y otro, tomando el agua de los surtidores el color del reflector que se veía en el fondo de donde emanaba”. Y agrega a continuación: “cada chorro y cada cambio de color de la inmensa cascada que se elevaba muchos metros para caer convertida en menuda garúa, mientras en lo alto se coronaba de espuma, era recibido con una salva de nutridos aplausos por la numerosa concurrencia que observaba el imponente espectáculo”. La Banda de Música de la Provincia, dirigida por el maestro Enrique Casella, acompañaba la danza de las aguas con reconocidas partituras.
El acto fue uno de los más importantes de aquellos tiempos y significó “la realización de un suceso permanente para el prestigio ornamental de nuestra ciudad”. Fue un orgullo de la gestión administrativa de la Comisión del Parque y se levantó “en nuestro primer paseo, a pocos pasos de su entrada, como un anticipo de las bellezas ornamentales con que cuenta”.
La obra tardó unos años en concretarse. Fue proyectada cuando Critto era titular de la Comisión Administradora del parque 9 de Julio. En aquel entonces se elevó el proyecto para su concreción. Pero las obras previas de embellecimiento del paseo dejaron las arcas exhaustas y la fuente debió esperar. Al acceder a la primera magistratura provincial, Critto impulsó su construcción, que se concretó bajo la presidencia de la comisión de Roberto Berho.
Fuegos artificiales
La fuente fue inaugurada y los presentes aplaudieron cada una de las piruetas que las aguas realizaban iluminadas con un arcoiris de colores los fuegos artificiales dieron un magno cierre al acto. La concurrencia se instaló en lugares estratégicos para ver la evolución de los fuegos y la aprobación se expresó por medio de exclamaciones de sorpresa. La crónica indica que “luego dio comienzo el anunciado baile popular, el cual se efectuó en las tarimas ubicadas ex profeso y fue amenizado por una orquesta típica de diez profesores. Este baile, que tuvo características de gran animación, se prolongó hasta las 4 de hoy (en referencia al 24 de diciembre)”.
La puesta en marcha de la flamante fuente fue un atractivo más para los tucumanos que se preparaban a recibir la Navidad en sus hogares. Y lo siguió siendo por muchos años. Cabe recordar que ese paseo era de visita obligada para evadirse de los fuertes y acostumbrados calores que tiene la provincia en los meses del verano. Su atractivo está dado por la cantidad de obras de esparcimiento con que cuenta junto con el manto verde y arbóreo que lo hace un espacio para el descanso de los habitantes de la capital y del Gran San Miguel de Tucumán. Por otro lado, el relato destaca que la Comisión, la misma tarde de la inauguración, agasajó a los trabajadores y a sus hijos con la entrega de juguetes que hicieron muy felices a los pequeños. Esto fue “un reconocimiento a todos los obreros que rinden sus energías para el embellecimiento de ese lugar de esparcimiento urbano”.
La crónica de LA GACETA señalaba que “la fuente luminosa que anoche lanzó su primera cascada de luces en forma oficial, es una maravilla de la ingeniería hidráulica, digna de las ciudades más adelantadas del mundo. Su aspecto en actividad es de verdadera imponencia, dando un golpe de vista magnífico, que no sólo recrea la visión, sino que refresca el ambiente”. Luego explicaba el lugar en la que había sido ubicada: “está arreglado con gusto estético exquisito, con bellos jardines, columnas de alumbrado eléctrico originales y vistosas y profusión de bancos para comodidad de los que acudan a presenciar el espectáculo maravilloso de la fuente”.
Al caer la noche
Con la presencia del gobernador Miguel Critto y demás autoridades comenzó el acto. Minutos después de las 21.30, tras la bendición de la obra por parte del obispo Agustín Barrére, se dio la orden de puesta en marcha: se apagaron las luminarias del alumbrado público de la zona y comenzó un espectáculo que sorprendió a todos. “Instantes después surgía del centro de la fuente un potente chorro de agua iridisada de un color tenue; a este siguió otro y otro, tomando el agua de los surtidores el color del reflector que se veía en el fondo de donde emanaba”. Y agrega a continuación: “cada chorro y cada cambio de color de la inmensa cascada que se elevaba muchos metros para caer convertida en menuda garúa, mientras en lo alto se coronaba de espuma, era recibido con una salva de nutridos aplausos por la numerosa concurrencia que observaba el imponente espectáculo”. La Banda de Música de la Provincia, dirigida por el maestro Enrique Casella, acompañaba la danza de las aguas con reconocidas partituras.
El acto fue uno de los más importantes de aquellos tiempos y significó “la realización de un suceso permanente para el prestigio ornamental de nuestra ciudad”. Fue un orgullo de la gestión administrativa de la Comisión del Parque y se levantó “en nuestro primer paseo, a pocos pasos de su entrada, como un anticipo de las bellezas ornamentales con que cuenta”.
La obra tardó unos años en concretarse. Fue proyectada cuando Critto era titular de la Comisión Administradora del parque 9 de Julio. En aquel entonces se elevó el proyecto para su concreción. Pero las obras previas de embellecimiento del paseo dejaron las arcas exhaustas y la fuente debió esperar. Al acceder a la primera magistratura provincial, Critto impulsó su construcción, que se concretó bajo la presidencia de la comisión de Roberto Berho.
Fuegos artificiales
La fuente fue inaugurada y los presentes aplaudieron cada una de las piruetas que las aguas realizaban iluminadas con un arcoiris de colores los fuegos artificiales dieron un magno cierre al acto. La concurrencia se instaló en lugares estratégicos para ver la evolución de los fuegos y la aprobación se expresó por medio de exclamaciones de sorpresa. La crónica indica que “luego dio comienzo el anunciado baile popular, el cual se efectuó en las tarimas ubicadas ex profeso y fue amenizado por una orquesta típica de diez profesores. Este baile, que tuvo características de gran animación, se prolongó hasta las 4 de hoy (en referencia al 24 de diciembre)”.
La puesta en marcha de la flamante fuente fue un atractivo más para los tucumanos que se preparaban a recibir la Navidad en sus hogares. Y lo siguió siendo por muchos años. Cabe recordar que ese paseo era de visita obligada para evadirse de los fuertes y acostumbrados calores que tiene la provincia en los meses del verano. Su atractivo está dado por la cantidad de obras de esparcimiento con que cuenta junto con el manto verde y arbóreo que lo hace un espacio para el descanso de los habitantes de la capital y del Gran San Miguel de Tucumán. Por otro lado, el relato destaca que la Comisión, la misma tarde de la inauguración, agasajó a los trabajadores y a sus hijos con la entrega de juguetes que hicieron muy felices a los pequeños. Esto fue “un reconocimiento a todos los obreros que rinden sus energías para el embellecimiento de ese lugar de esparcimiento urbano”.
NOTICIAS RELACIONADAS







